El hallazgo de perros desnutridos y presuntamente sacrificados en el Centro de Bienestar Animal de Santa Catarina desató denuncias por maltrato animal y señalamientos directos contra el alcalde Jesús Nava Rivera, a quien acusan de omitir presupuesto y protocolos de atención.
Autoridades estatales clausuraron de manera temporal el Centro de Bienestar Animal de Santa Catarina, tras constatarse presuntos casos de maltrato a perros que permanecían en condiciones de desnutrición y abandono.
De acuerdo con una inspección realizada por la División Ambiental de Fuerza Civil, los 79 animales que habitaban en el lugar fueron resguardados y se presentó una denuncia ante la Fiscalía de Nuevo León para dar seguimiento al caso. El gobierno estatal aseguró que se actuó a partir de denuncias ciudadanas que advertían sobre irregularidades en el centro.
En redes sociales, usuarios denunciaron que al menos 70 perros recogidos por el municipio fueron olvidados durante semanas sin alimento, llevados a la inanición y posteriormente sacrificados, algunos de ellos depositados en bolsas de basura. Organizaciones protectoras de animales denunciaron directamente al alcalde Jesús Nava Rivera, a quien acusaron de asesinato por no asignar presupuesto para alimentación ni establecer protocolos de atención.
El caso desató indignación pública y motivó reacciones políticas. La diputada local Marisol González Elías y el secretario de Gestión Social de Movimiento Ciudadano, Patricio Zambrano, visitaron el inmueble y constataron la situación de los perros. Ambos exigieron la renuncia del edil y de los funcionarios responsables del centro, además de advertir que Nava podría enfrentar un juicio político por la gravedad de los hechos.
González Elías adelantó que se presentarán denuncias por incumplimiento a la Ley de Bienestar Animal y por responsabilidades administrativas, con el fin de garantizar sanciones y evitar nuevos episodios de crueldad.
Una problemática nacional
El caso de Santa Catarina se suma a denuncias similares en otros municipios, como en Ixtapaluca, Estado de México, donde un video mostró a personal del centro municipal decapitando perros con una sierra y realizando cirugías negligentes. Aunque el alcalde Felipe Arvizu se deslindó, la Fiscalía aseguró el lugar y procesó a trabajadores señalados como responsables.
Organizaciones defensoras advierten que estos episodios reflejan un patrón en el país: estalla el escándalo, se exhibe la crueldad, los presidentes municipales se deslindan y algunos empleados son castigados, pero la política pública de protección animal no cambia.
En México se estima que existen 33 millones de perros en situación de calle y hasta el doble de gatos, muchos de ellos expuestos a hambre, enfermedades y abandono.
Especialistas subrayan que el llamado “sacrificio humanitario” sigue siendo la herramienta más usada en los municipios, ya que resulta más barata y rápida que la esterilización masiva o los programas de adopción.
