La empresa Blue Origin está desarrollando una tecnología para convertir el regolito lunar en oxigeno respirable y apto para propulsores, que permitiría misiones robóticas y tripuladas.
Blue Origin anunció que su sistema de utilización de recursos espaciales, Blue Alchemist, completó exitosamente su Revisión de Diseño Crítico (CDR, por sus siglas en inglés), un paso determinante hacia la presencia permanente de la humanidad más allá de la Tierra. Esta tecnología está diseñada para extraer oxigeno del polvo lunar, llamado regolito. El proyecto también contempla expandirse a Marte con fines de colonización.
El Centro de Excelencia en Recursos Espaciales de Blue Origin es la instalación dedicada más grande del mundo en su tipo, con más de 5,500 metros cuadrados de laboratorio.
«Blue Alchemist cambia todo sobre cómo abordamos el espacio. Es la base para una presencia robótica y humana sostenible en todo el sistema solar,» Pat Remias, Vicepresidente de Conceptos Avanzados e Ingeniería Empresarial, Blue Origin

Cómo funciona
El proceso central es la Electrólisis de Regolito Fundido (MRE), que aplica una corriente eléctrica al suelo lunar para separar el oxígeno de metales como hierro, aluminio y silicio. Todo esto sin necesidad de agua, químicos tóxicos ni emisiones de carbono. El silicio obtenido puede refinarse para fabricar celdas solares resistentes a la radiación, mientras que el oxígeno puede usarse para soporte de vida o como propelente para cohetes.
En términos prácticos, esto significa que las futuras misiones ya no dependerían de transportar enormes cantidades de suministros desde la Tierra, lo que reduciría los costos de manera radical.
Impacto económico y científico
- Reducción en costo de aterrizajes: hasta 60%
- Reducción en masa de celdas de combustible: hasta 70%
¿Qué sigue?
El siguiente paso es una demostración autónoma en un entorno simulado lunar durante 2026. El proyecto cuenta con financiamiento de la NASA a través del programa Tipping Point, administrado por la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial de la agencia.
Las aplicaciones de la tecnología no se limitan al espacio: Blue Origin señala que el mismo proceso podría usarse en la Tierra para fabricar celdas solares de manera libre de carbono, empleando arena del desierto como materia prima.
