Una investigación dirigida por Carter Leffen utilizó GPT-6 Astra y agentes especializados para reconstruir un mensaje del Ejército alemán enviado el 10 de julio de 1941. El sistema consultó archivos históricos, comparó transcripciones ambiguas, escribió programas de criptoanálisis, ejecutó búsquedas paralelas y verificó la clave recuperada. El resultado puede reproducirse con el código y los datos publicados por el equipo.
Un mensaje militar alemán cifrado con una máquina Enigma y conservado durante 85 años sin una solución conocida fue recuperado esta semana mediante una investigación dirigida por un humano con GPT-6 Astra y un conjunto de agentes especializados. El criptograma, identificado como MVUEH, fue transmitido el 10 de julio de 1941 y contiene una solicitud de instrucciones sobre una ruta de marcha y una petición de respuesta inmediata por radio.
La investigación se realizó los días 14 y 15 de septiembre y fue encabezada por Carter Leffen. De acuerdo con la documentación publicada, Leffen definió el objetivo y condujo el proceso, mientras que Astra y varios agentes trabajaron en paralelo examinando fuentes históricas, reconstruyendo posibles lecturas del documento original, desarrollando un simulador de Enigma, escribiendo programas de búsqueda, ejecutando experimentos y revisando los resultados obtenidos por otros agentes. Un agente coordinador integró los hallazgos y convirtió desacuerdos entre las distintas líneas de investigación en nuevas comprobaciones.
El caso no es un resultado oficial de OpenAI ni demuestra que Astra haya recibido por sí solo un criptograma desconocido y producido inmediatamente la respuesta. Es una investigación conducida por una persona utilizando el modelo como sistema de investigación y coordinación. Leffen afirmó posteriormente que Astra realizó la mayor parte del trabajo técnico y situó en alrededor de diez horas el tiempo necesario para encontrar la solución, aunque la investigación completa se extendió durante dos días mientras se revisaban fuentes y se verificaban los resultados.
Two days ago, GPT-6 Astra broke a yet unsolved German Army Enigma message from 1941. Amazingly Astra was able to autonomously:
– Search historical archives
– Compare uncertain letters
– Find contextual clues
– Build an Enigma simulator
– Write cryptanalysis code
– Run parallel… pic.twitter.com/m5usF56bsH— Carter Leffen (@carterleffen) September 17, 2026
Un mensaje que seguía marcado como no resuelto
El criptograma forma parte de una colección mantenida por el investigador de Enigma Frode Weierud en CryptoCellar. La lista pública de mensajes todavía no resueltos, actualizada el 27 de julio de 2026, incluía a MVUEH entre los mensajes de 1941 que habían fallado en intentos anteriores de descifrado. Los registros indican además que tanto MVUEH como otro mensaje enviado el mismo día, SIPVX, aparentemente habían utilizado una clave distinta de la correspondiente a la red principal.
El mensaje conservaba un cuerpo cifrado de sólo 82 caracteres, además de un encabezado con información sobre la configuración utilizada. Esa brevedad complicaba los métodos estadísticos para reconocer alemán y el documento presentaba otro problema: existen dos copias históricas que discrepan en varias letras debido a la dificultad para interpretar la escritura original.
Antes de iniciar la búsqueda de claves, los investigadores fijaron doce posiciones donde la lectura del documento podía admitir alternativas. Según la documentación del proyecto, esas posibilidades se registraron antes de encontrar la solución para evitar modificar posteriormente el texto hasta hacerlo coincidir con una hipótesis favorable. La reconstrucción finalmente utilizada cambia tres caracteres respecto de una de las transcripciones anteriores.
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Rosenow abre el camino
El avance decisivo no llegó mediante fuerza bruta. Los agentes encontraron una pista en SIPVX, otro mensaje del 10 de julio que había sido resuelto previamente y que contiene repetido el nombre ROSENOWROSENOW.
