Donald Trump, presidente de Estados Unidos, afirmó este martes, durante un mitin en Míchigan, que su segundo mandato apenas ha comenzado y que los estadounidenses aún no han visto “nada” de lo que su gobierno planea implementar. “Solo acabamos de empezar. Vamos a acabar con la inmigración ilegal, recuperar nuestros trabajos y proteger a nuestros trabajadores”, afirmó el mandatario al cumplirse los primeros 100 días de su segundo mandato iniciado el pasado 20 de enero.
En su discurso, Trump celebró lo que calificó como “el cambio más profundo en Washington en cerca de un siglo” y sostuvo que su administración está “recortando el despilfarro, el fraude y el abuso”, además de “salvar el sueño americano”.
La visita a Macomb, en el noreste de Detroit, marcó su primer viaje de trabajo oficial dentro del país desde que volvió al poder. La zona, clave para el sector automotriz con presencia de General Motors, Ford y Stellantis, ha sido históricamente favorable al republicano, quien ha superado allí a sus oponentes demócratas por más de diez puntos en las elecciones que ha disputado.
Durante su intervención, Trump defendió sus políticas en materia de inmigración, destacando que está “liberando a Estados Unidos de una clase política perversa que se enriqueció y vendió el país”. También dijo que, a diferencia de sus predecesores, su gobierno sí está defendiendo las fronteras de Estados Unidos.
Choque con el Poder Judicial y promesas de seguridad
En su intervención, Trump criticó duramente a los jueces que han bloqueado sus políticas, calificándolos de “comunistas y radicales de izquierda”, y sostuvo que están intentando arrebatarle el poder de mantener la seguridad nacional. “Nada frenará mi misión de mantener a Estados Unidos seguro de nuevo”, subrayó.
Uno de los principales enfrentamientos se ha dado con la Corte Suprema, que bloqueó la deportación de inmigrantes bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, frenando así la expulsión de un grupo de 50 venezolanos detenidos en Texas.
Además, el mandatario ironizó sobre el nuevo intento de destitución presidencial impulsado por el legislador demócrata Shri Thanedar, del que dijo: “¿Quién demonios es ese tipo?”. Añadió con sarcasmo que su equipo ya se está volviendo “bueno” en encarar estos procesos, y calificó al Partido Demócrata como un grupo que “se ha vuelto completamente loco”.
Críticas a Sanders y Ocasio-Cortez
Trump también se burló del senador Bernie Sanders, a quien describió como “el del bastón” y llamó “lunático”, aunque “astuto”. Acusó a Sanders y a la congresista Alexandria Ocasio-Cortez de “aferrarse a migajas” mientras presumen de convocar multitudes, aunque aseguró que sus propios eventos congregan a muchas más personas.
Pese a sus declaraciones, el mitin de este martes en Macomb contó con apenas 2,000 asistentes, cifra considerablemente menor a las más de 35,000 personas que, según reportes, asistieron a un evento reciente de Sanders y Ocasio-Cortez en Los Ángeles.
Encuesta revela desaprobación creciente a 100 días del mandato
Una encuesta de CNN/SSRS reveló que la aprobación de Donald Trump tras 100 días en el cargo es del 41 %, la más baja registrada para un presidente reciente, incluidos sus propios números del primer mandato. Solo el 22 % aprueba firmemente su gestión, mientras que el 45 % lo desaprueba firmemente.
Los datos muestran un descenso de 7 puntos entre mujeres e hispanos desde marzo, cayendo a 36 % y 28 %, respectivamente. Entre los independientes políticos, su aprobación cayó al 31 %, igualando su nivel más bajo registrado durante su presidencia anterior.
Las opiniones también han empeorado respecto a su manejo de la economía, con una caída de 5 puntos hasta el 39 %, su mínimo histórico. La aprobación sobre su gestión frente a la inflación bajó a 35 %, al igual que sus políticas arancelarias, que preocupan por el aumento de precios y la volatilidad del mercado.
Una encuestada de Virginia, de 55 años y empleada del gobierno federal, expresó su decepción: “No voté por él, pero pensé que tal vez haría algo positivo. Ahora solo siento decepción”.
Además, ha perdido terreno en la aprobación sobre la gestión del gobierno federal, con una baja de 6 puntos, y solo el 46 % cree que es capaz de nombrar a las personas adecuadas para cargos públicos.
