El hallazgo ocurrió el pasado 24 de abril de 2025, tras un operativo de cateo en un inmueble ubicado en un camino de terracería que conecta La Ceiba con Unión Progreso, en el municipio de Santiago Sochiapan, estado de Veracruz. En el sitio, autoridades encontraron dos fosas clandestinas donde se hallaban los cuerpos de las víctimas.
La identificación fue confirmada mediante pruebas periciales realizadas en el Instituto de Servicios Periciales.
La localización de Domínguez Martínez y Hernández Hernández fue resultado de trabajos de inteligencia y coordinación entre la Fiscalía de Oaxaca, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional, la Fiscalía de Veracruz, la Policía Estatal de Oaxaca y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas.
Desde su desaparición, la FGEO activó los protocolos de búsqueda, logrando avances relevantes, como la localización de la camioneta de las víctimas en Playa Vicente, Veracruz, y la recuperación del teléfono celular de Sandra Domínguez en la comunidad de El Nigromante, lo que permitió enfocar las investigaciones en la región veracruzana.
El pasado 29 de enero de 2025, durante un operativo en el rancho «El Capricho» en Sochiapan, Veracruz, elementos de seguridad enfrentaron a presuntos responsables, entre ellos A.G.T., identificado como propietario del rancho y uno de los principales sospechosos de la desaparición. Durante el enfrentamiento murieron A.G.T. y dos de sus acompañantes, mientras un agente de la SSPC perdió la vida en cumplimiento de su deber.
El aseguramiento de armas de alto calibre como rifles AR-15 y AK-47 y la información recabada en ese operativo permitieron delimitar zonas de búsqueda que finalmente llevaron al hallazgo de las víctimas.
Por este caso, una mujer identificada como Cruz Esmeralda M. R. fue detenida en enero de 2025 en Santiago Yaveo, Oaxaca, y permanece en prisión preventiva vinculada a proceso por el delito de Desaparición Cometida por Particulares.
Las autoridades estatales informaron que las investigaciones apuntan a la participación de células delictivas que operan en Veracruz, y continúan trabajando para determinar si existen más personas implicadas, con el objetivo de garantizar acceso pleno a la justicia para las víctimas y sus familias.
