«Con profundo dolor tengo que anunciar que el Papa Francisco ha muerto a las 7:35 horas de hoy lunes 21 de abril. El obispo de Roma ha vuelto a la casa del Padre. Su vida entera ha estado dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia, y nos ha enseñado el valor del Evangelio con fidelidad, valor y amor universal, y en manera particular a favor de los más pobres y marginados», expresó Farrell.
Unas horas antes de su muerte, el Papa Francisco sostuvo la reunión privada con JD Vance, vicepresidente de los Estados Unidos, en lo que se convirtió en el último encuentro oficial con un líder político. La reunión tuvo lugar el domingo de Pascua, poco después de las 11:30 de la mañana, también en la Casa Santa Marta.
Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el encuentro fue breve y sirvió para intercambiar saludos pascuales. Vance se encontraba en Italia con su familia y, previamente, visitó la Secretaría de Estado del Vaticano, donde fue recibido por el cardenal Pietro Parolin y el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
Durante la visita, se reafirmó el compromiso común en la protección del derecho a la libertad religiosa y de conciencia. También se intercambiaron puntos de vista sobre la situación internacional, especialmente en países afectados por la guerra, tensiones políticas y crisis humanitarias, con énfasis en los migrantes, refugiados y personas privadas de libertad.
El Viernes Santo, JD Vance asistió junto con su esposa y tres hijos a la Celebración de la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro, presidida por el cardenal Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales.
La última jornada del Papa Francisco estuvo marcada por gestos de diplomacia y fe, en una despedida que reafirma su legado de apertura, diálogo y compromiso con los más vulnerables.
