Parolin, Tagle y Zuppi: tres cardenales progresistas encabezan la encuesta de Polymarket para la elección del nuevo Papa

Parolin, Tagle y Zuppi: tres cardenales progresistas encabezan la encuesta de Polymarket para la elección del nuevo Papa

A pocos días del inicio del cónclave que elegirá al próximo Papa, el mercado de predicciones Polymarket perfila a dos cardenales como los principales favoritos: Pietro Parolin, con un 28% de aprobación, y Luis Antonio Tagle, con un 20%. Muy por detrás aparecen Matteo Zuppi, con 13%, y Peter Turkson, con 11%. Mientras tanto, el Colegio Cardenalicio se prepara para comenzar las deliberaciones el 5 de mayo de 2025, en la Capilla Sixtina, siguiendo el tradicional proceso de votaciones en estricto aislamiento.

Polymarket ha perfilado a dos destacados cardenales como los principales favoritos para ser proclamados el nuevo Papa de la Iglesia Católica: Pietro Parolin, quien también ocupó el cargo de secretario de Estado de la Santa Sede, quien lidera el sondeo con un 28% de aprobación, y Luis Antonio Tagle, considerado «el Francisco asiático», con un 20%. Muy detrás en las preferencias se encuentra Matteo Zuppi, uno de los perfiles más progresistas, con 13%, mientras que Peter Turkson ocupa el cuarto lugar con 11%. El resto de los perfiles reúne menos del 10% de apoyo.

Foto: Polymarket

Un caso llamativo es el del estadounidense Raymond Burke, quien pese a ser considerado uno de los favoritos por los sectores conservadores, obtuvo apenas el 2% en esta encuesta de Polymarket.

El Colegio Cardenalicio se prepara para un proceso cargado de simbolismo y tradición: el cónclave. Tras varias versiones sobre la fecha, el cardenal camarlengo Kevin Farrell confirmó que las deliberaciones comenzarán el lunes 5 de mayo de 2025. Esto se definió respetando las normas vaticanas, que impiden el inicio del cónclave durante los Novediales (las misas en honor al pontífice fallecido), programados del 26 de abril al 4 de mayo.

El cónclave tendrá lugar en la Capilla Sixtina, en el Vaticano, donde 135 cardenales menores de 80 años provenientes de 71 países se reunirán en estricto aislamiento. Para ser electo Papa, un candidato deberá alcanzar una mayoría de dos tercios en las votaciones, que podrán realizarse hasta cuatro veces al día.

Pietro Parolin, el principal favorito de Polymarket

El cardenal Pietro Parolin, de 70 años y originario de Schiavon, Italia, encabeza la encuesta de Polymarket. Titular de la iglesia de Santi Simone y Giuda Taddeo en Torre Ángela, se ha destacado por su perfil de apertura a reformas dentro de la Iglesia, alejándose de las corrientes más conservadoras.

Con una sólida trayectoria diplomática, Parolin trabajó en las nunciaturas de Nigeria y México, participando en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre este país y la Santa Sede. En Roma, ocupó altos cargos en la Secretaría de Estado, especialmente en asuntos relacionados con España, Andorra, Italia y San Marino.

Reconocido como un hábil negociador, Parolin ha sido pieza clave en las relaciones de la Iglesia con países comunistas, destacando su participación en el acercamiento con China, que culminó en un controvertido acuerdo sobre el nombramiento de obispos renovado en 2018, 2020, 2022 y 2024.

Sin embargo, su diplomacia no ha estado exenta de críticas, tanto por su papel en la resignificación de monumentos religiosos en España, como por su manejo de crisis en la Orden de Malta y asuntos financieros en el Vaticano. Además, su falta de experiencia pastoral y su oposición a la liturgia tradicional son considerados puntos débiles por sus detractores.

Luis Antonio Tagle, el segundo favorito para ser Papa

El cardenal Luis Antonio Tagle, de 67 años, originario de Manila, Filipinas, ocupa el segundo lugar en la encuesta de Polymarket. Titular de la iglesia de San Felice da Cantalice a Centocelle, es identificado también con el ala progresista de la Iglesia.

De ascendencia filipina y china, Tagle inicialmente planeaba estudiar medicina antes de decidirse por el sacerdocio. Formado bajo la influencia de los jesuitas, estudió en la Universidad Ateneo de Manila y luego en Estados Unidos, donde se doctoró en teología.

Su carrera eclesiástica lo llevó a ser rector del seminario de Imus, obispo de la misma diócesis y posteriormente, en 2011, arzobispo de Manila. Fue creado cardenal por Benedicto XVI en 2012 y ha sido parte activa de varios sínodos y organismos eclesiales internacionales.

Tagle es conocido por su cercanía pastoral, su humildad y su compromiso con los pobres, atributos que lo han convertido en una figura popular dentro y fuera de Asia. Su postura teológica, influenciada por la «Escuela de Bolonia», interpreta el Concilio Vaticano II como una ruptura positiva con el pasado, apostando por una Iglesia más abierta y dialogante.

