Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que las intensas lluvias de los últimos días en varias regiones del país, especialmente en el litoral y el norte de Veracruz, generaron condiciones que pueden afectar la seguridad de su infraestructura. Entre los principales riesgos se encuentran los deslaves que dispersan hidrocarburos en chapopoteras naturales y, en algunos casos, pérdidas de contención en ductos.
Los ductos petroleros son tuberías diseñadas para transportar hidrocarburos, como gasolina, diésel o crudo, desde los centros de producción hasta las refinerías o puntos de distribución. Aunque están construidos para ser resistentes, fenómenos como lluvias intensas, inundaciones o deslaves pueden provocar fugas o derrames.
El personal técnico de Pemex atiende de manera inmediata cada incidente con equipos especializados para la contención y recuperación de hidrocarburos. Además, instalan barreras y cordones oleofílicos, que son herramientas que ayudan a controlar y recoger el petróleo derramado, evitando que contamine ríos o afecte a las comunidades cercanas.
Pemex también trabaja de manera coordinada con autoridades federales y locales para garantizar la seguridad operativa y ambiental, aplicando de manera preventiva sus protocolos de seguridad industrial y protección ambiental frente a condiciones meteorológicas adversas. La empresa asegura que mantiene vigilancia permanente sobre toda su infraestructura para prevenir riesgos.
