**El secretario de Salud, David Kershenobich, enfatizó la importancia de la unidad y el compromiso compartido en el fortalecimiento del sistema de salud, mientras que los directores de IMSS, ISSSTE y IMSS-Bienestar presentaron avances significativos en la atención y la infraestructura hospitalaria.**
Durante la comparecencia ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, el secretario de Salud, David Kershenobich, afirmó que el fortalecimiento del sistema de salud requería unidad, visión y compromiso compartido con la prevención, la equidad y la dignidad humana. El director general del IMSS, Zoé Robledo, destacó que la institución había atravesado el mejor momento de su historia, atendiendo a más personas que nunca, ampliando su infraestructura hospitalaria y recuperando el sentido público de la seguridad social como una función esencial del Estado mexicano.
El director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, subrayó la reconstrucción del Instituto y los avances del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, para garantizar que la salud fuera un derecho y no un privilegio. Por su parte, el director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, resaltó la inversión histórica de más de 21 mil millones de pesos para la construcción de 23 nuevos hospitales y la ampliación de 10 más.
Kershenobich, durante su intervención, señaló que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tenía como compromiso la creación y consolidación de una República Sana. Afirmó que el reto no era menor y que el punto de partida había sido el reforzamiento del sector salud con el apoyo del IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar, Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, PEMEX y las secretarías estatales de salud. Destacó que la gratuidad y el abastecimiento de medicamentos habían sido prioridades de trabajo en la Secretaría de Salud, impulsando procesos más ágiles y eficientes para garantizar el abasto en tiempo real.
El secretario subrayó que el Gobierno de México había impulsado una política sanitaria con enfoque preventivo y de equidad, centrada en las personas y basada en evidencia científica. “Un sistema de salud verdaderamente moderno y justo es aquel que acompaña a las personas antes de que se enfermen; que promueve hábitos saludables, detecta a tiempo las enfermedades crónicas, vacuna, orienta y ofrece atención digna y cercana. Esa es nuestra principal tarea”, aseguró.
En este contexto, destacó la creación de los Protocolos Nacionales de Atención Médica (PRONAM), que marcan un hito en la historia del sistema de salud mexicano. Estos protocolos tienen como objetivo homologar la atención médica, mejorar el diagnóstico y tratamiento de los padecimientos más frecuentes y garantizar la calidad en todo el país. Hasta ese momento, se habían elaborado diez protocolos que abarcan enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedad renal, así como vacunación, cuidados en los primeros mil días de vida y cáncer infantil.
Kershenobich también mencionó el restablecimiento de la Semana Nacional de Vacunación, cuyo objetivo era alcanzar una cobertura de inmunización del 95 por ciento en todo el país. Resaltó los avances en vacunación, control de enfermedades transmisibles, salud mental, prevención de adicciones, atención del cáncer en la mujer y fortalecimiento del IMSS-Bienestar como modelo de cobertura universal. Reconoció que la coordinación con los secretarios de salud estatales había permitido recuperar las jornadas nacionales de salud pública y reforzar la cultura de la prevención en todo el territorio nacional.
En materia de control del dengue, informó que la estrategia nacional había logrado una reducción del 85 por ciento en los casos respecto al año anterior y una reducción de 87 por ciento en el número de pacientes hospitalizados por formas graves, gracias al fortalecimiento del sistema de vigilancia epidemiológica, la capacitación del personal médico y la colaboración con los gobiernos estatales. “Hoy México cuenta con un sistema de monitoreo integral del mosquito, basado en ovitrampas, identificación de áreas de riesgo y alertamiento temprano, reconocido a nivel internacional”, añadió.
El titular de Salud enfatizó que el Presupuesto de Egresos 2026 tenía previsto más de 2 billones 450 mil millones de pesos para el Sector Salud, cifra superior en 6.4 por ciento a lo autorizado en 2025, lo cual representaba un incremento real del 2.5 por ciento, reflejando una estrategia de priorización de la atención médica directa, especializada y de alta complejidad, que reconoce la importancia de los hospitales e institutos nacionales como eje del segundo y tercer nivel de atención.
Las unidades que formaban parte de la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad tenían un presupuesto total de 34 mil 514 millones de pesos, un incremento de casi cuatro mil millones de pesos, un 12.94% más en comparación con 2025. Finalmente, Kershenobich reiteró que garantizar el derecho a la salud era apostar por el futuro de México. “Con visión, compromiso y unidad, construiremos un sistema de salud más justo, eficiente y humano, que coloque a las personas en el centro y haga de la prevención y el bienestar pilares del desarrollo nacional”, concluyó.
Por su parte, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, afirmó que la institución había atravesado “el mejor momento de su historia”, al atender a más personas que nunca, ampliar su infraestructura hospitalaria y recuperar el sentido público de la seguridad social como función esencial del Estado mexicano. Recordó que durante los primeros 40 años de operación, el IMSS había alcanzado su mayor expansión en infraestructura hospitalaria, construyendo el 80 por ciento de su capacidad total medida en número de camas. Para 1982, este organismo contaba con 29 mil 433 camas disponibles; sin embargo, en los siguientes 36 años apenas se añadieron 4 mil 319 más, alcanzando 33 mil 752 camas en 2018, cifra que no correspondía al crecimiento de la población derechohabiente.
Zoé Robledo aseguró que de 2018 a 2024 se habían construido y puesto en operación 13 hospitales nuevos, y que con la Presidenta Claudia Sheinbaum se habían inaugurado unidades en Ciudad Juárez, Chihuahua, y Ensenada, Baja California, además de que se sumarían nueve hospitales más en los próximos meses en estados como Puebla, Chiapas, Campeche, Sonora, Hidalgo, Yucatán y Guanajuato. Adicionalmente, informó que se había iniciado la construcción de ocho hospitales con la colaboración de la Secretaría de la Defensa Nacional, además de la segunda etapa del Hospital de Ensenada.
El titular del Seguro Social destacó que en cinco años el salario mínimo había incrementado 135 por ciento, lo que permitió que el salario base de cotización del Seguro Social pasara de 352 pesos en 2018 a 623 pesos en 2025; “más salarios son más ingresos y mayor inversión”, afirmó. Para mejorar los tiempos de espera, en abril de ese año se inició la estrategia 2-30-100, gracias a la cual se habían realizado 86 millones de consultas de medicina familiar, 24 millones de especialidad y 1.4 millones de cirugías, cifras superiores a las del año anterior.
Además, se dotó a los hospitales de 32 nuevas Unidades de Cuidados Intensivos y se amplió la red de salas de Hemodinamia de 54 a 82 en todo el país. También se sustituyeron 12 aceleradores lineales y se amplió la red de Centros OncoCREAN de 3 a 36 unidades, con una tasa de sobrevida infantil por cáncer que pasó de 38 por ciento a 82 por ciento entre 2018 y 2025. En materia de conservación y mantenimiento, se realizó una inversión histórica para sustituir elevadores, renovar cocinas, comedores, sistemas de aire acondicionado y adquirir nuevo equipo médico, incluyendo tomógrafos, mastógrafos y resonadores magnéticos.
Por su parte, el director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Martí Batres Guadarrama, destacó que el organismo se encontraba en una etapa de reconstrucción, derivada del desmantelamiento que sufrió durante los gobiernos neoliberales. Resaltó los logros del primer año del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para garantizar que la salud fuera un derecho y no un privilegio. “Cada obra, cada acción y cada decisión han tenido un mismo propósito: fortalecer la salud y el bienestar de las y los derechohabientes, dignificar al personal que los atiende y devolverle al ISSSTE su papel protagónico en la construcción del Estado de bienestar”, afirmó.
El director general del IMSS Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, destacó la inversión histórica superior a 21 mil millones de pesos para la construcción de 23 hospitales nuevos y la ampliación de 10 más. Anunció que Yucatán se sumaría como el estado número 24 del sistema, con la próxima inauguración del Hospital O’Horán, el más grande construido para la población sin seguridad social en la historia reciente. Svarch Pérez convocó a cerrar filas en torno a la salud, señalando que “los servicios públicos de salud no son solo una política sectorial: son el nuevo pacto de unidad nacional”.
Informó que el abasto de medicamentos estaba garantizado mediante el programa Rutas de la Salud, que en tres meses había distribuido más de 70 millones de piezas en los 23 estados del sistema. En el caso de los medicamentos oncológicos, reportó un abasto nacional del 92 por ciento, “que triplica el nivel histórico”, gracias a un sistema de distribución con monitoreo en tiempo real. Durante su intervención, anunció que el Programa Nacional de Telemedicina proyectaba realizar 25 mil teleconsultas de especialidad en 2026, priorizando la atención de niñas, niños y personas mayores en zonas rurales.
El programa La Clínica es Nuestra había permitido que el 100 por ciento de los centros de salud del IMSS-Bienestar mejoraran su infraestructura y equipamiento, mientras que Laboratorio en tu Clínica había realizado 300 mil estudios y evitado 90 mil traslados innecesarios; para 2026 operaría en las 23 entidades del sistema. Con estas acciones, el Gobierno de México reafirmó su compromiso con la transformación del sistema nacional de salud, orientada a garantizar el acceso universal, la atención digna y la equidad en todos los niveles.
El trabajo conjunto entre la Secretaría de Salud, el IMSS, el ISSSTE, el IMSS-Bienestar y las instituciones del sector reflejó una política pública basada en la justicia social, la eficiencia y el bienestar de las y los mexicanos.
