La Comisión Europea estableció medidas vinculantes para que servicios de inteligencia artificial competidores puedan acceder a funciones profundas de Android. La decisión también obliga a Google a compartir determinados datos anonimizados de su buscador con motores de búsqueda y chatbots de IA elegibles.
La Comisión Europea adoptó el 16 de julio dos conjuntos de medidas vinculantes dirigidas a Google bajo la Ley de Mercados Digitales, conocida como DMA por sus siglas en inglés. Las disposiciones buscan reducir las ventajas que la compañía concede a Gemini dentro de Android y facilitar que otros servicios puedan competir con Google Search utilizando información de búsqueda a gran escala.
La primera decisión afecta directamente la forma en que los asistentes de inteligencia artificial se integran en los teléfonos Android. Aunque actualmente es posible instalar servicios alternativos, estos no siempre tienen acceso a las mismas funciones del sistema operativo que utilizan las aplicaciones de Google.
De acuerdo con la Comisión, esta diferencia impide que los asistentes instalados por el usuario compitan en igualdad de condiciones con Gemini, que dispone de una integración más profunda con el sistema operativo, las aplicaciones, la pantalla y otros componentes del dispositivo. Android es utilizado por alrededor de 60% de los usuarios móviles de la Unión Europea, por lo que constituye uno de los principales canales de distribución de servicios de IA en la región.
Otros asistentes podrán integrarse más profundamente en Android
Las medidas cubren 11 funciones de Android relacionadas con la activación del asistente, la comprensión del contexto del usuario, la ejecución de acciones dentro de aplicaciones y el acceso a recursos del dispositivo.
Los usuarios podrán, por ejemplo, activar mediante una palabra de voz al asistente que hayan elegido, abrirlo manteniendo presionado el botón principal del teléfono y permitirle interpretar, con autorización previa, información procedente de la pantalla, aplicaciones o sensores. Los comandos de activación dejarán de estar reservados exclusivamente a Google Assistant o Gemini.
Los asistentes de terceros también podrán realizar tareas dentro de otras aplicaciones. Entre los ejemplos presentados por la Comisión se encuentran redactar y enviar un correo electrónico, añadir productos a una lista de compras, programar una reunión, pedir comida o completar una operación de varios pasos dentro de una aplicación mientras el usuario continúa utilizando el teléfono para otra actividad.
La interoperabilidad abarcará además algunas aplicaciones de Google, como Gmail, Calendar, Drive, Docs, Maps, YouTube, Messages y Phone, siempre que la tarea esté disponible mediante los canales de integración del sistema y cuente con el consentimiento del usuario.
Otra de las capacidades contempladas permitirá que los asistentes alternativos modifiquen funciones del teléfono, como el brillo de la pantalla, la reproducción multimedia, el modo no molestar o la conexión Bluetooth. También podrán acceder en condiciones equivalentes a modelos de IA instalados en el dispositivo, incluidos los modelos Gemini Nano que formen parte del sistema operativo regulado por la DMA.
Para quienes utilizan ChatGPT, Claude u otros asistentes, la decisión abre la posibilidad de que estos servicios dejen de funcionar únicamente como aplicaciones aisladas y puedan convertirse en asistentes más completos dentro de Android. Sin embargo, esto dependerá de que sus desarrolladores adopten las nuevas interfaces y cumplan los requisitos de privacidad y seguridad correspondientes.
Google deberá ofrecer la interoperabilidad gratuitamente y no podrá introducir configuraciones innecesariamente complejas, fricciones adicionales o condiciones comerciales que coloquen a sus competidores en desventaja. Los usuarios conservarán la capacidad de decidir qué asistente instalan y a cuáles funciones le permiten acceder.
La mayor parte de las medidas deberá implementarse en Android 18, con fecha límite del 1 de agosto de 2027. La posibilidad de mantener simultáneamente distintas palabras de activación para varios asistentes deberá incorporarse en Android 19, a más tardar el 1 de agosto de 2028.
Google también deberá compartir datos de búsqueda
La segunda decisión se dirige a otra fuente de ventaja competitiva: los datos obtenidos durante años de operación de Google Search.
La DMA obliga a Google a compartir datos anonimizados sobre consultas, clasificación de resultados, clics y visualizaciones con motores de búsqueda elegibles. La Comisión aclaró que entre los posibles beneficiarios también se encuentran los chatbots de IA que incorporen funciones de búsqueda en internet.
La intervención europea se produjo después de que la propuesta inicial de Google eliminara entre 90% y 100% de las consultas únicas del conjunto de datos y excluyera a los chatbots con servicios de búsqueda. Según la Comisión, estas restricciones habían impedido que la oferta tuviera una adopción significativa.
Los datos podrán utilizarse para mejorar la interpretación de consultas, los sistemas de recuperación y clasificación de resultados, las sugerencias de búsqueda y la selección de sitios que deben incorporarse a un índice. También podrán ayudar a que los asistentes de IA encuentren información reciente con la cual sustentar sus respuestas, un proceso conocido como grounding.
La medida no obliga a Google a entregar su algoritmo ni la tecnología interna de su buscador. Lo que deberá compartir es un subconjunto anonimizado de datos sobre consultas, resultados mostrados y acciones de los usuarios. No se incluirán cuentas personales ni historiales individuales; también se eliminarán consultas demasiado largas, términos raros, direcciones, contraseñas, números bancarios y otros datos con riesgo de identificación.
Los beneficiarios tampoco podrán utilizar la información para entrenar modelos de IA de propósito general, construir perfiles publicitarios o reproducir sistemáticamente los resultados de Google. El uso deberá limitarse al desarrollo y optimización de servicios de búsqueda.
El acceso no será abierto para cualquier empresa. Los solicitantes deberán operar un motor de búsqueda en la Unión Europea o demostrar que son nuevos competidores creíbles, contar con al menos 50 mil usuarios mensuales en la región y superar auditorías independientes de seguridad y protección de datos. Para las empresas con menos de dos años de operación, la Comisión contempla como alternativa haber recibido más de 50 millones de euros en inversión.
Google podrá cobrar por la preparación y entrega de los datos, pero el precio deberá calcularse mediante una fórmula regulada basada principalmente en los costos adicionales que implique proporcionar el servicio.
Evitar que Gemini herede las ventajas de Android y Google Search
Las dos decisiones abordan partes distintas del mismo problema. Por un lado, Google controla Android, el sistema operativo móvil desde el cual puede distribuir e integrar Gemini. Por otro, dispone de una reserva de datos de búsqueda difícil de reproducir por sus competidores.
La Comisión Europea intenta evitar que esas ventajas acumuladas sean transferidas automáticamente al mercado de los asistentes de IA. Google podrá seguir desarrollando y promoviendo Gemini, pero deberá ofrecer a servicios rivales oportunidades comparables para integrarse en Android y competir en tecnologías de búsqueda.
Para los usuarios europeos que prefieren otros asistentes, el resultado podría ser una mayor libertad de elección: no solamente instalar una aplicación distinta, sino permitir que esa aplicación se conecte realmente con el teléfono y realice las tareas que hasta ahora Android reservaba principalmente para los servicios de Google.
