Google reporta que 92% de universitarios y 79% de docentes en América Latina ya usan IA, pero solo 30% ve una gestión institucional eficaz

Google reporta que 92% de universitarios y 79% de docentes en América Latina ya usan IA, pero solo 30% ve una gestión institucional eficaz

El 92% de los estudiantes universitarios y el 79% de los docentes de América Latina ya utilizan inteligencia artificial (IA) en sus actividades académicas, informó Google for Education en un reporte publicado el 24 de agosto. Pese a esa adopción acelerada, solo el 30% de la comunidad académica consideró que sus instituciones han respondido de forma eficaz a las exigencias de la tecnología, y más de la mitad pidió una formación más sólida en alfabetización digital e IA.

La compañía señaló que el debate sobre si la IA debe estar en las aulas quedó superado y que el reto actual es definir cómo integrarla de manera estratégica y responsable. Google indicó que impulsa esta transición mediante comunidades de aprendizaje en las que directivos universitarios de la región comparten metodologías y proyectos para incorporar la tecnología en sus campus.

En gestión universitaria, la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, redujo de tres días a tres horas el procesamiento de facturas mediante un sistema basado en la API de Gemini. En México, Lottus Education utilizó su plataforma LucIA para procesar en 15 minutos encuestas de retroalimentación de 90,000 estudiantes en 45 campus, labor que antes tomaba cerca de dos meses. La universidad brasileña PUC-PR desarrolló la herramienta AvalIA para clasificar automáticamente más de 270,000 comentarios estudiantiles en ejes didáctico, técnico y conductual, mientras que la Universidad Panamericana automatizó con agentes de IA la validación curricular y la generación de reportes de acreditación. La Universidad de Chile y la Universidad Católica de Chile, por su parte, redujeron de una semana a 30 minutos, con 95% de precisión, la revisión de 4,500 artículos científicos mediante Gemini.

En el ámbito docente, la Universidad Mariano Gálvez, en Guatemala, dio soporte a más de 5,500 profesores en planificación curricular y generó contenido para más de 18,000 cursos con Gemini Notebook. La brasileña UTFPR implementó un sistema de acompañamiento pedagógico para ingenieros contratados como profesores sin formación docente previa. En México, UNITEC redujo de 45 a 20 días la construcción de cursos mediante su proyecto OFFA, que convierte planes de estudio extensos en microlecciones. La universidad brasileña UNIVESP, en tanto, usó IA para adaptar materiales y crear guías de apoyo a estudiantes con TDAH en modalidad a distancia.

En personalización del aprendizaje, la Universidade Presbiteriana Mackenzie, de Brasil, diseñó una plataforma que detecta dificultades individuales y genera podcasts explicativos para la preparación del examen de abogacía. Laureate México creó LexSim, un simulador de juicios orales con retroalimentación automatizada para estudiantes de derecho, y el ITESO desarrolló laboratorios de modelación matemática con un evaluador de visión computacional capaz de revisar procedimientos escritos a mano.

Valeria Zepeda Trejo, directora del Centro de Docencia y Aprendizaje del ITAM, sostuvo que «la IA no se resuelve prohibiéndola, se resuelve liderándola» y planteó que su mayor valor surge cuando se construye entre áreas académicas, tecnológicas y estudiantiles, no cuando se impone desde la dirección institucional.

 La brecha que documenta Google, entre un uso estudiantil y docente casi universal y una gestión institucional que la mayoría califica de insuficiente, describe con precisión el punto en que está gran parte de la educación superior mexicana: la adopción ocurre de abajo hacia arriba, mientras las políticas institucionales, los marcos de integridad académica y la capacitación formal siguen a la zaga. Los casos que cita el reporte (todos ligados a productos de Gemini) funcionan también como vitrina comercial de Google for Education en la región, un dato que conviene tener presente al leer estas cifras como diagnóstico sectorial.