Unidades militares ucranianas ofrecen testimonios contradictorios sobre el restablecimiento del servicio satelital utilizado por sus drones. Elon Musk atribuye al Gobierno estadounidense el control de Starshield, mientras que una fuente de Washington niega la intervención de la administración Trump.
Las fuerzas ucranianas reportaron una recuperación parcial y desigual de las comunicaciones satelitales de Starshield después de las restricciones de velocidad que interrumpieron operaciones con drones el 14 de octubre. Aunque las autoridades anunciaron mejoras en la conectividad de las terminales militares, testimonios publicados durante la madrugada del 15 de octubre muestran que algunas unidades todavía experimentaban dificultades, mientras que otras aseguraron no haber resultado afectadas. Paralelamente, declaraciones de Elon Musk y fuentes del Gobierno estadounidense introdujeron nuevas interrogantes sobre quién tiene autoridad para modificar las condiciones de funcionamiento de esta infraestructura militar.
Mykhailo Fedorov, exministro de Defensa ucraniano, anunció durante la noche del miércoles que comenzaba a recuperarse la conectividad de las terminales instaladas en plataformas que se desplazan a velocidades de hasta 160 kilómetros por hora. El funcionario indicó que la mejora permitiría reanudar determinadas operaciones con drones de ataque e interceptores, aunque reconoció que Ucrania todavía necesitaba conseguir la eliminación completa de las restricciones de velocidad.
El anuncio se produjo horas después de que unidades militares denunciaran pérdidas repentinas de conexión en aeronaves equipadas con terminales Starshield. Las restricciones, introducidas sin previo aviso según las autoridades ucranianas, afectaron misiones de ataque, reconocimiento y defensa aérea. Algunos operadores reportaron desconexiones incluso a velocidades inferiores al límite inicialmente identificado, lo que obligó a cancelar operaciones y buscar sistemas alternativos de comunicación.
Los testimonios militares muestran diferencias entre unidades
La recuperación anunciada por las autoridades no se reflejó de manera uniforme en todas las unidades consultadas por los medios ucranianos. En un reportaje publicado el 15 de octubre, Gwara Media recogió testimonios de militares desplegados en la región de Járkov que describieron experiencias distintas con las restricciones de conectividad.
Vitalii Sarantsev, responsable de comunicaciones del 14.º Cuerpo de Ejército, explicó que sus brigadas no habían experimentado dificultades significativas porque sus equipos operaban por debajo de las velocidades restringidas. También señaló que disponían de tecnologías alternativas para mantener sus comunicaciones.
Un comandante de drones de la 127.ª Brigada ofreció una evaluación similar y aseguró que su unidad no había resultado directamente afectada, aunque los operadores estaban adoptando precauciones adicionales. Sin embargo, un integrante de un regimiento de asalto declaró al mismo medio que todavía no observaba mejoras en la conectividad, a pesar del anuncio oficial de recuperación parcial.
Otro piloto explicó que las restricciones complicaban el transporte aéreo de suministros hacia las posiciones militares. Estas diferencias muestran que las consecuencias del incidente dependen del tipo de aeronave, sus velocidades de operación y los sistemas de comunicación utilizados por cada unidad.
Los testimonios tampoco permiten establecer cuántos equipos recuperaron completamente el servicio ni qué proporción de las operaciones militares continúa sujeta a limitaciones. Hasta el momento, no se ha confirmado públicamente que SpaceX haya eliminado el límite aproximado de 160 kilómetros por hora.
Las restricciones también afectaron redes de comunicación entre drones
La pérdida de conectividad tuvo consecuencias que no se limitaron a las aeronaves equipadas directamente con terminales satelitales. Según testimonios de tres militares ucranianos recogidos por POLITICO, las interrupciones también afectaron redes de comunicación tipo mesh, utilizadas para extender la conectividad entre varias aeronaves.
En estas configuraciones, un dron equipado con una terminal satelital puede funcionar como nodo de retransmisión para otros dispositivos. Cuando pierde conectividad, las aeronaves que dependen de esa comunicación también pueden experimentar interrupciones, incluso si sus propios sistemas de vuelo continúan funcionando.
