Más de 900 empleados de Google y OpenAI firmaron una carta abierta en la que piden a sus empresas mantener restricciones que impidan que sus sistemas de inteligencia artificial sean utilizados en programas de vigilancia masiva doméstica o en armas autónomas sin supervisión humana.
La carta, titulada “We Will Not Be Divided” («No seremos divididos»), fue publicada en el sitio Not Divided y continúa sumando firmas de ingenieros, investigadores y personal técnico de ambas compañías.
En el documento, los firmantes advierten que el Departamento de Defensa de Estados Unidos estaría presionando a empresas del sector para ampliar el uso militar de modelos avanzados de inteligencia artificial.
“El Departamento de Guerra está amenazando con invocar la Defense Production Act para obligar a Anthropic a adaptar su modelo a las necesidades militares”, señala la carta.
El texto también sostiene que el gobierno podría designar a la empresa como un “riesgo para la cadena de suministro” en represalia por mantener sus restricciones.
“Esperamos que nuestros líderes dejen de lado sus diferencias y se mantengan unidos para seguir rechazando las demandas actuales del Departamento de Guerra de permitir que nuestros modelos se utilicen para vigilancia masiva doméstica o para matar de forma autónoma sin supervisión humana”, escribieron los firmantes.
Según el conteo publicado en la carta, el documento ha sido firmado por 870 trabajadores de Google y 100 empleados de OpenAI, todos, con excepción de uno, actualmente vinculados a la empresa.
Los autores del documento sostienen que la presión del gobierno busca dividir a las compañías tecnológicas, generando temor de que una empresa acepte condiciones que otras rechazan.
“Están tratando de dividir a cada empresa con el miedo de que las otras cedan”, afirma la carta.
El acuerdo con el Pentágono
La publicación del documento ocurre en medio de una creciente tensión en la industria tecnológica por el uso de inteligencia artificial en aplicaciones militares.
La polémica se intensificó después de que OpenAI anunciara un acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para desplegar sus sistemas de inteligencia artificial en redes militares clasificadas.
En un comunicado, la empresa señaló que el convenio incluye varias “líneas rojas” destinadas a impedir que sus sistemas sean utilizados para vigilancia masiva doméstica o para dirigir armas autónomas sin control humano.
El acuerdo se produjo después de que el Pentágono no lograra cerrar un contrato similar con Anthropic, empresa que previamente se negó a eliminar restricciones diseñadas para impedir que sus modelos fueran utilizados en sistemas de armas o programas de vigilancia masiva.
El episodio refleja una fractura creciente dentro de la industria de inteligencia artificial sobre el papel que estas tecnologías deben desempeñar en aplicaciones militares y de seguridad nacional.
