Durante las celebraciones del mes patrio, los colores verde, blanco y rojo también se reflejaron en la mesa a través de los productos del campo mexicano. Diversas frutas de temporada ofrecieron sabor, frescura y beneficios para la salud, además de impulsar la economía de las comunidades rurales.
Seguramente muchos han disfrutado la granada roja en los tradicionales chiles en nogada, pero este fruto también se consumió con chile y limón, en ensaladas, postres como helados y pasteles, o en bebidas como jugos, aguas frescas y batidos. Al cierre de 2024, la producción nacional ascendió a seis mil 882 toneladas en 817 hectáreas distribuidas en 13 estados.
La papaya, fruta reconocida por sus propiedades digestivas, estuvo presente en ensaladas, jugos, batidos y postres. Con una producción de un millón 142 mil toneladas en 2024, México se consolidó como uno de los principales productores a nivel mundial.
La pera también se posicionó como un fruto esencial en septiembre. Rica en fibra, vitamina C y antioxidantes, puede consumirse fresca, en ensaladas, tartas o confitada. En 2024, la producción alcanzó 25 mil 874 toneladas, siendo Puebla el estado líder con 12 mil 970 toneladas.
La tuna, derivada del nopal tunero, destacó por su diversidad de sabores y colores. Aunque su consumo principal fue en fresco, también se elaboraron mermeladas, licores, conservas y miel. La producción nacional fue de 409 mil 595 toneladas, con el Estado de México y Puebla como principales productores. Este fruto es considerado una alternativa natural para reducir colesterol y triglicéridos, además de ser bajo en calorías.
El durazno completó la lista de frutas de temporada. Su aporte de vitamina C, fibra y antioxidantes lo convirtió en una opción saludable para fortalecer el sistema inmunológico y la piel. En 2024, la producción fue de 265 mil 227 toneladas, posicionando a México entre los veinte principales productores a nivel mundial.
Consumir estas frutas de temporada no sólo aportó vitaminas y minerales, sino que también favoreció a los productores del campo. Así, incluir granada, papaya, pera, tuna y durazno en los platillos de septiembre significó celebrar la diversidad agrícola del país y apoyar a las comunidades rurales con un consumo responsable.
