A partir de las 12:01 a.m. del 9 de abril, el gobierno de Estados Unidos impondrá un amplio arancel del 104% sobre las importaciones chinas, confirmó este lunes la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. La medida intensifica una ya tensa guerra comercial que ha agitado los mercados financieros y desatado una dura respuesta por parte de Pekín.
El anuncio generó nerviosismo entre los inversionistas. El índice S&P 500 recortó su ganancia intradía a solo 1% y tocó un mínimo de sesión mientras los participantes del mercado reevaluaban el impacto económico de esta nueva ofensiva arancelaria.
La decisión ocurre en medio de un periodo volátil en las relaciones entre Estados Unidos y China. El expresidente Donald Trump había advertido que, si Pekín no eliminaba los aranceles de represalia del 34% que impuso anteriormente, Washington respondería con un nuevo arancel del 50%. China, sin embargo, no ha mostrado señales de retroceder.
«La amenaza de Trump fue un movimiento típico de unilateralismo, proteccionismo y acoso económico«, afirmó Liu Pengyu, portavoz de la embajada china. «Presionar o amenazar a China no es la manera correcta de relacionarse con nosotros. China defenderá firmemente sus derechos e intereses legítimos«, agregó.
En un intento por contener la inquietud del mercado, el Secretario del Tesoro de EU, Scott Bessent, se reunió con Trump en Florida para promover un enfoque más orientado a la negociación con los socios comerciales. Según Politico, el objetivo fue tranquilizar a los inversionistas, indicando que hay una estrategia detrás del impulso arancelario.
El expresidente Trump también adelantó que iniciarán negociaciones comerciales con Japón, considerado un aliado clave de Estados Unidos en Asia, mientras que decenas de países han manifestado su interés en evitar aranceles de hasta 50% que entrarían en vigor el miércoles.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino advirtió este martes que China está dispuesta a luchar hasta el final si Estados Unidos insiste en una guerra comercial. En paralelo, el Banco Popular de China anunció su compromiso con el funcionamiento estable del mercado de capitales del país.
El banco central respaldó a Central Huijin Investment Ltd., una firma estatal de inversión, para que incremente sus tenencias de fondos indexados y aseguró que ofrecerá apoyo de représtamos cuando sea necesario. Central Huijin ya había aumentado sus participaciones en fondos cotizados en bolsa y continuará haciéndolo con el objetivo de preservar la estabilidad del mercado.
La escalada comercial entre las dos mayores economías del mundo abre un nuevo capítulo de incertidumbre, con efectos potenciales sobre el comercio global, la inversión y los precios.
