Defensa pide recusación del fiscal en apelación del “juicio del siglo” del Vatican

Defensa pide recusación del fiscal en apelación del “juicio del siglo” del Vatican

Los abogados defensores en el llamado “juicio del siglo” del Vaticano pidieron la recusación del fiscal Alessandro Diddi en el proceso de apelación, argumentando un conflicto de intereses por mensajes privados de WhatsApp que han marcado el caso sobre la inversión de 350 millones de euros en Londres, en el que el cardenal Angelo Becciu fue condenado en 2023 a cinco años y medio de prisión e inhabilitación perpetua.

Los abogados defensores en el llamado “juicio del siglo” de la Santa Sede solicitaron el lunes la recusación del fiscal Alessandro Diddi en el proceso de apelación, alegando un conflicto de intereses derivado de cientos de mensajes privados de WhatsApp que han sacudido el caso.

El presidente del tribunal, el arzobispo Alejandro Arellano Cedillo, aceptó las mociones y dio a Diddi tres días para responder, en un escenario que podría modificar el rumbo de la más importante acusación de la Santa Sede por presuntos delitos financieros.

El juicio se centra en la inversión de 350 millones de euros (412 millones de dólares) en un edificio en Londres, que en 2023 derivó en la condena de nueve personas, incluido el cardenal Angelo Becciu, sentenciado a cinco años y medio de cárcel e inhabilitación perpetua para ejercer cargos en el Vaticano.

Becciu, de 76 años, antiguo prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y colaborador cercano del papa Francisco, fue acusado de irregularidades financieras, entre ellas donaciones a una asociación ligada a su familia. Se convirtió así en el primer cardenal procesado por un tribunal penal del Vaticano.

En vísperas del cónclave convocado para el 7 de mayo con 133 cardenales, Becciu anunció que no participaría en la elección del nuevo Papa, a pesar de ser elegible por edad. El purpurado aseguró que su decisión obedece a la voluntad del papa Francisco, aunque insiste en su inocencia.

“El Papa reconoció mis prerrogativas cardenalicias como intactas, pues no hubo voluntad explícita de excluirme del cónclave ni petición de mi renuncia”, declaró Becciu al diario Unione Sarda.

La exclusión del cardenal ha generado debate entre analistas y dentro del Colegio Cardenalicio, debido a la falta de claridad sobre las restricciones que le fueron impuestas por Francisco en vida y sobre el peso jurídico de cartas atribuidas al pontífice, en las que habría solicitado que Becciu no participara en la votación en la Capilla Sixtina.