LG está entrenando a su robot doméstico CLOiD para realizar tareas del hogar y, al mismo tiempo, trabajar en entornos industriales inspirados en su fábrica de lavadoras de Tennessee. La compañía profundizó su alianza con Nvidia para convertir décadas de datos de manufactura, logística y electrodomésticos en material de entrenamiento para robots, mientras prepara un nuevo humanoide bípedo para 2027.
LG lleva décadas fabricando lavadoras. Ahora quiere fabricar también al robot que las usa y, eventualmente, que ayude a construirlas. La compañía surcoreana aceleró en agosto su colaboración con Nvidia para desarrollar sistemas de robótica e inteligencia artificial física. Uno de los experimentos centrales ocurre actualmente en una instalación de entrenamiento en Seúl, donde unidades de LG CLOiD, el robot doméstico presentado durante la Consumer Electronics Show (CES) 2026, practican tareas en dos mundos que hasta ahora parecían separados: una casa y una fábrica.
En la reproducción doméstica, CLOiD limpia y realiza tareas del hogar. En otro espacio, diseñado para imitar la planta de lavadoras que LG opera en Tennessee, Estados Unidos, los mismos robots aprenden a mover, apilar y ensamblar diferentes piezas. Los datos producidos durante esas actividades se incorporarán a las herramientas de robótica de Nvidia para ampliar y sintetizar nuevos conjuntos de entrenamiento.
La escena produce una peculiar circularidad industrial: LG fabrica lavadoras, utiliza su conocimiento sobre lavadoras para enseñar a un robot cómo interactuar con ellas y ahora emplea una réplica de su fábrica para que ese robot aprenda también las tareas necesarias para producir componentes.
No se trata todavía de una planta llena de humanoides construyendo electrodomésticos de manera autónoma. CLOiD se desplaza sobre ruedas y el entorno de Seúl funciona como instalación de entrenamiento y generación de datos. Pero la estrategia muestra hacia dónde quiere avanzar LG: utilizar sus propias casas conectadas, fábricas y redes logísticas como un enorme laboratorio para robots.
Primero aprendió a lavar la ropa
LG presentó públicamente CLOiD en enero durante CES 2026 como parte de su propuesta de un “hogar sin tareas domésticas”. El robot utiliza una base móvil, torso, dos brazos articulados y manos para interactuar con objetos y con electrodomésticos conectados mediante la plataforma ThinQ.
En una de las demostraciones preparadas por LG, CLOiD saca leche del refrigerador, introduce un croissant en el horno y, una vez que los habitantes salen de casa, inicia el lavado de ropa. Después del secado, dobla las prendas y las apila. La compañía no presenta al robot únicamente como una máquina capaz de ejecutar órdenes individuales. Su objetivo es que pueda percibir condiciones de la casa, interpretar rutinas y coordinar diferentes dispositivos. LG denomina a ese enfoque Sense-Think-Act: detectar lo que ocurre, procesarlo y realizar una acción en el mundo físico.
La diferencia con un asistente de voz es importante. Un modelo de lenguaje puede decir cómo poner una lavadora; CLOiD tiene que abrir puertas, manipular ropa, comprender posiciones, ejercer la cantidad adecuada de fuerza y desplazarse por un entorno lleno de objetos que cambian de lugar. Ese tipo de interacción convierte a la robótica en un problema de datos distinto al de los modelos que trabajan principalmente con texto o imágenes.
Meet LG CLOiD, an AI home robot built on Affectionate Intelligence.
From kitchen to laundry to living space, CLOiD connects your home through LG ThinQ—quietly supporting comfort, care, and everyday life.
This is effortless living, intelligently connected. 🏡⚡
*Products and… pic.twitter.com/FXWfiP8gm7
— LG UK (@LGUK) January 11, 2026
La fábrica de datos para robots
LG está construyendo precisamente una infraestructura para producirlos. Su nueva Data Factory, instalada en el campus de investigación y desarrollo de Yangjae, en Seúl, debe quedar completamente operativa antes de que termine 2026. En ella, robots repiten tareas físicas mientras sistemas registran sus movimientos, errores y resultados para convertir esa experiencia en datos de entrenamiento.
La instalación incluye la reproducción de una vivienda, el espacio industrial basado en la planta estadounidense de lavadoras, sistemas logísticos de LG CNS y un área donde LG Innotek entrena manos robóticas. LG llama a esta estrategia un “data flywheel”, un volante de datos: los robots generan experiencia al trabajar, esa experiencia se utiliza para entrenarlos y las nuevas versiones regresan al mundo físico para producir todavía más información. Nvidia entra en ese ciclo aportando herramientas como Isaac para desarrollo robótico, Omniverse para simulación y Cosmos para generar y procesar representaciones del mundo físico. Los datos reales de LG pueden ampliarse mediante datos sintéticos antes de regresar al entrenamiento de los modelos.
Ahí se encuentra probablemente una de las principales ventajas de LG frente a una startup que intenta construir un robot doméstico desde cero. La compañía posee décadas de información sobre cómo funcionan fábricas, almacenes, cocinas, refrigeradores, lavadoras y otros electrodomésticos. También controla entornos físicos donde puede desplegar robots para obtener nuevos datos sin depender completamente de laboratorios artificiales.
