OpenAI y Anthropic están generando más ingresos por empleado que algunas de las mayores empresas tecnológicas públicas, una señal de que la inteligencia artificial podría estar inaugurando una nueva etapa de productividad empresarial con equipos relativamente pequeños.
De acuerdo con un análisis publicado por Epoch AI, Anthropic y OpenAI registran ingresos por empleado muy superiores a los de grandes compañías tecnológicas que cotizan en bolsa. El informe estima que Anthropic genera alrededor de 9 millones de dólares por empleado, mientras que OpenAI alcanza cerca de 5.5 millones de dólares por empleado. Si cualquiera de las dos empresas saliera a bolsa con esas cifras, tendría una relación de ingresos por empleado mayor que las principales tecnológicas públicas incluidas en la lista Global 2000 de Forbes.
El indicador, conocido como revenue per employee o ingresos por empleado, mide cuánto ingreso genera una empresa en relación con el tamaño de su plantilla. Aunque no equivale a rentabilidad, sí permite observar qué tan eficiente puede ser una compañía para convertir trabajo, tecnología y organización interna en ingresos. Epoch AI advierte que el dato depende mucho del sector y que las cifras de OpenAI y Anthropic son aproximadas, porque sus ingresos y plantillas no siempre se reportan al mismo tiempo.

La lectura optimista es que las empresas de IA parecen estar demostrando una forma distinta de escalar. En lugar de depender únicamente de plantillas cada vez más grandes, estas compañías concentran ingresos enormes en equipos más compactos, apoyados por modelos, infraestructura computacional, automatización interna y productos digitales que pueden venderse globalmente.
El dato también sugiere que la IA no solo está creando nuevos productos, sino nuevas estructuras de empresa. Una organización capaz de automatizar parte de su operación, acelerar desarrollo de software, atender clientes mediante sistemas inteligentes y distribuir servicios por API puede crecer de una manera distinta a la empresa tecnológica clásica.
Sin embargo, el hallazgo tiene un límite importante: ingresos por empleado no significa ganancias por empleado. Las compañías de IA enfrentan costos muy altos en cómputo, entrenamiento e inferencia. En otro análisis, Epoch AI estimó que, en tres empresas de IA con datos disponibles, el cómputo representa entre 54% y 62% de los costos, mientras que el gasto en personal equivale a menos de una cuarta parte del gasto total.
Esto significa que el crecimiento de ingresos por empleado puede convivir con gastos operativos enormes. En otras palabras, las empresas de IA pueden ser muy productivas en términos laborales, pero todavía estar presionadas por el costo de sostener los modelos que venden.
Aun así, el dato es relevante porque cambia la conversación sobre productividad. Durante años, el crecimiento de las grandes tecnológicas se midió por usuarios, empleados, centros de datos, capitalización bursátil o volumen de ventas. La IA introduce otra pregunta: cuánto puede producir una organización cuando parte de su capacidad operativa se amplifica con sistemas inteligentes.
Para las empresas pequeñas, medios, laboratorios y proyectos independientes, la lectura también es alentadora. Si la IA permite aumentar la producción, automatizar tareas repetitivas y operar con equipos reducidos, la ventaja no será solo de los gigantes tecnológicos. También podría abrir espacio para organizaciones más pequeñas capaces de producir más con menos estructura.
El informe de Epoch AI no prueba que todas las empresas serán más rentables gracias a la IA, pero sí muestra una señal temprana de cambio: las compañías nativas de IA están alcanzando niveles de ingreso por empleado que antes parecían reservados a las firmas tecnológicas más grandes y maduras.
En el mejor escenario, esa tendencia puede marcar el inicio de una economía donde la productividad no dependa únicamente de contratar más personas, sino de combinar mejor talento humano, automatización, modelos de IA e infraestructura digital.
