De OpenAI a Yandex: la guerra entre Rusia y Ucrania alcanza los centros de datos y la infraestructura de inteligencia artificial

De OpenAI a Yandex: la guerra entre Rusia y Ucrania alcanza los centros de datos y la infraestructura de inteligencia artificial

Mientras Ucrania anunciaba acuerdos internacionales para proteger sus sistemas digitales y desarrollar IA militar, Rusia intensificaba los ataques contra centros de datos y redes de comunicaciones. Dos semanas después, Kiev respondió con drones contra instalaciones de Yandex. La secuencia muestra cómo la infraestructura de cómputo se ha convertido en un elemento de creciente importancia estratégica en la guerra.

La mañana del 23 de septiembre, durante un encuentro organizado por OpenAI en Nueva York, el cónsul general de Ucrania en San Francisco, Dmytro Kushneruk, informó que Rusia había atacado ese mismo día un nodo de comunicaciones en Kiev mediante un misil, provocando interrupciones en el funcionamiento de proveedores de internet. El diplomático participaba en la presentación de un acuerdo mediante el cual OpenAI proporcionaría al Gobierno ucraniano herramientas avanzadas de inteligencia artificial para reforzar la ciberdefensa de infraestructura civil.

La coincidencia ocurrió durante una jornada de ataques rusos contra distintos objetivos de la capital ucraniana. Reuters informó que alrededor de 100,000 hogares de Kiev y sus alrededores habían sufrido interrupciones de internet, según datos del Ministerio de Transformación Digital de Ucrania. Rusia, por su parte, afirmó que había atacado instalaciones tecnológicas y logísticas vinculadas con operaciones militares ucranianas. Las declaraciones de Moscú sobre el uso militar de los objetivos no fueron verificadas de manera independiente.

En Nueva York, Kushneruk describió el problema de proteger las redes digitales durante una guerra en la que los ataques informáticos y físicos pueden utilizarse contra una misma infraestructura. Explicó que el Gobierno ucraniano estaba trabajando en una arquitectura descentralizada de registros cifrados y sistemas redundantes para evitar que la destrucción de un centro de procesamiento interrumpiera completamente los servicios públicos.

El diplomático defendió la colaboración con OpenAI como una herramienta para mejorar la capacidad de las instituciones ucranianas de detectar vulnerabilidades, corregir fallas y conservar la disponibilidad de sus sistemas. El anuncio se realizó durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la participación de Sasha Baker, responsable de Políticas de Seguridad Nacional de OpenAI.

OpenAI anuncia herramientas de IA para proteger infraestructura civil

El acuerdo presentado el 23 de septiembre contempla que equipos ucranianos verificados reciban acceso a Daybreak, el programa mediante el cual OpenAI pone herramientas de inteligencia artificial a disposición de organizaciones encargadas de defender infraestructura crítica. Según el comunicado oficial, las herramientas permitirán analizar software, identificar vulnerabilidades, investigar actividad sospechosa y desarrollar y probar correcciones.

La iniciativa se desarrolla con el Ministerio de Transformación Digital de Ucrania y fue presentada expresamente como un proyecto de ciberdefensa civil. En la transcripción del encuentro, Baker explicó que OpenAI busca ampliar el acceso de los equipos defensivos a modelos capaces de acelerar tareas de seguridad informática. Kushneruk añadió que los ataques contra servicios esenciales habían obligado a Ucrania a desarrollar mecanismos de continuidad operativa para hospitales, telecomunicaciones y otras instituciones públicas.

El diplomático explicó además que las nuevas herramientas podrían complementar la experiencia de los especialistas ucranianos en ciberseguridad. Sin embargo, ni el comunicado de OpenAI ni la transcripción pública del evento detallan las condiciones completas de acceso, las categorías específicas de información que podrán procesar los sistemas o los mecanismos contractuales de supervisión del programa.

La cooperación con OpenAI se presentó en un contexto de ataques persistentes contra la infraestructura ucraniana. La compañía señaló que el equipo nacional de respuesta a incidentes CERT-UA había gestionado cerca de 6,000 incidentes cibernéticos durante 2025, incluidos ataques relacionados con hospitales, energía y telecomunicaciones.

Reino Unido obtiene acceso controlado a datos

Dos días después, el 25 de septiembre, los ministerios de Defensa de Reino Unido y Ucrania anunciaron una iniciativa diferente: permitir que hasta 12 empresas británicas desarrollaran y evaluaran modelos de inteligencia artificial utilizando información recopilada durante operaciones militares ucranianas.

La colaboración se realiza mediante Avengers Labs, una plataforma del Gobierno ucraniano que reúne imágenes, videos y datos de sensores obtenidos en el campo de batalla. Según el Ministerio de Defensa británico, el conjunto comprende información de más de seis millones de detecciones de objetos, entre ellos vehículos blindados, sistemas de artillería, defensas antiaéreas, soldados y drones.

