¿puede la automatización y la IA afectar a las mujeres trabajadoras?

¿puede la automatización y la IA afectar a las mujeres trabajadoras?

La automatización impulsada por la inteligencia artificial (IA) representa una transformación profunda del mercado laboral. Aunque genera nuevas oportunidades, también plantea riesgos de desplazamiento laboral, particularmente para las mujeres.

Las mujeres desempeñan mayoritariamente trabajos con alta automatización potencial, particularmente en tareas rutinarias y administrativas. Para el 2018, el Fondo Monetario Internacional ya estimaba que el 11 % de la fuerza laboral femenina estaría expuesta a un alto riesgo de automatización (frente al 9 % masculina), lo que equivale a 26 millones de empleos potencialmente desplazables, y una extrapolación global de hasta 180 millones de trabajos femeninos en riesgo. En 2019, Institute for Women Policy Research, advirtió que en EU, los empleos más amenazados por la automatización serían mayoritariamente ocupados por mujeres.

Para 2025, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) esetimó que una cuarta parte del empleo en todo el mundo está expuesta a la Inteligencia Artificial. Sin embargo, en el caso de las mujeres, el porcentaje es mayor; y las disparidades son aún más notorias en países de altos ingresos.

Gráfico: OIT.

El informe concluyó que el 9.6 por ciento de los trabajos femeninos podrían transformarse por la IA, comparado con solamente el 3.5 por ciento de los masculinos. A nivel global, las mujeres tienen tres veces más probabilidades de perder su empleo por esta razón.

Barreras estructurales y sesgos tecnológicos

A pesar de que la IA crea nuevos roles, las mujeres enfrentan múltiples obstáculos. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, la brecha de participación de las mujeres en el desarrollo de IA es alto. Para 2022, la representación de mujeres fue de alrededor del 22 por ciento en el campo. De acuerdo con el Financial Times, un estudio danés aplicado a 100 mil trabajadores, reveló que las mujeres tienen 20 por ciento menos probabilidades de utilizar herramientas como ChatGPT que los hombres.

Otro obstáculo que enfrentan las mujeres trabajadoras son los sesgos en los algoritmos que tienden a reproducir estereotipos, por ejemplo, los asistentes virtuales con voz femenina refuerzan los roles de cuidado, y sistemas de reclutamiento han discriminado automáticamente contra mujeres. Además, las niñas y mujeres tienen menor acceso a capacitación digital, lo que amplifica desigualdades en avances tecnológicos.

Respuestas adaptativas y trayectorias alternativas

No obstante, la historia laboral muestra dinámicas contradicciones: Un estudio realizado por Patricia Cortés, , Ying Feng, Nicolás Guida-Johnson, y Jessica Pan, encontró que indica que a partir de 1980, las mujeres dejaron de tan vulnerables a la automatización, ya que durante los últimos 40 años, muchas de ellas han logrado migrar hacia ocupaciones no rutinarias y con mejor remuneración, incluso más que los hombres.

«Si bien en 1980 las mujeres ocupaban un número desproporcionado de ocupaciones con alto riesgo de automatización, con el tiempo fueron más propensas a cambiar a ocupaciones de alta cualificación y altos salarios que los hombres», concluyó el estudio.

Mientras las mujeres continúan esforzándose por ampliar su participación en el mercado laboral, la llegada de la inteligencia artificial y la automatización plantea un desafío significativo para reducir la brecha de género. La respuesta social ante este reto no ha sido del todo alentadora. Aunque en distintas regiones surgen políticas de género orientadas a alcanzar la equidad, también emergen corrientes ideológicas que buscan desalentar la permanencia de las mujeres en el ámbito laboral y devolverlas a roles de género tradicionales. En este escenario, movimientos de corte masculinista promueven una “reconfiguración social” que impulse el regreso de las mujeres a las labores domésticas y de cuidado, lo que, en la práctica, podría facilitar a las empresas el desplazamiento de trabajadoras en un contexto de reducción de plazas derivada de la incorporación de la IA.