ONU acompaña a madres buscadoras en marchas del 10 de mayo en CDMX y Morelia para exigir verdad y justicia

ONU acompaña a madres buscadoras en marchas del 10 de mayo en CDMX y Morelia para exigir verdad y justicia

Este 10 de mayo, madres buscadoras marcharon en la Ciudad de México y Morelia, Michoacán, para exigir verdad y justicia por sus hijos desaparecidos. Acompañadas por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), convirtieron el Día de las Madres en una jornada de denuncia, memoria y dignidad frente a una de las crisis de derechos humanos más graves del país.

En el marco del Día de las Madres, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) acompañó a las madres buscadoras en diversas actividades realizadas en la Ciudad de México y en Morelia, Michoacán, donde exigieron justicia y verdad por la desaparición de sus hijos.

“Estuvimos con Madres Buscadoras y sus familias en actividades en CDMX y Morelia. Ellas, con dignidad y firmeza, sostienen la búsqueda de verdad y justicia por sus seres queridos desaparecidos. Reafirmamos nuestro compromiso de seguir acompañándoles”, señaló la ONU-DH a través de un comunicado.

La oficina destacó que en México esta fecha ha sido resignificada por quienes buscan a sus seres queridos desaparecidos, y reconoció también a las hijas e hijos que buscan a sus madres desaparecidas. En este contexto, hizo un llamado urgente para que todas las autoridades escuchen y atiendan la voz persistente que reclama justicia, e invitó a la sociedad a sensibilizarse y solidarizarse con la causa.

La marcha en la Ciudad de México fue convocada por el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México, que conmemoró diez años de lucha y búsqueda. Bajo el lema «Las Madres llegarán a la Verdad«, se realizó la XIII Marcha de la Dignidad Nacional Madres buscando a sus Hijos, Hijas, Verdad y Justicia, del Monumento a la Madre al Ángel de la Independencia.

La ONU-DH subrayó la fuerza y dignidad de las madres buscadoras, quienes han enfrentado múltiples barreras para visibilizar el amor hacia sus hijos e hijas. En su incansable labor, han realizado búsquedas, exigido justicia, preservado la memoria, tejido alianzas, propuesto agendas públicas y reclamado sus derechos.

Asimismo, la ONU celebró que la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, haya calificado la desaparición de personas como una “prioridad nacional”, y que haya instruido la apertura de espacios de diálogo con las familias, principalmente lideradas por mujeres.

“El diálogo favorece el entendimiento, allana la construcción de soluciones, potencia la confianza pública y reivindica a quienes buscan alternativas benéficas, no solo para las víctimas, sino para la sociedad en su conjunto”, indicó la oficina, al tiempo que instó a adoptar una agenda sólida contra las desapariciones.

Como aporte, la ONU-DH recuperó su llamado de diez puntos clave que incluye: 1) asegurar el derecho a la participación; 2) proteger a las personas buscadoras; 3) fortalecer a las comisiones de búsqueda, instituciones forenses y de identificación humana; 4) investigar de manera diligente los delitos; 5) fortalecer la coordinación entre autoridades; 6) implementar una estrategia nacional de prevención; 7) profundizar la capacitación judicial; 8) garantizar el funcionamiento efectivo de las herramientas previstas en la Ley General; 9) reforzar los trabajos relacionados con las violaciones graves a los derechos humanos cometidas de 1965 a 1990, y 10) impulsar la implementación de las recomendaciones, resoluciones y acciones urgentes de los organismos internacionales de derechos humanos.

En ese sentido, reconoció el rol de las madres buscadoras como constructoras de paz y arquitectura de los derechos humanos internacionales, y reiteró su compromiso de seguir brindando colaboración y asistencia técnica al Estado mexicano y a las familias.

La ONU-DH invitó a la sociedad a participar activamente en las movilizaciones convocadas en el país, y a solidarizarse con la labor cotidiana de las madres buscadoras, cuyo trabajo representa una esperanza de que algún día la desaparición forzada en México sea erradicada.