Alibaba diluye a sus accionistas para conseguir 10,200 mdd y financiar su carrera por la IA

Alibaba diluye a sus accionistas para conseguir 10,200 mdd y financiar su carrera por la IA

La tecnológica china emitirá 710 millones de nuevas acciones y destinará todo el dinero obtenido a infraestructura, chips y capacidades de inteligencia artificial. La operación muestra otra cara del costo de la carrera global por la IA: además de endeudarse, las grandes tecnológicas empiezan a recurrir directamente al capital de sus accionistas.

Alibaba recaudará alrededor de 80,000 millones de dólares de Hong Kong, equivalentes a 10 mil 200 millones de dólares, mediante la colocación de 710 millones de nuevas acciones para financiar su expansión en inteligencia artificial. La empresa informó que destinará 100% de los recursos netos obtenidos a fortalecer sus capacidades de IA de extremo a extremo, incluida la ampliación de su infraestructura de cómputo.

La operación es la mayor colocación primaria posterior a una salida a bolsa realizada por una compañía cotizada en Hong Kong y la tercera mayor del mundo durante 2026, detrás de las operaciones de Alphabet e Intel, según Reuters. Las nuevas acciones equivaldrán aproximadamente a 3.6% del capital total de Alibaba después de la ampliación, lo que supone una dilución para quienes ya poseían títulos de la compañía.

El movimiento pone una nueva cifra al costo de la carrera por construir infraestructura para inteligencia artificial. Alibaba anunció en 2025 un programa de inversión de al menos 380,000 millones de yuanes en infraestructura de IA y nube durante tres años, una cantidad superior a todo lo que había gastado en esas áreas durante la década anterior. Apenas unos días antes de anunciar la colocación, la compañía informó que ya había comprometido cerca de la mitad de ese programa, actualmente equivalente a unos 56 mil 500 millones de dólares.

La caída de 8% no cuenta toda la historia

Las acciones de Alibaba llegaron a perder alrededor de 10.5% durante la jornada del lunes en Hong Kong y posteriormente redujeron la caída hasta acercarse al precio al que fueron colocadas las nuevas acciones. El dato es importante porque la emisión fue fijada en 112.70 dólares de Hong Kong, 8.4% por debajo de los 123 dólares del cierre del viernes.

Por ello, la caída cercana a 8% no puede interpretarse por sí sola como una huida de inversionistas frente al gasto de Alibaba en inteligencia artificial. Una parte del ajuste responde al descuento con el que la propia empresa decidió vender los nuevos títulos y a la dilución causada por el aumento del número de acciones en circulación.

Alibaba incluso amplió el tamaño de la operación después de que la demanda inicial superara la oferta, según Reuters. La señal del mercado es, por tanto, ambivalente: los accionistas existentes pagan el costo inmediato de la dilución y del fuerte gasto de capital, pero al mismo tiempo existe suficiente demanda institucional para financiar otra etapa de la expansión.

La IA empieza a consumir una parte creciente del efectivo

La necesidad de capital aparece después de un trimestre en el que Alibaba aceleró de forma considerable sus inversiones. Entre abril y junio destinó 67,680 millones de yuanes, alrededor de 10 mil millones de dólares, a gasto de capital, un incremento de 75% respecto del mismo periodo del año anterior. La compañía atribuyó el aumento principalmente a la infraestructura vinculada con IA, la compra de chips y el encarecimiento de componentes.

El efecto ya es visible en los resultados financieros. La utilidad neta trimestral cayó 75% interanual, aunque los ingresos totales aumentaron 9%. Al mismo tiempo, el negocio que Alibaba intenta alimentar con esas inversiones está creciendo con rapidez: los ingresos de sus servicios de nube y cómputo para IA avanzaron 45%, hasta 48,440 millones de yuanes, durante el trimestre.

Alibaba sostuvo además que conserva alrededor de 69 mil 900 millones de dólares en efectivo e inversiones líquidas, lo que le permite mantener un elevado ritmo de inversión. Sin embargo, recurrir a una colocación de acciones de más de 10 mil millones de dólares permite repartir una parte mayor de ese costo entre nuevos inversionistas y conservar recursos propios mientras continúa la construcción de centros de datos, infraestructura y chips.

La forma de financiamiento resulta especialmente relevante porque buena parte de la expansión mundial de infraestructura de IA se está financiando mediante emisiones masivas de deuda. Alibaba está utilizando otra de las grandes vías disponibles para sostener esa carrera: emitir capital nuevo y aceptar la consecuente dilución de los accionistas.

Alibaba le pone fecha al retorno de su inversión

La compañía también ha hecho algo poco habitual entre las grandes empresas que están invirtiendo miles de millones de dólares en inteligencia artificial: establecer un horizonte relativamente concreto para recuperar el dinero. El director ejecutivo de Alibaba, Eddie Wu, dijo que la empresa espera recuperar sus inversiones relacionadas con IA en aproximadamente tres años, plazo que podría reducirse conforme aumenten los márgenes y Alibaba sustituya chips adquiridos a terceros por semiconductores propios desarrollados por T-Head.

Reuters Breakingviews señaló que ese compromiso convierte la nueva inversión en una especie de cuenta regresiva para Alibaba. Si el equipo utilizado para IA tiene una vida útil cercana a cinco años y la inversión se recupera en los primeros tres, analistas de Morgan Stanley calculan que el retorno sobre el capital invertido podría situarse en niveles de dos dígitos medios. Pero la promesa también hace mucho más sencillo evaluar en los próximos años si la expansión realmente produjo los rendimientos esperados.

La presión no es exclusiva de Alibaba. Las grandes tecnológicas estadounidenses y chinas están destinando cantidades históricas de recursos a centros de datos, chips y capacidad eléctrica para sostener modelos y servicios de inteligencia artificial. Las restricciones estadounidenses al acceso de China a los chips más avanzados de Nvidia han añadido otra diferencia: las compañías chinas han tenido que buscar modelos e infraestructura capaces de producir más cómputo útil con menos hardware.

La colocación de Alibaba muestra así una nueva fase de esa competencia. La carrera por la inteligencia artificial ya no se mide únicamente en modelos, parámetros o centros de datos, sino en la capacidad de las empresas para encontrar quién financie su construcción. En este caso, Alibaba ha conseguido 10 mil 200 millones de dólares adicionales y ha trasladado una parte del costo directamente al capital de sus accionistas. A partir de ahora tendrá que demostrar que el crecimiento de su negocio de IA puede compensarlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *