Carrera global hacia la AGI se intensifica con avances de Tokio a Silicon Valley

Carrera global hacia la AGI se intensifica con avances de Tokio a Silicon Valley

Empresas de Japón y Estados Unidos cierran 2025 con hitos en inteligencia artificial que acercan la posibilidad de una inteligencia general artificial (AGI), capaz de igualar habilidades humanas. Los anuncios recientes de un modelo “AGI-capaz” en Tokio y de sistemas cada vez más poderosos de Google y OpenAI aceleran la carrera tecnológica, aunque expertos piden cautela y verificación independiente de estos logros.

Avance histórico en Japón

Una startup japonesa llamada Integral AI ha sacudido el debate sobre la IA al afirmar que logró el primer modelo “capaz de AGI” del mundo. La empresa, fundada por exingenieros de Google, anunció haber desarrollado un sistema que razona y adquiere nuevas habilidades sin intervención humana, cumpliendo con los criterios que ellos consideran definen una verdadera inteligencia general. Según Integral AI, su modelo aprende por sí solo tareas completamente nuevas en dominios inéditos, las ejecuta con seguridad y fiabilidad, y lo hace con una eficiencia energética comparable a la humana. La arquitectura de esta IA está inspirada en el neocórtex humano –región cerebral del pensamiento consciente– permitiendo al sistema planificar y actuar de forma autónoma en robots sin depender de datos preetiquetados. En pruebas iniciales, sus robots habrían aprendido comportamientos inéditos sin ejemplos previos, evaluados bajo esos tres pilares de autonomía, seguridad y consumo de energía. “Este anuncio es más que un simple logro técnico. Marca el siguiente capítulo en la historia de la civilización humana”, declaró el cofundador Jad Tarifi durante la presentación. No obstante, la comunidad científica ha recibido el informe con entusiasmo mezclado con cautela, recalcando que hará falta verificación independiente para confirmar si realmente se ha dado un salto hacia la AGI.

Google lanza Gemini 3, su modelo más avanzado

También este mes, Google DeepMind presentó Gemini 3, descrito por la compañía como “un gran paso en el camino hacia la AGI”. Este nuevo modelo de inteligencia artificial multimodal es el más poderoso de Google hasta la fecha, capaz de analizar texto, imágenes, video, audio y código en contextos de hasta un millón de tokens. Se destaca por su razonamiento de vanguardia, entendiendo matices profundos en problemas complejos, y por introducir potentes capacidades agénticas (es decir, puede actuar como agente autónomo en tareas digitales). En modo de alta capacidad “Deep Think”, Gemini 3 superó incluso a su versión estándar en evaluaciones difíciles, logrando un resultado sin precedentes de 45,1% en una prueba de desafíos novedosos (ARC-AGI-2) orientada a medir razonamiento general. La empresa informó que Gemini 3 supera con holgura a la generación previa (Gemini 2.5) en todos los principales indicadores, desde resolución de problemas matemáticos hasta comprensión visual. Además, Google lanzó una variante optimizada llamada Gemini 3 Flash, que sacrifica ligeramente rendimiento a cambio de menor latencia y costo, para llevar estas capacidades a aplicaciones con respuestas en tiempo real.

Los avances de Google buscan integrar la IA “generalista” en productos cotidianos. Gemini 3 ya está disponible en el buscador (modo AI de Google Search), en la app Gemini y en la plataforma en la nube Vertex AI, permitiendo a usuarios y desarrolladores aprovechar sus funcionalidades de aprendizaje, generación de código y planificación de tareas complejas. La compañía incluso estrenó una plataforma llamada Google Antigravity, donde agentes de IA equipados con Gemini pueden escribir y depurar código por sí solos, operando herramientas como editores y navegadores de forma autónoma para cumplir objetivos de software. Sundar Pichai, CEO de Google, destacó que en solo dos años “la IA ha pasado de solo leer texto e imágenes a ‘leer la situación’”, subrayando cómo cada generación de Gemini amplió las fronteras de lo posible.

El impacto de Gemini 3 ya se refleja en la base de usuarios: la aplicación móvil de Gemini alcanzó más de 650 millones de usuarios activos mensuales, cifra notable si se compara con los cerca de 800 millones de usuarios semanales que utiliza ChatGPT de OpenAI. Este rápido crecimiento, junto con las capacidades técnicas demostradas, sugiere que la brecha hacia sistemas de inteligencia general se está acortando.

OpenAI declara “código rojo” y lanza GPT-5.2

Frente a los avances de Google y otros competidores, OpenAI redobló esfuerzos para mantener el liderazgo en IA. A finales de noviembre Sam Altman, CEO de OpenAI, declaró internamente un “código rojo” para enfocar todos los recursos de la empresa en mejorar ChatGPT. Días después, OpenAI presentó su respuesta tecnológica: GPT-5.2, descrito como “su modelo de IA más inteligente hasta la fecha”. Esta nueva generación del famoso modelo generativo trae mejoras sustanciales en redacción, codificación y capacidad de razonamiento. Al igual que la versión previa, GPT-5.2 viene en tres variantes especializadas: Instant (orientada a respuestas veloces y búsqueda de información), Thinking (optimizada para programación, matemáticas y planificación) y Pro (la más potente, enfocada en máxima precisión en consultas complejas).