El programa tiene como objetivo desarrollar modelos capaces de reconocer objetivos, coordinar sistemas no tripulados y ejecutar tareas mediante decisiones distribuidas, incluso en entornos donde las comunicaciones o la navegación satelital estén degradadas. Reino Unido pretende utilizar estas capacidades tanto para sus propias fuerzas armadas como para apoyar operaciones militares ucranianas.

El Gobierno ucraniano precisó que las compañías británicas no recibirán copias descargables de los conjuntos de datos. Los participantes deberán entrenar y probar sus modelos dentro de un entorno seguro administrado por Ucrania. La convocatoria fue abierta el 25 de septiembre, con fecha límite de presentación de propuestas el 22 de octubre y selección prevista para principios de noviembre.

Por lo tanto, el anuncio no demuestra que las empresas británicas ya estuvieran utilizando los datos cuando comenzaron los ataques contra Yandex.

La cooperación con Reino Unido debe distinguirse del acuerdo con OpenAI. El primero es un programa de desarrollo de inteligencia artificial para aplicaciones militares, mientras que el segundo fue presentado como una iniciativa de ciberdefensa de infraestructura civil. No existe evidencia pública de que ambos programas compartan conjuntos de datos, objetivos operativos o mecanismos de entrenamiento.

Rusia intensifica los ataques 

El 26 de septiembre, tres días después del anuncio de OpenAI, Rusia lanzó nuevos ataques contra infraestructura digital en Kiev. La empresa de telecomunicaciones Cosmonova confirmó que su centro de datos había sido alcanzado nuevamente y que el ataque había dañado su red troncal, provocando interrupciones en los servicios de sus clientes. La compañía informó que sus trabajadores se encontraban a salvo mientras los equipos de emergencia evaluaban los daños.

Las consecuencias también alcanzaron a medios de comunicación. La agencia Ukrinform documentó problemas de transmisión en los canales We Are Ukraine y Novyny.LIVE, relacionados con las afectaciones a centros de datos e infraestructura de telecomunicaciones.

Esa misma noche, el presidente Volodímir Zelenski denunció que Rusia estaba atacando deliberadamente instalaciones de procesamiento de datos y comunicaciones con el propósito, según su interpretación, de dejar a la población ucraniana sin internet y sin servicios digitales esenciales.

En los días siguientes continuaron los reportes de daños. El 1 de octubre, Parkovyi Data Center, en Kiev, confirmó que su infraestructura había sufrido daños críticos y que las operaciones del centro habían quedado completamente suspendidas. Sus responsables anunciaron que los datos de sus clientes se encontraban desplegados en instalaciones de respaldo de la Unión Europea y que no era posible recuperar el servicio en el edificio afectado.

El 2 de octubre se conoció la destrucción del centro de datos de Dline.ua, también conocido como Dream Line, igualmente en Kiev. La empresa informó que había trasladado los servicios y datos de sus clientes a instalaciones alternativas. El medio especializado Data Center Dynamics documentó además afectaciones a otros operadores ucranianos de telecomunicaciones y alojamiento web, aunque advirtió que no estaba claro si todos utilizaban instalaciones físicas independientes.

Los ataques demostraron que la infraestructura digital podía sufrir pérdidas físicas importantes sin que necesariamente desapareciera la información de sus clientes. Los sistemas de respaldo y las redes de comunicaciones alternativas permitieron mantener o recuperar parte de los servicios, aunque algunos centros de datos originales quedaron fuera de operación.

Ucrania responde contra Yandex

La ofensiva cambió de dirección durante la noche del 7 al 8 de octubre, cuando un ataque con drones dañó gravemente el centro de datos de Yandex en Sasovo, región rusa de Riazán. La empresa confirmó que la instalación había suspendido completamente sus operaciones y que todavía no podía determinar cuándo sería posible recuperar su equipamiento.

El mismo 8 de octubre, Zelenski reconoció ante periodistas que Ucrania estaba respondiendo a los ataques rusos contra centros de datos ucranianos. El mandatario presentó la operación como una respuesta recíproca, aunque no divulgó detalles sobre las unidades participantes ni sobre la planificación del ataque.

El 9 de octubre fue atacado un segundo centro de datos de Yandex, situado en Kaluga. La empresa confirmó que parte de su infraestructura había quedado fuera de servicio. Ese mismo día, la fabricante ucraniana de armamento Fire Point anunció que las Fuerzas de Defensa de Ucrania habían utilizado drones FP-1 contra esa instalación, ubicada en el parque industrial Grabtsevo.

Finalmente, durante la madrugada del 11 de octubre, un tercer ataque alcanzó el centro de datos de Yandex en Vladimir, que también suspendió completamente sus operaciones. La empresa informó que ninguno de sus trabajadores había resultado herido durante los tres incidentes.

