El 18 de julio de 2025, la profesora jubilada y taxista Irma Hernández Cruz fue secuestrada en plena luz del día, cerca del sitio de taxis Estero del Ídolo, en la colonia Centro de Álamo Temapache, Veracruz. Días más tarde, el 23 de julio, su cuerpo fue hallado en un rancho de la comunidad de Tepetzintlilla. Aunque la versión oficial del gobierno estatal indicó que falleció por un infarto. Días antes fue difundido un video en el que se observaba a la exdocente rodeada de sicarios, quienes la tenían arrodillada y la obligaron a enviar un mensaje a sus colegas taxistas: “Con la Mafia Veracruzana no se juega. Paguen sus cuotas o terminarán como yo”, manifestó la mujer.

El caso provocó indignación y reacciones públicas en la región. Irma, además de su labor como educadora retirada, era dueña de dos taxis y había denunciado previamente actos de extorsión. La investigación condujo a la detención de tres presuntos integrantes del grupo criminal conocido como Fuerzas Especiales Grupo Sombra (FEGS) o Mafia Veracruzana, una escisión del Cártel del Golfo que opera principalmente en el norte del estado.

El 25 de julio, en el municipio de Cerro Azul, fueron capturados Víctor Manuel «N» (alias «El Cholo» o «Moyo») y José Manuel «N» (alias «El Gastón» o «Águila»), presuntos miembros del Grupo Sombra. Esa misma noche, fue detenida Jeana Paola «N», también vinculada con la privación de libertad de Irma. Durante los operativos se aseguraron armas, drogas, libretas con listas de cobro de piso y vehículos con matrículas de Tamaulipas.


Origen y consolidación del Grupo Sombra
El Grupo Sombra se formó en el primer semestre de 2017 como una célula del Cártel del Golfo, durante la última etapa del gobierno estatal del expanista Miguel Ángel Yunes Linares. Su nacimiento coincidió con el inicio de campaña de Cuitláhuac García como aspirante a la gubernatura por el Movimiento de Regeración Nacional (Morena). Aunque inicialmente ligados al cártel tamaulipeco, posteriormente se autonombraron Mafia Veracruzana y ampliaron su autonomía.

Para 2018, el gobierno de Veracruza lanzó una fuerte campaña para intentar desarticular a la célula delictiva, ofreció recompensas por la captura de siete de sus principales operadores. Sin embargo, incluso con estas acciones, tres de ellos fueron liberados por decisiones judiciales controvertidas, según denuncias del entonces gobernador Yunes. En agosto de 2020, el director de la Policía Municipal de Álamo Temapache y seis oficiales más fueron detenidos por sus presuntos vínculos con esta organización.
De acuerdo con una investigación de Televisa, el grupo Sombra ha mantenido su presencia en al menos 13 municipios, incluyendo Tuxpan, Poza Rica, Cerro Azul, Cazones de Herrera y Pánuco. Además, se ha expandido hacia el sur de Tamaulipas, el norte de Hidalgo y la región de Ébano en San Luis Potosí. Sus actividades incluyen narcomenudeo, extorsión, trata, secuestro, sicariato y robo de hidrocarburos.

Terror, propaganda y «ayuda» social
Este grupo ha recurrido a tácticas de extrema violencia como herramienta de control territorial. En diciembre 2018, circuló un video donde supuestos miembros de FEGS decapitaban a una mujer identificada como «Comandanta Paty», presunta operadora de Los Zetas. En el video, los agresores portaban chalecos con las siglas del grupo, y afirmaban no usar las mismas tácticas que sus rivales.

Paralelamente, el grupo ha intentado ganarse la simpatía local con acciones de corte asistencialista: repartieron cenas navideñas en 2017, despensas durante la pandemia y regalos para celebraciones como el Día del Niño. En redes sociales circularon imágenes donde habitantes eran obligados a posar con sicarios encapuchados y agradecer «el apoyo» de FEGS.
A más de ocho años de su aparición, el Grupo Sombra ha sobrevivido cambios de gobierno estatal y federal, ha sorteado detenciones de alto perfil y ha mantenido su control sobre territorios clave.
Con información de Insight Crime, Televisa y Milenio.