El equipo utilizó esas 14 letras como un crib, el término empleado en criptoanálisis para una porción de texto que se supone podría aparecer dentro del mensaje original. Los programas buscaron posiciones donde esa secuencia fuera compatible con el funcionamiento de Enigma y con las distintas lecturas posibles del criptograma. Las otras 68 letras del mensaje no fueron proporcionadas al sistema como parte de la hipótesis.
La búsqueda terminó encontrando una configuración que hacía aparecer Rosenow dentro de una frase alemana coherente y producía texto significativo también fuera de las letras utilizadas como pista. Posteriormente, el encabezado conservado del mensaje permitió distinguir entre configuraciones equivalentes y fijar los parámetros físicos de la máquina.
La solución reconstruyó la configuración completa de la máquina: modelo, reflector, orden de rotores, ajustes internos, posición inicial y conexiones del tablero frontal. Esa configuración fue probada después con implementaciones independientes, que reprodujeron exactamente los 82 caracteres del mensaje y su encabezado.

“Indique la ruta de marcha”
El texto literal recuperado conserva incluso errores presentes aparentemente en el mensaje original:
BTTE UM ANGABE DES MARSQWEGES X BEFINDE MIQ IN X ROSENOW ROSENOW X SOFORT FUNKANTWORT X WASCHBBSCH.
La traducción aproximada publicada por los investigadores es: “Por favor, indique la ruta de marcha. Estoy en Rosenow, Rosenow. Respuesta inmediata por radio.” La última palabra ha sido interpretada tentativamente como una firma, “Waschbusch”, mientras que la Q sustituye al grupo CH siguiendo las convenciones utilizadas en la transmisión. Los investigadores conservaron formas como BTTE en lugar de corregirlas durante la verificación criptográfica.

El equipo sometió después la solución a una búsqueda más extensa. La documentación registra 43.016 lotes de búsqueda, 97.337 claves candidatas distintas y aproximadamente 4.290 millones de combinaciones de comportamiento de rotores y posición del crib dentro de las condiciones establecidas. También se probaron cerca de 14,8 millones de claves físicas frente al encabezado conservado. El proyecto publica el código de búsqueda, un verificador independiente, los registros del experimento y un simulador funcional de Enigma para permitir la reproducción del resultado.
Los propios autores mantienen límites claros sobre lo que han demostrado. La búsqueda es completa únicamente dentro de las hipótesis declaradas, entre ellas el conjunto de rotores considerado, el reflector, las posibles lecturas del documento y el uso de ROSENOWROSENOW como crib, y algunos detalles históricos continúan abiertos. Tampoco presentan el trabajo como el primer descifrado moderno de Enigma ni como una nueva ruptura general del sistema criptográfico.
De chatbot a equipo de investigación
Más allá del mensaje de 1941, el experimento ofrece otra muestra del tipo de trabajo que empieza a realizarse con sistemas de agentes. Astra no aportó una única respuesta a una pregunta, sino que participó en una secuencia donde fue necesario localizar documentos, interpretar evidencia ambigua, formular hipótesis, escribir software, ejecutar búsquedas computacionales, comparar candidatos y volver a verificar un resultado con implementaciones independientes.
La división del trabajo también fue explícita: hubo agentes dedicados a evidencia, búsqueda, contexto histórico y revisión, mientras otro coordinaba los resultados. El criterio para aceptar la solución no fue que varios agentes estuvieran de acuerdo, sino que la evidencia pudiera reproducirse.
El caso aparece apenas dos semanas después del lanzamiento de GPT-6 Astra. OpenAI describe al modelo como su sistema de despliegue amplio más capaz hasta ahora y el primero que alcanza su nivel Crítico de capacidad en ciberseguridad, precisamente por su habilidad para realizar tareas técnicas complejas durante secuencias prolongadas con herramientas y sin que una persona tenga que dirigir cada paso. En esta ocasión, esa capacidad se utilizó para volver sobre un problema de 1941.
Ochenta y cinco años después de su transmisión, una orden que había quedado convertida en 82 letras aparentemente sin significado vuelve a decir dónde estaba su remitente y qué necesitaba: una ruta para continuar avanzando y una respuesta por radio.
