Anthropic revela que el uso de Claude se dispara los fines de semana para tareas personales y que los usuarios más «automatizados» son los más optimistas sobre su futuro laboral

Anthropic revela que el uso de Claude se dispara los fines de semana para tareas personales y que los usuarios más «automatizados» son los más optimistas sobre su futuro laboral

Anthropic publicó hoy la sexta edición de su Economic Index, un reporte que combina telemetría de uso de Claude con los primeros resultados de una encuesta a más de 9 mil 700 personas para medir cómo la inteligencia artificial está cambiando los hábitos de trabajo y las expectativas laborales a nivel global.

El estudio, titulado «Cadences» (Cadencias), introduce un cambio metodológico central: por primera vez, la compañía mide el uso de Claude a nivel horario, en lugar de muestras semanales como en reportes anteriores. Esto permitió observar patrones que antes pasaban inadvertidos, desde picos de consultas sobre consejos para dormir a las 3 de la madrugada hasta solicitudes de recetas de cocina, que se triplican casi a las 6 de la tarde.

El fin de semana cambia el uso de la IA

De acuerdo con los datos, la proporción de conversaciones de uso personal en Claude.ai y Cowork sube de alrededor de 35% entre semana a casi 50% los sábados y domingos. Entre semana predominan tareas como correspondencia de negocios, redacción de marketing y presentaciones; los fines de semana, el uso se inclina hacia apoyo emocional, consultas médicas y asesoría de inversión, un cambio que es más marcado en países de altos ingresos.

El reporte también detectó que las consultas relacionadas con impuestos en Estados Unidos se multiplicaron por ocho el 14 de abril, un día antes de la fecha límite de declaración fiscal, y se mantuvieron en ese nivel el 15 de abril antes de caer abruptamente el 16.

Un hallazgo adicional: durante noches y fines de semana, cuando las personas sí usan Claude para trabajo, las tareas tienden a corresponder a ocupaciones mejor pagadas, como gerentes de marketing o programadores, mientras que las tareas vinculadas a empleos de los cuartiles salariales más bajos (telemercadeo, trabajo administrativo) representan una porción menor del total.

Qué produce la gente con Claude

En el segundo capítulo, Anthropic clasificó por primera vez los resultados concretos («artefactos«) que arrojan las conversaciones, en más de 30 categorías. El 93% de las conversaciones en chat y Cowork produjo un resultado identificable. Los más comunes fueron explicaciones (17%), documentos y reportes (15%) y guías o consejos (11%).

El estudio encontró una correlación entre el valor económico estimado del trabajo y el consumo de cómputo: las conversaciones vinculadas a ocupaciones de salarios más altos consumen más tokens. Como ejemplo, las tareas asociadas a gerentes de marketing, que ganan en promedio el doble por hora que los editores, consumen alrededor de 2.5 veces más tokens.

Otro dato relevante tiene que ver con la autonomía que las personas delegan a la IA. Usando una escala de 1 a 5, Anthropic halló que el nivel de autonomía es sistemáticamente más alto en Claude Code que en chat o Cowork, incluso cuando se compara el mismo modelo subyacente, lo que sugiere que el producto utilizado importa más que el modelo en sí. Un ejemplo citado en el reporte: la sesión mediana en Claude Code que produce un artículo o publicación de blog involucra un solo mensaje del usuario, frente a 13 turnos de ida y vuelta en chat o Cowork para el mismo tipo de resultado.

El reporte también identificó que, en casi todas las categorías de artefactos, las respuestas de Claude requieren un nivel educativo más alto para comprenderse que las instrucciones originales del usuario, con la brecha más amplia en tareas de construcción como imágenes y gráficos, videojuegos y aplicaciones o sitios web.

Quiénes delegan más son los más optimistas

El tercer capítulo presenta los primeros resultados de la Encuesta del Índice Económico de Anthropic, lanzada en abril de 2026 y vinculada a datos de uso real mediante un sistema que preserva la privacidad. La muestra final ligada consta de aproximadamente 9 mil 700 personas, con una sobrerrepresentación de ocupaciones técnicas y gerenciales respecto a su peso real en el empleo en Estados Unidos.

Uno de los hallazgos centrales contradice una preocupación extendida: las personas que delegan más tareas a Claude (es decir, que lo usan de forma más «automatizada» en lugar de iterativa) son las que se muestran más optimistas sobre el efecto de la IA en su futuro laboral, incluyendo expectativas positivas sobre su salario, seguridad laboral y la posibilidad de encontrar nuevo empleo.

Cerca de seis de cada diez encuestados eligieron una categoría más alta de tareas automatizables por IA para dentro de 12 meses respecto a su percepción actual, y más de un tercio espera que la IA pueda realizar la mayoría o casi todas sus tareas laborales el próximo año.

El estudio también halló diferencias entre quienes tienen más experiencia laboral: las personas con al menos 15 años de trayectoria estiman que la IA puede hacer hoy una porción de sus tareas alrededor de 10 puntos porcentuales menor que quienes llevan apenas un año trabajando, en parte porque atribuyen a su experiencia un componente de juicio y manejo de relaciones que consideran difícil de replicar para una máquina.

En cuanto a percepciones sobre pérdida de empleo, 10% de los encuestados calificó como probable o muy probable perder su propio trabajo en el próximo año, una cifra ligeramente menor a la tasa anualizada de separación laboral involuntaria en Estados Unidos. Sin embargo, los encuestados se mostraron consistentemente más preocupados por la posible pérdida de empleo de sus colegas (sobre todo los más jóvenes) que por la propia.

Diferencias de género en el uso

El reporte documentó también brechas de uso entre hombres y mujeres. Las mujeres, que representan solo 12% de la muestra encuestada vinculada a datos de uso, registran una proporción de sesiones en Claude Code 6.3 puntos porcentuales menor y un porcentaje de uso automatizado 7.3 puntos porcentuales menor que los hombres, incluso después de controlar por diferencias ocupacionales. En contraste, las mujeres reportan más tiempo activo en las conversaciones de chat, lo que Anthropic interpreta como una señal de un involucramiento más iterativo y colaborativo con la herramienta.

Lo que la gente espera de la IA a futuro

La encuesta cerró con una pregunta abierta sobre cómo imaginan los encuestados una economía transformada por IA dentro de diez años. El tema más mencionado, por más de la mitad de los participantes, fue el de la colaboración entre humanos e IA en trabajos con sentido. Un porcentaje similar expresó el deseo de que la IA automatice las tareas tediosas para liberar tiempo libre, mientras que alrededor de un tercio mencionó la esperanza de que las ganancias económicas derivadas de la IA se distribuyan de forma amplia.

Anthropic concluyó que, conforme Claude opera de manera más autónoma a través de herramientas como Claude Code y Cowork, medir su impacto económico real seguirá siendo «un objetivo en movimiento», y adelantó que monitoreará estos patrones en futuras ediciones del índice.

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