Amazon presentó Alexa for Shopping, un asistente de inteligencia artificial que combina Alexa+ y Rufus para ayudar a los usuarios a buscar productos, comparar precios, crear guías de compra y automatizar compras rutinarias desde la app y el sitio web de Amazon.
Amazon presentó Alexa for Shopping, un nuevo asistente de inteligencia artificial diseñado para acompañar a los usuarios durante sus compras dentro de la app y el sitio web de la compañía.
La herramienta combina capacidades de Rufus, el asistente de compras de Amazon, con Alexa+, su versión más avanzada de Alexa impulsada por IA generativa. De acuerdo con la empresa, el objetivo es que los usuarios puedan hacer preguntas directamente desde la barra de búsqueda de Amazon, comparar productos, revisar historial de precios, crear guías personalizadas y recibir recomendaciones basadas en sus preferencias, compras anteriores y conversaciones con Alexa.
Entre las nuevas funciones, Amazon incluye comparaciones dinámicas de productos, resúmenes generados con IA en resultados de búsqueda y páginas de producto, historial de precios de hasta un año y acciones programadas para compras recurrentes. Por ejemplo, el usuario podrá pedir que se agreguen ciertos productos al carrito cada mes, recibir alertas cuando un artículo baje de precio o automatizar la búsqueda de ofertas.
La compañía también señaló que Alexa for Shopping podrá usarse para comprar en otras tiendas en línea mediante funciones como Shop Direct y Buy for Me, que permiten descubrir productos fuera de Amazon y, en ciertos casos, completar la compra en nombre del usuario con su dirección y tarjeta principal.
El lanzamiento estará disponible para clientes en Estados Unidos durante esta semana. Amazon indicó que no será necesario tener membresía Prime, un dispositivo Echo ni la app de Alexa para usarlo: bastará con iniciar sesión en la app de Amazon Shopping o en el sitio web de la compañía.
El movimiento llega como una evolución natural, aunque tardía, para Amazon. Durante años, Alexa fue una de las interfaces de voz más conocidas del mercado, pero quedó asociada principalmente con tareas domésticas simples, como poner alarmas, reproducir música o controlar dispositivos inteligentes. Con Alexa for Shopping, Amazon intenta llevarla hacia el terreno que siempre pareció más obvio para la empresa: convertir la búsqueda de productos en una conversación que termine en compra.
La novedad también muestra hacia dónde se mueve el comercio electrónico. En lugar de navegar entre cientos de resultados, filtros y reseñas, Amazon quiere que el usuario describa lo que necesita en lenguaje natural: una laptop para estudiar, un regalo para un niño, productos para una mascota o artículos recurrentes del hogar. A partir de esa información, la IA puede recomendar, comparar, recordar preferencias y preparar el carrito.
El reto será que esa comodidad no se vuelva demasiado invasiva. Mientras más útil sea Alexa for Shopping, más dependerá de conocer hábitos, historial de compras, familiares, mascotas, intereses y necesidades cotidianas. Amazon afirma que los usuarios podrán consultar y actualizar lo que Alexa sabe sobre ellos, pero el producto confirma una tendencia más amplia: los asistentes de IA ya no solo quieren responder preguntas, sino intervenir en decisiones de consumo.