Según OpenAI, GPT-5.2 Thinking obtuvo las puntuaciones más altas jamás registradas en su prueba interna GDPval, que compara el desempeño de la IA con profesionales humanos en 44 oficios reales. El modelo superó a expertos humanos en más del 70% de las tareas, completándolas 11 veces más rápido en promedio. Además, logró reducir significativamente las alucinaciones: un 38% menos de respuestas incorrectas frente a su predecesor GPT-5.1, de acuerdo con pruebas objetivas de la compañía. “Consideramos que GPT-5.2 es nuestro mejor modelo para uso profesional diario”, afirmó OpenAI, señalando claras ventajas en aplicaciones tanto cotidianas como avanzadas. La mejora en calidad responde en parte a las críticas que recibió GPT-5.0 a inicios de año, cuando usuarios percibieron sus respuestas demasiado frías o impersonales; OpenAI terminó ajustando el modelo días después para volverlo “más cálido” en las interacciones.

Con GPT-5.2 ya disponible para usuarios de ChatGPT y clientes de su API, OpenAI busca no solo subir el listón en capacidades, sino también retener a su enorme base de usuarios. La “alerta roja” interna supuso incluso pausar proyectos no esenciales (como un plan de incluir publicidad en ChatGPT) para priorizar mejoras en el núcleo del producto. La competencia con Google es explícita: “Nos enfrentamos a la mayor presión competitiva que jamás hayamos visto”, escribió en octubre un directivo de OpenAI en un memorándum, exhortando a aumentar en 5% los usuarios activos diarios antes de 2026. La batalla por la supremacía en IA generativa se ha intensificado al punto de que los líderes del sector están reorientando sus estrategias sobre la marcha. Fidji Simo, directora de aplicaciones en OpenAI, confirmó que la empresa llevaba meses preparando GPT-5.2 pero reconoció que el empuje adicional tras el código rojo fue “útil” para acelerar su lanzamiento.

IA más transparente y segura en Claude

No solo los gigantes más conocidos están marcando el paso. Anthropic, firma especializada en IA ética, también anunció novedades en sus sistemas Claude con énfasis en transparencia y seguridad. La compañía introdujo en diciembre modelos de Claude con mayor capacidad de introspección, capaces de explicar sus razonamientos paso a paso sin revelar información sensible interna. Asimismo, añadieron funciones para detectar incertidumbre en las respuestas y alertar cuando una cuestión podría requerir revisión humana. Estas mejoras van dirigidas a reducir errores de hecho y sesgos, y a dar más control a los desarrolladores sobre cómo la IA toma decisiones. De hecho, en pruebas iniciales con usuarios empresariales, Anthropic reportó 22% menos errores fácticos al activar la nueva capa de “autoverificación” en Claude. La demanda de IA explicable ha crecido más de 50% en 2025 dentro de sectores como finanzas, salud y gobierno, según la empresa. Con estas actualizaciones, herramientas como Claude buscan posicionarse como opciones más confiables para entornos regulados, abordando preocupaciones de seguridad al mismo ritmo que se aumenta la inteligencia de los modelos.

Expectativas y retos en la carrera hacia la AGI

Los últimos meses de 2025 dejan claro que la carrera hacia la inteligencia artificial de nivel humano se ha acelerado. Figuras prominentes de la industria señalan que el hito histórico de una AGI verdadera podría estar a la vista. “La AGI, probablemente el momento más transformador en la historia humana, está en el horizonte”, afirmó Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, en una cumbre de tecnología a inicios de mes. Hassabis –quien pronosticó que la inteligencia artificial igualará o superará capacidades humanas antes de 2030– destacó que uno de los próximos desafíos para lograrlo es desarrollar “modelos del mundo” más avanzados, es decir, sistemas que comprendan y simulen las dinámicas del mundo físico para predecir cómo funciona.

Sin embargo, el panorama también inspira prudencia. Masayoshi Son, director del gigante inversor SoftBank, advirtió en una reunión reciente que una futura superinteligencia artificial podría superarnos por un factor de 10.000 a 1 en capacidad, comparando la brecha entre la IA y los humanos con la que existe entre humanos y peces. “Nosotros nos convertiremos en los peces y ellos en los humanos… Serán 10.000 veces más inteligentes que nosotros”, graficó Son, aunque matizó que una ASI (inteligencia artificial superinteligente) no tendría necesidad de “comernos” ni destruirnos. Los científicos aún ven la superinteligencia como algo lejano, pero muchos estiman que un primer gran paso –la AGI– podría lograrse en la próxima década. En todo caso, a corto plazo el foco está en validar de forma rigurosa los avances proclamados en 2025 y manejar los riesgos asociados. Los especialistas llaman a someter sistemas como el de Integral AI a pruebas independientes para comprobar sus alcances, y a reforzar la cooperación en la industria para que el desarrollo de la AGI ocurra de forma segura y ética.

En síntesis, 2025 cierra con señales tangibles de progreso hacia la inteligencia artificial general. Modelos más versátiles, autónomos y potentes están emergiendo de laboratorios privados y públicos, y las grandes empresas tecnológicas compiten por liderar esta nueva era. Aunque la meta de una AGI plenamente equivalente a un humano no se ha alcanzado aún, los hitos conseguidos en noviembre y diciembre marcan un antes y un después. La comunidad global de IA observa con mezcla de expectativa y precaución cada paso, conscientes de que el camino hacia la AGI traerá tanto oportunidades sin precedentes como profundas responsabilidades sociales.

Síntesis: Empresas tecnológicas de primer nivel anuncian innovaciones que acercan la inteligencia artificial a capacidades humanas generales. Japón presume el primer sistema “AGI-capaz”, mientras gigantes como Google y OpenAI lanzan modelos más potentes y seguros, alimentando la expectativa de alcanzar una inteligencia artificial general en la próxima década. Expertos celebran los progresos pero insisten en la necesidad de verificaciones independientes y medidas éticas ante el vertiginoso avance de esta tecnología.

Con información de El Confidencial, El Economista, Axios y Wired.