Del hogar a la planta de lavadoras
La fábrica estadounidense elegida para parte de esa estrategia está en Clarksville, Tennessee. LG comenzó a operar allí su planta de electrodomésticos a finales de 2018 y actualmente produce lavadoras y secadoras mediante tres líneas integradas. La instalación tiene capacidad anual para fabricar alrededor de 1.2 millones de lavadoras y 600,000 secadoras.
La fábrica ya estaba altamente automatizada antes de la nueva ola de inteligencia artificial física. Cuenta con vehículos guiados automáticamente para transportar materiales y utiliza sistemas de IA, sensores y análisis de datos en diferentes etapas de producción. La siguiente fase consiste en introducir robots con capacidades más generales de manipulación. Según los planes divulgados tras el nuevo acuerdo con Nvidia, LG prevé comenzar pruebas de sus robots CLOiD en la fábrica de Tennessee durante 2026. Los datos obtenidos en condiciones industriales reales servirán para mejorar posteriormente los sistemas antes de extenderlos a otros espacios de manufactura, instalaciones comerciales y hogares.
El tránsito entre casa y fábrica no es accidental. Una de las grandes promesas de los modelos de IA física es que una misma arquitectura pueda aprender múltiples tipos de tareas en lugar de depender de robots industriales programados exclusivamente para ejecutar un movimiento repetitivo. En la práctica, sin embargo, una cocina y una línea de ensamblaje presentan dificultades muy diferentes. El experimento de LG permitirá probar precisamente cuánto conocimiento puede transferirse entre ambos entornos.
Después vendrá el humanoide
CLOiD no es el final del proyecto. LG y Nvidia anunciaron también el desarrollo de un humanoide bípedo de nueva generación, cuya presentación pública está prevista para el primer trimestre de 2027. El sistema utilizará Nvidia Jetson Thor para procesamiento a bordo e Isaac GR00T como plataforma de modelos para robótica humanoide.
Diferentes compañías del conglomerado aportarán componentes: LG Electronics trabajará en la plataforma general; LG Innotek puede suministrar sensores y sistemas relacionados con percepción y actuadores; LG Energy Solution participa desde su experiencia en baterías. Es importante separar ambos proyectos. El robot que actualmente lava ropa y entrena en la réplica de la fábrica es CLOiD, una plataforma sobre ruedas. El humanoide bípedo es un sistema posterior que LG y Nvidia todavía están desarrollando.
Lo que conecta a los dos no es necesariamente el cuerpo, sino los datos. Las habilidades aprendidas, las simulaciones, los movimientos registrados y las herramientas de entrenamiento construidas alrededor de CLOiD pueden alimentar futuras generaciones de robots con diferentes configuraciones físicas.
El nuevo activo de la robótica son los datos del mundo
La alianza entre LG y Nvidia refleja un cambio que empieza a repetirse en la industria. Durante los últimos años, buena parte de la atención alrededor de los humanoides se concentró en el hardware: quién podía construir piernas capaces de caminar, manos suficientemente precisas o actuadores baratos y resistentes.
A medida que esos componentes mejoran, el cuello de botella se desplaza hacia otro lugar: enseñar a las máquinas qué hacer una vez que tienen cuerpo. Un modelo de lenguaje puede entrenarse utilizando enormes cantidades de texto disponible en internet. Para enseñarle a un robot a introducir correctamente una prenda en una lavadora, colocar una pieza sobre una línea de producción o agarrar un objeto frágil hacen falta datos sobre movimientos, fuerzas, posiciones, errores y consecuencias físicas.
Esos datos son mucho más costosos de obtener. LG posee precisamente algo que Nvidia no puede generar únicamente con GPUs: hogares conectados, electrodomésticos, líneas de ensamblaje, almacenes y décadas de experiencia industrial. Nvidia posee, a cambio, la infraestructura para convertir esa experiencia en modelos capaces de aprender y generalizar. La colaboración busca unir ambas cosas.
El robot que conoce la lavadora por dentro
Hay algo casi accidentalmente simbólico en que uno de los primeros grandes escenarios elegidos por LG sea una fábrica de lavadoras. La automatización doméstica comenzó durante el siglo XX precisamente con máquinas destinadas a eliminar trabajos repetitivos como lavar ropa. Durante décadas, el electrodoméstico automatizó una tarea específica, pero siguió necesitando que una persona cargara la ropa, seleccionara el programa, la retirara y la doblara.
La siguiente etapa que imaginan compañías como LG consiste en automatizar también esas acciones que permanecían alrededor de la máquina. CLOiD puede iniciar un ciclo de lavado y doblar ropa porque tiene brazos y capacidad para interactuar con el entorno. Después entra en una réplica industrial donde aprende a manipular las piezas con las que se construyen esos mismos electrodomésticos.
El resultado es una transformación curiosa del negocio tradicional de LG. La empresa que durante décadas fabricó máquinas para realizar una tarea doméstica ahora intenta fabricar una máquina capaz de comprender todas las tareas que existen alrededor de ellas. Y para enseñárselo está utilizando aquello que mejor conoce: sus propias casas, sus propias fábricas y sus propias lavadoras.
