El acuerdo permitiría al Departamento de Defensa de Estados Unidos usar los modelos de inteligencia artificial de Google para “cualquier propósito gubernamental legal”. La compañía se suma a OpenAI y xAI en la carrera por llevar modelos comerciales de IA a entornos clasificados.
Google habría firmado un acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para que sus modelos de inteligencia artificial sean utilizados en trabajos clasificados, de acuerdo con un reporte publicado este martes por The Information que citó a una fuente familiarizada con el asunto.
Según el reporte, el acuerdo permitiría al Pentágono utilizar la IA de Google para “cualquier propósito gubernamental legal”, una formulación amplia que coloca a la compañía de Alphabet junto a OpenAI y xAI, la empresa de Elon Musk, que también han firmado acuerdos para suministrar modelos de IA al aparato de defensa estadounidense en contextos clasificados.
Reuters señaló que no pudo verificar de forma independiente el reporte de The Information y que ni Alphabet ni el Departamento de Defensa respondieron de inmediato a solicitudes de comentario.
El acuerdo representaría un nuevo giro en la relación entre Google y el sector militar estadounidense. Durante años, la compañía enfrentó resistencias internas por su participación en proyectos de defensa, especialmente tras la controversia de Project Maven, un programa del Pentágono que utilizaba inteligencia artificial para analizar imágenes captadas por drones. Aquella presión llevó a Google a alejarse públicamente de ciertos usos militares de la IA, pero la nueva etapa de contratos con el gobierno estadounidense muestra un reacomodo profundo entre Silicon Valley y la seguridad nacional.
La firma ocurre además en medio de oposición interna. Más de 600 empleados de Google, incluidos trabajadores vinculados a DeepMind, pidieron al director ejecutivo Sundar Pichai rechazar el uso de la IA de la compañía en trabajos militares clasificados, de acuerdo con reportes publicados previo al reporte de The Information. La preocupación central de los empleados es que los entornos clasificados dificultan la supervisión pública y podrían abrir la puerta a usos vinculados con vigilancia masiva o armas autónomas.
El nuevo pacto también se inscribe en una estrategia más amplia del Pentágono para incorporar modelos comerciales de inteligencia artificial en tareas de defensa. En julio de 2025, Google Public Sector anunció que recibió un contrato con techo de 200 millones de dólares con la Chief Digital and Artificial Intelligence Office del Departamento de Defensa, orientado a acelerar la adopción de capacidades de nube, datos e IA en el ecosistema de defensa estadounidense.
La clave del reporte está en la amplitud de la frase “cualquier propósito gubernamental legal”. Aunque esa fórmula no implica por sí misma que los modelos de Google serán utilizados en sistemas de armas autónomas, sí deja abierto un campo amplio de aplicación dentro de operaciones gubernamentales y militares reservadas. En la práctica, el acuerdo marca otro paso en la integración de los modelos de IA de frontera dentro de infraestructuras clasificadas del Estado.
Para Google, el movimiento confirma una reconstrucción de sus vínculos con el Pentágono. Para la industria tecnológica, señala una tendencia mayor: la inteligencia artificial generativa, que comenzó presentándose ante el público como herramienta de productividad, búsqueda y asistencia, está entrando cada vez más en los sistemas estratégicos de defensa nacional.