Los daños provocaron interrupciones en Yandex Cloud y afectaron a diferentes servicios digitales de la compañía. Usuarios de Yandex Pay encontraron dificultades para consultar saldos, realizar pagos o transferir dinero, mientras aplicaciones como Alice AI, Búsqueda, Maps, Taxi y Correo registraron problemas de disponibilidad. La recuperación se realizó gradualmente, con prioridad para los servicios utilizados por más personas.

Los ataques también alcanzaron instalaciones donde Yandex había ubicado históricamente sus tres supercomputadoras dedicadas a aprendizaje automático: Chervonenkis y Lyapunov, en Sasovo, y Galushkin, en Vladimir. No obstante, la compañía no ha confirmado si estos equipos permanecían allí en octubre de 2026 ni si sufrieron daños directos.

Los centros de datos se convierten en infraestructura estratégica de doble uso

La secuencia de septiembre y octubre muestra un cambio relevante en la importancia militar de la infraestructura digital. Los centros de datos no solamente almacenan archivos o alojan páginas web: proporcionan capacidad de cómputo, conectividad y procesamiento para servicios financieros, telecomunicaciones, sistemas gubernamentales y aplicaciones de inteligencia artificial.

Estas mismas capacidades también pueden emplearse en actividades militares. Los modelos utilizados para interpretar imágenes de reconocimiento, identificar objetos, apoyar decisiones operativas o coordinar sistemas autónomos requieren infraestructura de procesamiento, almacenamiento y comunicaciones.

Sin embargo, la existencia de estas capacidades no convierte automáticamente a cualquier centro de datos en un objetivo militar legítimo.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) establece que los centros de datos destinados a usos exclusivamente civiles son bienes protegidos por el derecho internacional humanitario. Cuando un centro de datos también proporciona servicios militares, su posible condición de objetivo militar debe evaluarse de manera individual, tomando en cuenta si contribuye efectivamente a operaciones militares y si su neutralización ofrece una ventaja militar definida.

Incluso cuando una instalación cumple esos criterios, las fuerzas atacantes deben respetar las reglas de proporcionalidad y adoptar precauciones para reducir los daños a la población civil. La afectación indirecta de servicios esenciales también debe considerarse al evaluar las consecuencias previsibles de una operación.

Este problema es especialmente importante para las plataformas tecnológicas que concentran numerosos servicios en una misma infraestructura. Un ataque contra un centro de procesamiento puede interrumpir aplicaciones civiles, operaciones financieras, comunicaciones y recursos de cómputo especializados, aunque solamente algunas de esas funciones tengan una utilización militar.

En Ucrania, los daños a centros de datos afectaron servicios de internet y transmisiones de medios de comunicación. En Rusia, los ataques contra Yandex ocasionaron interrupciones en plataformas comerciales y financieras utilizadas por la población.

Una relación cronológica documentada, pero no una operación conjunta demostrada

Los anuncios de OpenAI y del Gobierno británico ocurrieron durante las mismas semanas en que Rusia intensificaba sus ataques contra infraestructura digital ucraniana. Posteriormente, Ucrania ejecutó operaciones de represalia contra centros de datos rusos.

La coincidencia temporal está documentada mediante comunicados oficiales, declaraciones de los gobiernos y reportes de los operadores afectados. Sin embargo, esa secuencia no demuestra que la colaboración con OpenAI haya participado en la planificación de los ataques contra Yandex ni que Avengers Labs haya sido utilizado para ejecutarlos.

Tampoco existe información pública suficiente para establecer si las instalaciones rusas atacadas prestaban servicios militares específicos, cuáles eran esos posibles servicios o qué evaluaciones de proporcionalidad realizaron las fuerzas ucranianas antes de lanzar los drones.

La guerra ha colocado a los centros de datos en una posición especialmente delicada: son indispensables para actividades civiles y económicas, pero pueden proporcionar capacidades que también resultan valiosas para operaciones militares. Al mismo tiempo, los gobiernos están ampliando sus acuerdos con empresas tecnológicas y organizaciones de investigación para desarrollar sistemas de inteligencia artificial aplicados a la defensa, la ciberseguridad y el procesamiento de información de combate.

Los acontecimientos de las últimas tres semanas ilustran esa convergencia entre infraestructura digital, capacidad de cómputo y operaciones militares. La protección de los datos, la continuidad de los servicios y la seguridad física de los centros que los procesan se han convertido en dimensiones inseparables de un mismo problema estratégico.

 
Cronología interactiva. Del anuncio de cooperación entre OpenAI y Ucrania a los ataques contra los centros de datos de Yandex, reconstruimos los acontecimientos que marcaron la escalada contra infraestructura digital entre el 23 de septiembre y el 11 de octubre de 2026.

 

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