OpenAI presentó este 9 de julio ChatGPT Work, una nueva modalidad de ChatGPT diseñada para ejecutar tareas complejas en aplicaciones, archivos y flujos de trabajo. La empresa lo describe como un agente capaz de mantenerse en un proyecto durante horas, dividir objetivos amplios en pasos más pequeños y convertir una instrucción inicial en materiales terminados, como documentos, hojas de cálculo, presentaciones o sitios web.
El anuncio marca un cambio importante en la forma en que OpenAI quiere posicionar a ChatGPT. La promesa ya no se limita a responder preguntas, redactar textos o generar ideas, sino a operar dentro del entorno de trabajo del usuario: revisar información en distintas aplicaciones, consultar archivos, usar herramientas conectadas, producir entregables y continuar tareas repetitivas mediante automatizaciones programadas.
Según OpenAI, ChatGPT Work puede conectarse mediante plugins a herramientas como Slack, Microsoft Teams, Google Drive, SharePoint, correo electrónico, calendarios, CRM y sistemas internos. La plataforma puede decidir cuándo usar un plugin según la instrucción del usuario, aunque también permite invocar una aplicación específica con el símbolo “@”. Una vez conectadas las fuentes, el agente puede consultar contexto, crear documentos, actualizar borradores y seguir refinando materiales bajo supervisión humana.
La nueva faceta también incluye Sites, una función en beta pública que permite convertir ideas o materiales de trabajo en sitios interactivos o pequeñas aplicaciones web. OpenAI plantea este formato para construir dashboards, calendarios de lanzamiento, portales internos, prototipos o reportes interactivos que pueden compartirse mediante una URL. La empresa añade que ChatGPT también podrá actualizarlos cuando cambie la información de base.
Otro componente central son las Scheduled Tasks. Con esta función, ChatGPT puede ejecutar una acción una vez, repetirla en un horario o monitorear cambios a lo largo del tiempo. OpenAI pone como ejemplos revisar actualizaciones de Slack, consultar sitios o dashboards cada mañana, detectar cambios en comentarios de clientes o actualizar una presentación cuando llegue nueva retroalimentación por correo.
En escritorio, el cambio es más profundo. OpenAI afirma que la nueva aplicación de ChatGPT podrá usar archivos y aplicaciones locales, además de un navegador integrado para consultar sitios, herramientas web y documentos en línea. La empresa también informó que la aplicación de Codex se fusiona con la nueva app de escritorio de ChatGPT, mientras que la versión anterior pasará a llamarse ChatGPT Classic.
La actualización llega acompañada de GPT-5.6, el nuevo modelo fronterizo de OpenAI. La compañía afirma que GPT-5.6 mejora el razonamiento de múltiples pasos, el trabajo con plantillas y archivos de referencia, la creación de materiales profesionales y el uso de herramientas. En su anuncio técnico, OpenAI presentó a GPT-5.6 como una familia de modelos integrada por Sol, Terra y Luna, con Sol como modelo insignia.
OpenAI sostiene que GPT-5.6 fue entrenado para obtener más trabajo útil por token y que mejora en tareas de codificación, análisis profesional, ciberseguridad, ciencia, diseño, presentaciones, documentos y hojas de cálculo. La compañía también presentó “ultra”, una configuración de mayor capacidad que coordina varios agentes en paralelo para tareas difíciles, con mayor consumo de cómputo.
El discurso empresarial de OpenAI es claro: ChatGPT Work apunta a reemplazar una parte del trabajo manual que ocurre entre aplicaciones. En sus ejemplos, la empresa habla de convertir investigación de clientes en briefs de campaña, actualizar agendas con mensajes nuevos, preparar reportes ejecutivos, revisar pipelines comerciales o generar materiales de ventas a partir de conversaciones previas. La compañía asegura que casi todos los equipos internos de OpenAI, incluidos finanzas y ventas, ya utilizan ChatGPT Work y Codex para acelerar tareas.
Pero el lanzamiento también abre una discusión más amplia sobre el futuro del trabajo asistido por agentes. Si ChatGPT puede consultar archivos, usar navegadores, operar aplicaciones, crear entregables y ejecutar tareas programadas, la interfaz deja de ser solo conversacional y empieza a parecerse a una capa operativa sobre el escritorio. Es decir, un intermediario entre el usuario y el conjunto de herramientas donde realmente ocurre el trabajo.
OpenAI intenta responder a esta preocupación con controles de seguridad y gobernanza. La empresa asegura que las organizaciones podrán administrar qué usuarios tienen acceso, qué contexto corporativo puede usar ChatGPT, a qué herramientas puede conectarse y qué acciones puede ejecutar. También menciona una API de cumplimiento para supervisar conversaciones y acciones, además de controles para plugins, navegación, entornos de red y tareas sobre archivos o aplicaciones locales.
La compañía afirma además que incorporó un sistema de auto-revisión para evaluar acciones importantes en herramientas conectadas antes de que ocurran. Según OpenAI, durante pruebas adversariales, ese sistema bloqueó intentos de extracción de datos protegidos, incluidos ataques que el modelo revisor no había visto durante su entrenamiento.
ChatGPT Work comienza a desplegarse en web y móvil para usuarios Pro, Enterprise y Edu, y llegará a Plus y Business en los próximos días. La nueva aplicación de escritorio está disponible globalmente para Mac y Windows, con Chat, Work y Codex en todos los planes, incluido el gratuito.
Con este lanzamiento, OpenAI no solo presenta una nueva función: presenta una nueva ambición. ChatGPT quiere dejar de ser una herramienta que acompaña el trabajo desde una ventana aparte para convertirse en una capa que coordina tareas, documentos, aplicaciones y decisiones. La pregunta ya no es únicamente qué puede responder una IA, sino qué parte del trabajo cotidiano podrá ejecutar en nombre de una persona o de una organización.
