Caída en la inversión física del IMSS revela rezagos en infraestructura y servicios de salud

Caída en la inversión física del IMSS revela rezagos en infraestructura y servicios de salud

La inversión física del IMSS se redujo drásticamente en el segundo trimestre de 2025: el organismo ejerció solo una cuarta parte de los recursos programados para infraestructura y obra pública, lo que representó una caída de más de 7 mil millones de pesos respecto al presupuesto y un retroceso de casi 27% en comparación con 2024, de acuerdo con su informe financiero.

La inversión física del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró una caída de 72.3% en términos nominales y de 26.9% en términos reales durante el segundo trimestre de 2025, al pasar de un presupuesto programado de 9,958 millones de pesos a un gasto efectivo de solo 2,762 millones, de acuerdo con el informe trimestral de situación presupuestaria del organismo.

El recorte en este rubro se reflejó principalmente en la obra pública, cuyo gasto se redujo en 69%, y en la adquisición de bienes muebles e inmuebles, que presentó un desplome de 94.9% respecto a lo programado. El propio IMSS explicó que la baja obedece a que diversos proyectos se encuentran apenas en proceso de contratación, mientras que lo ejercido corresponde a adeudos de ejercicios anteriores y anticipos entregados a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para la ejecución de proyectos prioritarios.

Otros indicadores también mostraron variaciones negativas. El gasto en servicios generales, que incluye el mantenimiento de equipo médico y sistemas informáticos, fue 15.6% menor al previsto, debido a retrasos en los procesos de contratación. Asimismo, el programa “Prevención y control de enfermedades” ejerció un gasto 48.8% inferior a lo presupuestado, afectado por pagos pendientes de medicinas y productos farmacéuticos.

En contraste, se observó un aumento en el pago de pensiones y jubilaciones, con un gasto adicional de 11,709 millones de pesos (+2.7%), así como mayores recursos en el programa “Atención a la Salud”, con un crecimiento del 9.2% respecto a lo presupuestado, principalmente por la liquidación de pasivos en medicamentos.

Implicaciones para la salud pública

La reducción en la inversión física y en programas preventivos plantea riesgos para la infraestructura hospitalaria, la renovación de equipos médicos y la capacidad de atención preventiva, justo en un contexto donde la demanda de servicios continúa en aumento. La falta de gasto en mantenimiento puede retrasar la operación de hospitales y afectar la calidad del servicio, mientras que los rezagos en obra pública limitan la expansión de instalaciones necesarias para atender a la población derechohabiente.