Ernesto Zedillo Ponce de León, expresidente de México (1994-2000), publicó una columna en Letras Libres donde reafirmó su postura sobre lo que considera una amenaza a la democracia mexicana bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el movimiento de Morena. En su respuesta, Zedillo calificó como «un despropósito mayúsculo» la proclamación de López Obrador de la llamada «Cuarta Transformación» del país, al considerar que compararla con los eventos históricos de la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana fue, en sus palabras, «una burla».
Según Zedillo, la verdadera naturaleza de la “transformación” que se propuso Morena fue sustituir lo que él considera una “joven democracia” por un régimen autoritario, una tiranía que sustituiría los logros de las anteriores transformaciones que, según él, habían logrado sentar las bases para una nación democrática. Resaltó que el modelo propuesto por el actual gobierno de López Obrador emula, a su juicio, los atropellos que destruyeron las esperanzas de la independencia, la reforma y la revolución, al llevar a cabo una «reformulación» del sistema político sin respetar las bases democráticas.
La columna de Zedillo también se centró en los avances que él considera cruciales para la democracia mexicana, destacando las reformas en el Poder Judicial que impulsó durante su gobierno. Recordó que, en 1994, su administración presentó una iniciativa de reforma constitucional para asegurar un poder judicial independiente, ante la histórica falta de separación de poderes en el país. A través de esta reforma, se fortaleció la facultad de la Corte Suprema para revisar y anular actos de autoridad contrarios a la Constitución, además de establecer un Consejo de la Judicatura para supervisar el sistema judicial.
Zedillo fue enfático al afirmar que uno de los principales legados de su administración fue la creación de condiciones para una democracia más robusta, principalmente a través de la reforma electoral de 1996, que permitió elecciones más competitivas y transparentes. El expresidente destacó la creación del Instituto Federal Electoral (IFE), ahora conocido como el INE, y la autonomía del Tribunal Electoral Federal como avances que garantizaron el respeto al voto ciudadano y que, según él, fueron fundamentales para una democracia plena.
En su texto, Zedillo expresó que la reforma al Poder Judicial promovida por el gobierno de López Obrador, que modifica la independencia judicial y la autonomía de los jueces, representaba un paso atrás en la lucha por una democracia genuina en México. Denunció que, con estas reformas, López Obrador y su partido Morena «han avanzado considerablemente» en su intento de desmantelar las estructuras democráticas del país, especialmente en el Poder Judicial, que había sido una de las piezas clave de la democracia mexicana en los últimos 30 años.
Zedillo, quien durante su mandato fue un defensor del fortalecimiento de las instituciones democráticas, concluyó su columna con una crítica a las políticas actuales, alertando sobre las posibles consecuencias de la erosión de la democracia en México. Según él, la actual administración podría estar llevando al país hacia un retroceso autoritario que pondría en riesgo la libertad, los derechos humanos y el desarrollo del país en el futuro.
La columna de Zedillo se inserta en un contexto en el que, como se detalló en una nota publicada previamente, el gobierno de López Obrador y Morena ha impulsado reformas constitucionales que modifican de manera profunda el equilibrio entre los poderes en México, especialmente en lo que respecta al Poder Judicial, y su enfoque hacia un modelo de seguridad pública controlado por las fuerzas armadas. La crítica de Zedillo es, por tanto, parte de un debate más amplio sobre la orientación política y los cambios institucionales en el país durante el gobierno de la Cuarta Transformación.
Sheinbaum respode recordando el Fobaproa
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, destacó que el pueblo del país es muy consciente y ahora tiene la oportunidad de elegir democráticamente al Poder Judicial, un proceso que se enfrenta a la oposición de aquellos que acusan al gobierno de ser autoritario. La mandataria criticó la narrativa de la oposición, que ha promovido al expresidente Ernesto Zedillo como un supuesto defensor de la democracia, cuando su mandato se caracterizó por acciones que, según Sheinbaum, refuerzan un modelo autoritario.
En su intervención durante la conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”, Sheinbaum recordó varios eventos ocurridos durante el sexenio de Zedillo (1994-2000), los cuales, a su juicio, demuestran un claro enfoque autoritario. Mencionó las masacres de Acteal, El Charco, El Bosque y Aguas Blancas, el manejo del Fobaproa, que convirtió las deudas privadas en deudas públicas, y la privatización y extinción de los ferrocarriles nacionales. Además, destacó la desaparición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y la imposición presidencial de ministros, todo lo cual, según ella, refleja un gobierno alejado de la democracia.
Sheinbaum también mencionó la entrega del gobierno al PAN en un acto que, según denunció Francisco Labastida, fue impulsado por Estados Unidos. «¡Ahora resulta que Zedillo es el paladín de la democracia! Lo bueno es que el pueblo de México está muy informado. Están diciendo que hay autoritarismo porque el pueblo va a elegir al Poder Judicial. Imagínense la contradicción, pues qué no democracia es el gobierno del pueblo», expresó la presidenta, cuestionando la incongruencia de quienes critican el actual proceso democrático.
En ese contexto, Sheinbaum subrayó que el movimiento de la Cuarta Transformación surge de la lucha por la democracia y criticó a aquellos que se oponen a la elección del Poder Judicial, señalando que muchos de ellos validaron fraudes electorales en los sexenios de Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón y en las elecciones de 2012, donde se denunció la compra de votos.
Finalmente, recordó que durante tres procesos electorales, Andrés Manuel López Obrador fue víctima de fraude, hasta que en su tercer intento, en 2018, logró un triunfo abrumador. «Cinco cientos militantes asesinados por luchar por la democracia. Pero ahora resulta que Zedillo es el vocero de la democracia. ¡No!», concluyó Sheinbaum.
