En México, más de 36 millones de niñas y niños conforman casi una tercera parte de la población, pero su acceso a la educación, la salud y una vida familiar estable varía significativamente según con quién vivan. En el marco del Día de la Niña y el Niño, el INEGI presentó datos que revelan cómo estas condiciones influyen en su bienestar y desarrollo.
En el marco del Día de la Niña y el Niño, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difundió estadísticas clave sobre las condiciones de vida de la población infantil en México, con base en la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023.
El informe reveló que en 2023 vivían en el país 36.2 millones de niñas y niños de 0 a 17 años, lo que representó 28.0 % de la población total. De ese universo, 63.2 % vivía con ambos padres, mientras que 28.0 % solo con la madre, 3.0 % solo con el padre y 5.8 % no vivía con ninguno de ellos.
Condiciones sociodemográficas y educativas
Entre las niñas de 0 a 17 años, 69.4 % residía en zonas urbanas, 58.4 % contaba con derechohabiencia, 1.8 % presentaba alguna discapacidad y 5.3 % tenía alguna limitación física o mental. Además, 87.1 % asistía a la escuela y 4.6 % hablaba lengua indígena. En el caso de los niños, los porcentajes fueron similares, aunque su asistencia escolar fue ligeramente menor (85.1 %).
Un hallazgo importante fue que la inasistencia escolar se registró con mayor frecuencia entre los niños y niñas que no vivían con ninguno de sus padres: 24.9 % de los niños y 19.9 % de las niñas de 3 a 17 años no asistían a la escuela bajo esta condición.

Escolaridad por grupo de edad
El estudio también analizó la escolaridad por condición de residencia familiar. Entre la población de 3 a 5 años, 55.5 % había cursado al menos un grado de preescolar o kínder, con el porcentaje más alto entre quienes vivían solo con la madre (57.3 %).
En el grupo de 6 a 11 años, 87.6 % tenía al menos un grado de primaria, destacando los niños y niñas que vivían solo con el padre (89.5 %). En el segmento de 12 a 17 años, 19.7 % tenía primaria terminada, 55.4 % secundaria y 23.5 % preparatoria o bachillerato, con la mayor proporción en este último nivel entre quienes residían con ambos padres.

Derechohabiencia y lengua indígena
La derechohabiencia fue más frecuente entre las niñas y niños que vivían con ambos padres o con alguno de ellos, mientras que quienes no vivían con ninguno presentaron los niveles más altos de falta de acceso a servicios de salud.
En cuanto a la diversidad lingüística, el porcentaje de niñas y niños que hablaban una lengua indígena fue más alto entre quienes no vivían con ninguno de sus padres (5.7 %), y el más bajo entre los que vivían solo con la madre (2.8 %).
Con estos datos, el INEGI ofrece una radiografía actual de la infancia en México, subrayando las desigualdades asociadas al entorno familiar, el acceso a la educación, la salud y la protección de la niñez.
