Los centros de datos de Sasovo y Vladimir, donde la tecnológica rusa instaló sus sistemas de supercómputo para aprendizaje automático, fueron cerrados tras ataques con drones. Yandex confirmó interrupciones en sus servicios de IA, pero todavía no ha informado si las supercomputadoras resultaron dañadas.
Los ataques con drones contra centros de datos de Yandex en Rusia alcanzaron las dos instalaciones donde la compañía ubicó sus tres supercomputadoras dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial, Chervonenkis, Lyapunov y Galushkin, según la documentación técnica publicada por la propia empresa. Los ataques provocaron el cierre completo de los centros de Sasovo y Vladimir, aunque todavía se desconoce si los sistemas de supercómputo permanecían en esas instalaciones y si sufrieron daños directos.
Los ataques contra la infraestructura de Yandex fueron atribuidos a las fuerzas ucranianas. El 8 de octubre, el presidente Volodímir Zelenski reconoció ante periodistas que Ucrania estaba respondiendo a los bombardeos rusos contra centros de datos de su país, al ser interrogado sobre el ataque a Yandex. Un día después, el fabricante ucraniano Fire Point informó que las Fuerzas de Defensa habían utilizado drones FP-1 para atacar la instalación de Kaluga, declaración documentada por Interfax-Ucrania y Reuters. Aunque Kiev reconoció estas operaciones como acciones de represalia, todavía no se ha identificado públicamente a las unidades responsables de cada ataque ni se han divulgado todos los detalles de su planificación.
Los incidentes forman parte de una serie de tres ataques registrados entre el 8 y el 11 de octubre contra la infraestructura de la tecnológica rusa. El primero ocurrió durante la noche del 7 al 8 de octubre en Sasovo, región de Riazán, donde un incendio y daños graves obligaron a detener completamente las operaciones. El 9 de octubre fue alcanzado otro centro de datos en Kaluga, que perdió parte de su capacidad operativa. Finalmente, durante la madrugada del 11 de octubre, un tercer ataque dañó la instalación de Vladimir, cuyo funcionamiento también fue suspendido.
Yandex confirmó los tres incidentes en un comunicado publicado el 9 de octubre y actualizado dos días después. La compañía informó que estaba evaluando los daños y que no podía establecer cuándo sería posible recuperar los equipos afectados. También señaló que ninguno de sus trabajadores había resultado herido. Sin embargo, la empresa no ha comunicado el estado específico de sus supercomputadoras. Reuters informó el 9 de octubre que Yandex había declinado responder si los sistemas alojados en Sasovo resultaron afectados.
Tres supercomputadoras construidas para desarrollar IA
La relación entre las instalaciones atacadas y la infraestructura de inteligencia artificial está documentada desde noviembre de 2021, cuando Yandex anunció la incorporación de tres supercomputadoras al ranking internacional TOP500. En aquel comunicado, la compañía identificó a Chervonenkis y Lyapunov como los sistemas instalados en Sasovo, mientras que Galushkin se encontraba en Vladimir.
Las tres máquinas fueron diseñadas para ejecutar tareas de aprendizaje automático mediante procesadores AMD EPYC, aceleradores gráficos NVIDIA A100 y redes de interconexión InfiniBand. Su arquitectura permitía distribuir operaciones entre cientos de servidores para entrenar modelos neuronales de gran escala.
Chervonenkis, inaugurada en junio de 2021, alcanzó una capacidad de 21.53 petaflops en la prueba Linpack y ocupó el puesto 19 del ranking mundial de noviembre de ese año. Estaba integrada por 199 nodos de cómputo y 1,592 aceleradores NVIDIA A100 de 80 GB.
Galushkin, instalada en Vladimir e inaugurada también en junio de 2021, registró 16.02 petaflops y ocupó el puesto 36 del mismo ranking. Su configuración incluía 136 nodos y 1,088 aceleradores NVIDIA A100 de 80 GB. Lyapunov, que comenzó a operar en diciembre de 2020, alcanzó 12.81 petaflops y se ubicó en el puesto 40 mundial. Contaba con 137 nodos y 1,096 aceleradores NVIDIA A100 de 40 GB.
En conjunto, las tres máquinas sumaban 3,776 aceleradores gráficos NVIDIA A100, de acuerdo con las configuraciones publicadas por Yandex en 2021. La compañía no ha confirmado que esas especificaciones permanecieran intactas hasta octubre de 2026.
Las tres máquinas todavía aparecían en TOP500 en junio de 2026
La edición de junio de 2026 del ranking TOP500, publicada cuatro meses antes de los ataques, continuaba incluyendo a los tres sistemas de Yandex. Chervonenkis ocupaba el puesto 101 mundial, Galushkin el 134 y Lyapunov el 161. Sus fichas técnicas mantenían los resultados de rendimiento publicados originalmente, correspondientes a 21.53, 16.02 y 12.81 petaflops, respectivamente.
La permanencia de las tres máquinas en el registro internacional permite documentar su existencia como sistemas de supercómputo identificados hasta la última edición disponible del ranking. Sin embargo, TOP500 conserva mediciones históricas y no constituye un sistema de monitoreo de disponibilidad en tiempo real.
