Trump y líderes de IA acuerdan estándares voluntarios y evalúan un comité de supervisión

Trump y líderes de IA acuerdan estándares voluntarios y evalúan un comité de supervisión

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ejecutivos de algunas de las mayores compañías de inteligencia artificial y tecnología acordaron este martes una serie de principios voluntarios para supervisar sus sistemas, después de una reunión en la Casa Blanca dedicada a los riesgos y el desarrollo de la IA. Trump describió el documento firmado por los participantes como un compromiso “moralmente vinculante” y anunció que su administración también estudia crear un comité de alrededor de diez personas encargado de vigilar al sector, aunque hasta ahora no se han definido públicamente sus integrantes, facultades ni estructura.

La reunión, denominada por la Casa Blanca Super Intelligence Luncheon, reunió en el East Room a ejecutivos de Anthropic, Meta, Google, Nvidia, Palantir y otras compañías, junto con integrantes de la administración y líderes del Congreso. Entre los asistentes estuvieron Dario Amodei, Mark Zuckerberg, Sundar Pichai, Jensen Huang y Alex Karp; también participaron el asesor científico de la Casa Blanca Michael Kratsios, el secretario de Comercio Howard Lutnick y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.

Tras el encuentro, Johnson explicó que el documento funciona como una declaración de principios y estándares asumidos voluntariamente por la industria. Según Axios, los compromisos buscan aumentar la transparencia y la supervisión de los sistemas de IA sin establecer, por ahora, un nuevo régimen obligatorio de licencias o aprobación gubernamental. Trump dijo que las compañías deberán vigilarse entre ellas y aseguró que su propio interés económico constituye un incentivo para evitar fallas graves.

Zuckerberg detalló algunas de las prácticas incluidas en la discusión: revisiones internas de riesgos, análisis de los controles utilizados por las compañías para detectar problemas y auditorías externas de sus tecnologías. Sin embargo, el texto completo del acuerdo no había sido publicado al cierre de la reunión y todavía no están claros su alcance, los mecanismos para verificar su cumplimiento ni las consecuencias para una empresa que decida no seguir alguno de los compromisos.

Trump comparó el documento con “una Constitución” y dijo que su firma junto con la de algunos de los principales ejecutivos tecnológicos representa una forma de protección. Al mismo tiempo, confirmó que su administración considera establecer una instancia adicional de vigilancia. “Estamos pensando en formar una especie de comité” de quizá diez personas para observar “toda la empresa”, declaró después del encuentro. La propuesta continúa en una fase preliminar y Trump no especificó si tendría funciones regulatorias, consultivas o de coordinación con las compañías.

El esquema mantiene, por ahora, la preferencia de la administración por mecanismos voluntarios y colaboración con la industria en lugar de una regulación previa obligatoria de los modelos. Una orden ejecutiva firmada en junio estableció un marco voluntario mediante el cual los desarrolladores pueden dar al gobierno acceso anticipado a determinados modelos de frontera durante hasta 30 días, pero excluyó expresamente la creación de un requisito obligatorio de licencias, autorización previa o permisos para desarrollar o publicar nuevos modelos.

La discusión ocurre mientras aumentan las advertencias procedentes de los propios laboratorios. OpenAI retuvo esta semana el lanzamiento previsto de GPT-6.1 Astra tras encontrar problemas de seguridad y alineación durante las evaluaciones, mientras Anthropic incluyó en su prospecto de salida a bolsa riesgos relacionados con posibles comportamientos de autopreservación, resistencia al apagado y daños catastróficos. Reuters señaló que esos acontecimientos han intensificado las presiones de legisladores de ambos partidos para establecer mecanismos de supervisión.

Sin embargo, los intentos legislativos en el Senado continúan estancados. Ted Cruz, presidente del Comité de Comercio, dijo este martes que todavía no existe un acuerdo bipartidista suficiente para avanzar con una iniciativa antes de las elecciones de noviembre, mientras Amy Klobuchar afirmó que las conversaciones continúan con el objetivo de alcanzar salvaguardas posteriormente. Esto deja al acuerdo voluntario anunciado en la Casa Blanca como uno de los pocos mecanismos de gobernanza surgidos hasta ahora de las conversaciones entre Washington y los principales desarrolladores de IA.

Otro de los temas centrales fue la expansión de los centros de datos necesarios para entrenar y operar sistemas de IA. Trump dijo que las compañías tecnológicas deberán trabajar para que las comunidades reciban beneficios económicos de esas instalaciones, en un momento en que nuevos proyectos enfrentan oposición local por su demanda de electricidad, posibles efectos sobre las tarifas y otros impactos. El presidente aseguró que los centros de datos pueden generar beneficios financieros para las localidades donde se construyen.

La reunión coincidió además con el lanzamiento de una nueva herramienta de inteligencia artificial destinada a facilitar el acceso del público a servicios gubernamentales. Reuters informó que el proyecto fue presentado el mismo martes con participación de ejecutivos de Silicon Valley y que Google, SpaceX, Meta y 8VC figuraron como patrocinadores del evento. Trump reiteró durante esa presentación que no busca establecer con China un esquema conjunto para gobernar la IA, al considerar que podría dificultar que las empresas estadounidenses mantengan una ventaja tecnológica.