María Dolores Patiño, activista por los derechos de los animales, es asesinada en Culiacán

María Dolores Patiño, activista por los derechos de los animales, es asesinada en Culiacán

María Dolores Patiño Moreno, reconocida activista por los derechos de los animales en Culiacán, Sinaloa, fue encontrada sin vida el pasado 9 de mayo, horas después de ser reportada como desaparecida. Su cuerpo presentaba signos de violencia y fue localizado en la colonia Tierra Blanca, lo que ha desatado una ola de indignación entre colectivos animalistas y la sociedad civil, que exigen justicia y el esclarecimiento del caso.

A María Dolores Patiño Moreno la conocían en Culiacán por su entrega. Su trabajo como activista por los derechos de los animales la llevó a las calles, a las colonias populares, a rescatar, esterilizar, adoptar. Este viernes 9 de mayo, su cuerpo fue hallado sin vida, con signos de violencia, atada de manos y el rostro cubierto, en una calle de la colonia Tierra Blanca.

Horas antes, su hija Sofía había encendido la alarma: su madre, escribió en redes sociales, fue secuestrada esa misma mañana por un grupo armado. Estaba en casa de una amiga, en la colonia 5 de Mayo, preparando el desayuno. Irrumpieron y se la llevaron sin decir palabra.

La llamada al 911 se registró a las dos de la tarde. Reportaban un cuerpo tirado en la calle Eustaquio Buelna, entre Catedráticos y Teófilo Álvarez Borboa. Llegaron primero los militares y policías estatales; después, la Fiscalía General de Sinaloa. Confirmaron lo que ya corría en redes: la activista había sido asesinada.

Tenía 46 años. Vestía blusa negra y mallas grises, iba descalza. Su rostro, cubierto con una prenda beige. Fue reconocida por sus familiares poco después, en las instalaciones del Servicio Médico Forense.

María Dolores era conocida por impulsar campañas de esterilización y adopción en zonas marginadas de Culiacán. Documentaba casos de maltrato animal, promovía la tenencia responsable y recorría colonias con alimento, vacunas y redes de apoyo. En la ficha de búsqueda que circuló horas antes de su hallazgo, se le describía frente a un mural con la frase que resumía su lucha.

Su asesinato ha provocado una ola de indignación. Colectivos animalistas, ciudadanos y defensores de derechos humanos exigen justicia. No solo por ella, sino por lo que representa: una mujer sin poder, sin protección, que luchaba por otros sin voz y fue silenciada.