Por lo tanto, esta información no permite establecer si las supercomputadoras seguían funcionando antes de los ataques, si habían sido trasladadas o si continuaban conservando su configuración original. La documentación corporativa de Yandex tampoco ha sido actualizada con una evaluación individual de los daños a Chervonenkis, Galushkin y Lyapunov.
Alice AI y los servicios de modelos registran interrupciones
Aunque el estado físico de las supercomputadoras permanece sin confirmar, Yandex sí reconoció afectaciones directas a sus servicios de inteligencia artificial. El 9 de octubre, el equipo responsable de Alice AI, su asistente de inteligencia artificial, informó que algunas funciones se encontraban temporalmente indisponibles y que las respuestas de los modelos neuronales podían experimentar retrasos.
Según comunicó la compañía a través de sus canales oficiales, las interrupciones estaban relacionadas con los daños ocasionados por los ataques contra los centros de datos de Sasovo y Kaluga. Las afectaciones también podían provocar demoras en las respuestas de los altavoces inteligentes Yandex Station y problemas de estabilidad en determinados dispositivos de hogar inteligente.
Los problemas fueron documentados por los periódicos rusos Kommersant y RBC, que recogieron las declaraciones del equipo de Alice AI. La infraestructura de Yandex Cloud también registró fallas en sus servicios de inteligencia artificial. Tras el ataque a Vladimir del 11 de octubre, la compañía informó que Yandex AI Studio, su plataforma para desarrollar aplicaciones basadas en modelos generativos, se encontraba parcialmente disponible.
Durante esa jornada también reportó limitaciones en servicios de cómputo, bases de datos y almacenamiento, mientras recomendaba a sus clientes utilizar infraestructura alternativa para recuperar sus recursos.
El 12 de octubre, Yandex Cloud continuaba operando en modo limitado, según sus actualizaciones oficiales. Estas interrupciones permiten confirmar afectaciones en la disponibilidad de servicios que utilizan inteligencia artificial, pero no demuestran que las supercomputadoras hayan sido destruidas o que su capacidad específica de entrenamiento haya quedado inutilizada.
¿Qué consecuencias podrían tener los daños para la investigación en IA?
Yandex utiliza sistemas de cómputo de alto rendimiento para entrenar y desarrollar modelos de aprendizaje automático. En su documentación de 2021, la empresa explicó que las supercomputadoras permitían trabajar con redes neuronales de miles de millones de parámetros, cuyo entrenamiento podía requerir varios días o incluso semanas de procesamiento continuo.
Estas capacidades se aplicaban al desarrollo de tecnologías para búsqueda de información, traducción automática, recomendaciones y procesamiento de lenguaje natural. La empresa también documentó el uso de YT, posteriormente desarrollado como YTsaurus, una plataforma distribuida para almacenar y procesar grandes volúmenes de información y coordinar tareas de cómputo.
La pérdida temporal o permanente de una instalación de estas características podría afectar la disponibilidad de recursos para entrenamiento, experimentación y desarrollo de modelos. Sin embargo, la magnitud de esas consecuencias depende de factores que todavía no han sido revelados: la ubicación actual de los aceleradores, la existencia de infraestructura redundante, la posibilidad de trasladar cargas de trabajo y el estado de los sistemas de almacenamiento.
Tampoco existe información pública que permita determinar si los ataques interrumpieron experimentos científicos específicos, destruyeron conjuntos de datos de entrenamiento o comprometieron modelos en desarrollo. Yandex cuenta con equipos dedicados a la investigación en aprendizaje automático, pero hasta el momento no se ha documentado un ataque directo contra sus laboratorios físicos ni se ha confirmado la suspensión de proyectos de investigación como consecuencia de los incidentes.
El estado de las supercomputadoras continúa sin confirmarse
La serie de ataques ha introducido una nueva incertidumbre sobre la infraestructura de inteligencia artificial de una de las principales compañías tecnológicas rusas. Además de sostener servicios digitales utilizados por millones de personas, los centros de datos afectados estaban vinculados históricamente con instalaciones de cómputo especializadas en entrenamiento de modelos.
La información corporativa confirma el cierre de Sasovo y Vladimir, mientras los registros de TOP500 permiten identificar las capacidades técnicas y la ubicación previamente declarada de las tres supercomputadoras. No obstante, todavía faltan datos decisivos para evaluar las consecuencias sobre la investigación y el desarrollo de inteligencia artificial: si Chervonenkis, Lyapunov y Galushkin permanecían instaladas en los centros atacados, si el hardware sufrió daños, si sus cargas de trabajo fueron trasladadas y si las operaciones de entrenamiento continuaron en otras instalaciones.
Al cierre de este reporte, Yandex no había divulgado una evaluación técnica individual de sus tres supercomputadoras. La situación evidencia la dependencia de la investigación en inteligencia artificial respecto de infraestructura física de alta especialización, cuya continuidad puede verse comprometida por daños a los centros de datos, incluso cuando los servicios comerciales comienzan a recuperarse.
