El 15 de marzo de 2025 marcó el fin de una era en la diplomacia mediática de Estados Unidos con el cierre definitivo de Radio Liberty y Voice of America (VOA). La medida, anunciada por el expresidente Donald Trump como parte de su estrategia de recorte de gastos gubernamentales, puso fin a la operación de estos medios financiados por el gobierno federal, que durante décadas fueron un pilar de la estrategia de comunicación y propaganda estadounidense en el mundo.
Desde su fundación en el contexto de la Guerra Fría, Radio Liberty y Voice of America desempeñaron un papel clave en la proyección de los intereses de Estados Unidos a nivel global. La primera, junto con Radio Free Europe (RFE), se especializó en la transmisión de noticias y análisis dirigidos a países del bloque socialista, con el objetivo de contrarrestar la propaganda comunista. Por su parte, Voice of America, creada en 1942, se convirtió en un referente de información oficial de Estados Unidos, alcanzando una audiencia global de casi 400 millones de personas en 62 idiomas.
Bajo la supervisión de la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales (USAGM, antes conocida como la Junta de Gobernadores de Radiodifusión), estos medios no solo difundieron información desde la perspectiva estadounidense, sino que también se vieron envueltos en controversias sobre su papel como herramientas de propaganda y su financiamiento con recursos públicos.
Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL) ha desempeñado un papel fundamental en la transmisión de información a audiencias en países opuestos políticamente a EU desde su fundación en 1950. Financiada originalmente por la CIA y posteriormente por el Congreso de los Estados Unidos, la emisora ha operado como un medio de comunicación independiente bajo la supervisión de la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales (USAGM).
Durante la Guerra Fría, RFE/RL transmitió noticias y análisis en idiomas locales a países detrás del Telón de Acero. Con la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética, su enfoque se amplió para cubrir países de Europa del Este, Rusia, Asia Central y Medio Oriente, adaptándose a nuevas dinámicas geopolíticas.
En la actualidad, RFE/RL enfrenta desafíos significativos debido a disputas legales con la USAGM. El 15 de marzo de 2024, la USAGM anunció la terminación de la subvención de RFE/RL, en línea con una orden ejecutiva del expresidente Donald Trump que exigía la reducción de agencias gubernamentales. Sin embargo, el 26 de marzo, la USAGM revirtió esta decisión sin garantizar la restauración de los fondos. En respuesta, RFE/RL presentó una demanda argumentando que la agencia no tiene la autoridad para bloquear una subvención asignada por el Congreso.
El 25 de marzo, un tribunal estadounidense concedió una orden de restricción temporal contra la USAGM, calificando su decisión como «arbitraria y caprichosa». Al día siguiente, Kari Lake, asesora de la USAGM, continuó cuestionando la labor de RFE/RL y otros medios bajo su supervisión, lo que intensificó la disputa.
El 28 de marzo, un juez federal de Nueva York criticó a los líderes de la USAGM por desconectar abruptamente a la Voz de América (VOA) y otras entidades, señalando la falta de consideración sobre los efectos de esta decisión. En una victoria legal para la VOA, el tribunal bloqueó cualquier intento adicional de despidos o suspensión de operaciones.
Radio Free Asia (RFA), otra entidad financiada por la USAGM, advirtió que podría cerrar completamente para fines de abril si los tribunales no revierten el recorte de fondos. La RFA ya ha suspendido temporalmente al 75 % de su personal en EE.UU. y más del 90 % de sus periodistas freelance.
A lo largo de los años, RFE/RL ha sido acusada de sesgo ideológico, con críticos que la califican como un vehículo de propaganda estadounidense, mientras que sus defensores destacan su compromiso con el periodismo independiente en regiones donde los medios nacionales enfrentan censura. A pesar de los desafíos actuales, la emisora mantiene su misión de informar a audiencias que, de otro modo, tendrían acceso limitado a noticias sin restricciones gubernamentales.