En 2015, el cardenal Luis Antonio Tagle asumió la presidencia de Caritas Internationalis y fue reelegido para otro mandato de cuatro años en 2019. Sin embargo, en noviembre de 2022, el papa Francisco decidió renovar por completo la dirección de Caritas, cesando a su liderazgo, incluido el propio Tagle, en lo que algunos medios describieron como una “barrida”.

En 2019, Francisco llamó a Tagle a residir en Roma al nombrarlo prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, uno de los cargos más prestigiosos de la Curia. Posteriormente, tras una reestructuración de los organismos vaticanos, Tagle fue designado proprefecto del Dicasterio para la Evangelización. En 2020, el papa lo elevó al rango de cardenal-obispo, colocándolo en una posición de alta influencia y alimentando especulaciones sobre su posible elección como sucesor papal.

Apodado el «Francisco asiático», Tagle comparte con Jorge Bergoglio varios rasgos: una vasta experiencia pastoral y administrativa, sensibilidad hacia los temas de justicia social, y una formación académica sólida en teología e historia. Durante un tiempo, fue considerado uno de los principales candidatos a suceder a Francisco. Sin embargo, su influencia parece haberse debilitado en los últimos años.

En sus intervenciones públicas, Tagle ha mantenido un fuerte compromiso con las causas sociales, particularmente en temas de ecología, como se evidenció en su participación en el controvertido ritual de la Pachamama en los jardines del Vaticano en 2019. No obstante, su postura en cuestiones morales ha sido más ambigua. Ha criticado el proyecto de ley filipino de «Salud Reproductiva», que introdujo políticas contrarias a la familia y a la vida, aunque con menos severidad que otros obispos. Asimismo, ha sostenido que existen situaciones en las que los principios morales universales no serían aplicables, por ejemplo, respecto a la Comunión para parejas no casadas sacramentalmente o en asuntos relacionados con la homosexualidad. Ha abogado por evitar un lenguaje «duro» o «severo» al describir ciertos pecados y por revisar la enseñanza de la Iglesia sobre la misericordia, adaptándola a las “nuevas sensibilidades culturales y sociales”.

Además de sus posiciones doctrinales, el cardenal filipino se destaca por sus habilidades lingüísticas: domina, además del tagalo, el inglés y el italiano, y tiene conocimientos de francés, coreano, chino y latín.

Matteo Zuppi

Otro de los nombres relevantes en los escenarios vaticanos es el del cardenal Matteo Maria Zuppi, originario de Roma, de 69 años, titular de la iglesia de Sant’Egidio y considerado uno de los perfiles más abiertos a las reformas eclesiales.

Proveniente de una familia con profundos lazos con el Vaticano —su padre fue editor de L’Osservatore della Domenica y su madre era sobrina del cardenal Carlo Confalonieri—, Zuppi inició su trayectoria sacerdotal dentro de la comunidad de Sant’Egidio, de fuerte inspiración social y progresista. Tras suceder a Vincenzo Paglia como párroco de Santa María en Trastevere, Benedicto XVI lo nombró obispo auxiliar de Roma en 2012. Más tarde, en 2015, Francisco lo designó arzobispo de Bolonia y en 2019 lo elevó al cardenalato.

Zuppi ha logrado tejer relaciones a lo largo de todo el espectro político, pero su énfasis en la justicia social, su apertura al mundo moderno y su cercanía a los movimientos progresistas italianos lo ubican como uno de los principales representantes del llamado «espíritu del Concilio Vaticano II» dentro de la Iglesia. Ha apoyado iniciativas como la sinodalidad como vía de renovación eclesial y ha respaldado la visión de Francisco expresada en documentos como Evangelii Gaudium y la declaración interreligiosa sobre la fraternidad humana firmada en Abu Dabi.

Su cercanía a la izquierda italiana también ha generado controversias. Ha tenido vínculos con movimientos opositores a Matteo Salvini, ha elogiado a figuras radicales de izquierda en sus funerales y ha acogido en su arquidiócesis a un sacerdote comunista candidato a un escaño en el Parlamento Europeo. Además, mantiene una relación de amistad con el francmasón Gioele Magaldi, fundador del Grande Oriente Democratico, quien llegó a decir públicamente que Zuppi sería un «excelente papa».

Aunque es conocido por su apertura hacia los homosexuales y su impulso a una Iglesia inclusiva, sus posturas doctrinales tienden a mostrar matices y adaptaciones según el auditorio. Ha celebrado en ocasiones la misa tradicional en latín y mantiene una notable devoción mariana, pero su enfoque tiende a minimizar el énfasis tradicional en temas como la indisolubilidad del matrimonio, el juicio sobre las prácticas homosexuales o la existencia del infierno.

A pesar de su imagen pública de «cura de la calle», Zuppi administra una de las diócesis más ricas del mundo, beneficiada por una donación multimillonaria antes de su nombramiento. Su estilo pragmático y su capacidad de diálogo con diversas corrientes dentro y fuera de la Iglesia lo posicionan como una figura clave en el futuro inmediato del catolicismo, especialmente si el colegio cardenalicio opta por una continuidad con el legado de Francisco.