Un comandante de una unidad de ataque del sureste de Ucrania declaró a POLITICO que las restricciones paralizaron operaciones con drones estadounidenses Hornet utilizados contra objetivos situados a distancias de hasta 150 kilómetros. Otros dos militares confirmaron problemas relacionados con las limitaciones repentinas del servicio, aunque el medio no pudo establecer de manera independiente la magnitud total de las operaciones interrumpidas.
Estos testimonios corresponden a las consecuencias iniciales del incidente y no demuestran que todas las operaciones continuaran paralizadas después de que las autoridades anunciaran mejoras. No obstante, permiten identificar una vulnerabilidad adicional: la dependencia de una misma conexión satelital puede extender las consecuencias de una restricción a múltiples aeronaves conectadas entre sí.
Musk señala al Gobierno estadounidense, mientras Washington niega intervenir
La controversia adquirió una dimensión política después de que Elon Musk respondiera públicamente a los cuestionamientos sobre las restricciones. En una publicación en X, el empresario sostuvo que los sistemas Starshield pertenecen al Gobierno de Estados Unidos y están bajo su control, y atribuyó a las autoridades militares estadounidenses la competencia para establecer sus limitaciones operativas.
Starshield systems are owned and controlled by the US government. Any limits on speed or usage are decided by the US military and ultimately POTUS.
Starlink is a commercial service owned and controlled by SpaceX. Usage of Starlink is limited to civilian or defensive activities and cannot be used for offensive military action, as doing so would be inappropriate for a commercial company.
— Elon Musk (@elonmusk) October 14, 2026
Musk también distinguió Starshield del servicio comercial Starlink, señalando que ambos funcionan bajo condiciones de utilización diferentes. Sin embargo, no identificó quién había decidido introducir las restricciones específicas del 14 de octubre ni explicó los motivos de la modificación.
Por separado, el periodista Barak Ravid informó en Axios que un alto funcionario estadounidense negó la participación de la administración Trump en las restricciones denunciadas por Ucrania. Según el reportaje, asesores del presidente Volodímir Zelenski contactaron a la Casa Blanca, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Pentágono para determinar si Washington había ordenado la interrupción del servicio.
Dos fuentes consultadas por Axios señalaron que funcionarios estadounidenses respondieron que no controlaban SpaceX. Una de ellas indicó que la administración buscaría contactar a la empresa para esclarecer lo ocurrido. Las declaraciones no permiten resolver quién tomó la decisión. Mientras Musk se refirió al control gubernamental de los sistemas militares Starshield, las fuentes estadounidenses negaron la intervención de la administración Trump en el incidente. La titularidad o autoridad contractual sobre determinados sistemas tampoco demuestra por sí sola que el Gobierno haya ordenado una restricción concreta.
El asesor presidencial ucraniano Serhii Beskrestnov había relacionado inicialmente el incidente con el deterioro de las relaciones políticas entre Kiev y Washington. Sin embargo, no presentó pruebas públicas de que las limitaciones fueran una represalia o respondieran a instrucciones de la Casa Blanca.
Una infraestructura privada con consecuencias militares
La controversia pone de manifiesto los problemas de coordinación y dependencia que pueden surgir cuando las operaciones militares utilizan infraestructura satelital suministrada y administrada mediante acuerdos con empresas privadas.
La capacidad de modificar las condiciones técnicas de una terminal puede afectar no solamente a un dispositivo, sino también a las redes de comunicación y a los sistemas operativos que dependen de su conectividad. En el caso ucraniano, los testimonios indican que las consecuencias fueron distintas entre unidades, pero también muestran que determinadas restricciones de servicio pueden alterar operaciones en ejecución sin necesidad de intervenir directamente en el software de los drones.
El Ministerio de Defensa ucraniano mantiene gestiones con SpaceX, Estados Unidos y aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para resolver las dificultades y establecer condiciones de funcionamiento más estables.
Hasta el cierre de esta información, el restablecimiento completo de Starshield no había sido confirmado públicamente. Tampoco se había identificado a la autoridad o entidad responsable de introducir las restricciones del 14 de octubre.
La recuperación parcial del servicio reduce algunas de las afectaciones reportadas inicialmente, pero deja abiertas dos cuestiones: la estabilidad de las comunicaciones militares ucranianas y los mecanismos mediante los cuales se autorizan, comunican y ejecutan modificaciones en una infraestructura indispensable para sus operaciones con drones.
