Anthropic monitorea protestas y coloca el “activismo” entre sus objetivos de inteligencia

Anthropic monitorea protestas y coloca el “activismo” entre sus objetivos de inteligencia

Anthropic está ampliando su estructura interna de inteligencia y seguridad con capacidades para monitorear protestas, seguir a personas consideradas de interés e investigar amenazas mediante fuentes abiertas. Entre los fenómenos que una nueva contratación de la compañía deberá “identificar, evaluar, rastrear e investigar” aparece expresamente el “activismo”, junto con terrorismo, crimen, inestabilidad geopolítica y operaciones de Estados extranjeros contra el sector de inteligencia artificial.

Los hallazgos fueron reunidos por The American Prospect a partir de ofertas laborales de Anthropic, entrevistas públicas con responsables de seguridad de la compañía y reportes previos sobre su relación con las autoridades.

La evidencia no demuestra que Anthropic haya construido un sistema de inteligencia artificial dedicado específicamente a vigilar activistas ni que considere automáticamente a quienes protestan contra la compañía como amenazas. Sí muestra, sin embargo, que el activismo y las movilizaciones políticas ya forman parte del campo de observación de su aparato corporativo de seguridad.

Una protesta seguida en tiempo real

Uno de los ejemplos más claros fue descrito en 2025 por Keon Ellison, responsable del Global Security Operations Center de Anthropic. En una entrevista en un podcaste relació que durante el viaje de un ejecutivo a una ciudad estadounidense, la compañía recibió a través de Samdesk, una plataforma externa de detección de riesgos contratada por Anthropic, información sobre una protesta programada cerca del lugar donde se encontraba.

Los organizadores modificaron el horario de la movilización debido a problemas con los permisos. Según Ellison, Samdesk informó a Anthropic aproximadamente 60 minutos antes de que la protesta había sido adelantada. La compañía utilizó esa información para cambiar la ruta del ejecutivo y conducirlo hacia una entrada de servicio de su hotel, evitando que coincidiera con los manifestantes.

Ellison presentó el episodio como un ejemplo del valor de la detección temprana: sin esa advertencia, explicó, los ejecutivos habrían salido de sus reuniones directamente hacia la zona de la protesta. El caso demuestra que Anthropic ya dispone de mecanismos capaces de proporcionar inteligencia operativa sobre movilizaciones en tiempo prácticamente real. No demuestra, por sí mismo, que los participantes fueran identificados individualmente ni que Claude haya intervenido en el seguimiento.

De reaccionar a intentar anticipar

La estrategia de seguridad de Anthropic tampoco pretende limitarse a responder una vez ocurrido un incidente. En la misma conversación examinada por The American Prospect, un responsable del programa de seguridad explicó que el objetivo es transformar las operaciones desde una recopilación reactiva de información hacia una gestión de amenazas “proactiva, predictiva y preventiva.

El medio describe esa filosofía como una aproximación de “precrimen”. Esa expresión pertenece a la caracterización periodística de The American Prospect y no aparece como nombre oficial de un programa de Anthropic. La distinción es importante. Lo verificable es que la compañía busca detectar patrones y señales antes de que una amenaza se materialice y que, paralelamente, mantiene procesos para seguir determinados comportamientos a lo largo del tiempo.

Anthropic mantiene expedientes sobre personas de interés

Anthropic reconoció anteriormente a The Wall Street Journal que utiliza un proceso de person of interest para observar comportamientos que considera preocupantes. “Rastreamos comportamientos preocupantes a lo largo del tiempo mediante un proceso de persona de interés, lo que nos permite detectar patrones de escalamiento temprano”, dijo la compañía, según el periódico. The Wall Street Journal añadió que varias personas involucradas posteriormente en incidentes denunciados a la policía ya estaban siendo seguidas por el equipo de seguridad de Anthropic.

La compañía también ha realizado denuncias preventivas ante autoridades. En agosto, Anthropic informó a la policía de San Francisco sobre un usuario de Claude que había afirmado haber comprado un rifle semiautomático AR-15 y tener al director ejecutivo Dario Amodei “en la mira”.

El hombre aseguró posteriormente que estaba bromeando. No fue detenido ni acusado. Existe además una peculiaridad: cuando la policía solicitó revisar las conversaciones que habían originado la alerta, Anthropic se negó a entregarlas debido a sus propias políticas internas.

El episodio ilustra una tensión que será cada vez más relevante a medida que las compañías de IA acumulen señales sobre las conversaciones y conductas de sus usuarios: cuándo un patrón constituye una amenaza suficiente para justificar una alerta a las autoridades y qué mecanismos existen para revisar esas decisiones.

El “activismo” entra en el aparato de inteligencia

La evidencia más directa aparece en una oferta laboral reciente para el equipo Global Safety, Intelligence and Security de Anthropic. La compañía busca un Enterprise Intelligence Specialist encargado de investigar amenazas, actores y acontecimientos específicos, elaborar evaluaciones de inteligencia y realizar investigación mediante fuentes abiertas.

Entre sus responsabilidades figura: “Identificar, evaluar, rastrear e investigar amenazas globales, incluidas inestabilidad geopolítica, terrorismo, crimen, activismo, operaciones de Estados nacionales dirigidas al sector de IA y tendencias emergentes de seguridad”.

El puesto contempla además investigaciones profundas y recopilación OSINT sobre personas, acontecimientos y amenazas concretas, con una remuneración de entre 180 mil y 230 mil dólares anuales. Que el activismo aparezca dentro de esa enumeración no significa que Anthropic equipare literalmente a un manifestante con un terrorista o un delincuente. Pero sí establece algo importante: el activismo es formalmente una categoría que el aparato de inteligencia de Anthropic puede identificar, rastrear e investigar.

Una frontera difícil de definir

Las empresas tecnológicas tienen razones legítimas para mantener equipos de seguridad. Los ejecutivos de compañías de IA han recibido amenazas creíbles y algunas instalaciones se han convertido en objetivo de protestas. Prevenir agresiones, proteger empleados o investigar amenazas violentas no constituye por sí mismo una práctica extraordinaria.

La cuestión cambia cuando esa infraestructura empieza a abarcar también actividades políticas legales. Una protesta puede generar un riesgo físico para un ejecutivo. También puede ser simplemente una manifestación de rechazo público.

Un activista puede amenazar con violencia. También puede organizarse contra un centro de datos, una política empresarial o el desarrollo acelerado de inteligencia artificial. La dificultad está precisamente en determinar quién establece esa frontera. Anthropic no respondió a las preguntas de The American Prospect sobre su sistema de vigilancia.

La paradoja de Anthropic

El hallazgo resulta particularmente significativo por la imagen pública que la compañía ha construido alrededor de la seguridad. Anthropic protagonizó este año un enfrentamiento con el gobierno estadounidense después de negarse a permitir determinados usos de Claude relacionados con vigilancia doméstica masiva y armas autónomas. The American Prospect señala esa contradicción explícitamente al examinar la expansión de su aparato interno de inteligencia.

Las escalas son diferentes. No existe evidencia en esta investigación de que Anthropic esté realizando vigilancia masiva sobre la población, ni de que Claude esté generando automáticamente perfiles de opositores políticos.

Pero la compañía que ha advertido sobre los peligros de utilizar inteligencia artificial para ampliar la vigilancia posee simultáneamente una infraestructura corporativa que recibe alertas sobre protestas, mantiene seguimiento de determinadas personas y contrata especialistas para investigar, entre otras categorías, el activismo.

 

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