La explosión de una pipa de gas en el Puente de la Concordia, Iztapalapa, dejó 11 muertos y más de 90 lesionados. Durante una rueda de prensa, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, detalló el avance en la atención a víctimas, la reparación del daño y las medidas de seguridad para el transporte de gas en la ciudad.
El siniestro ocurrido el miércoles 10 de septiembre movilizó a hospitales de la Ciudad de México y del Estado de México, donde fueron atendidos los afectados, incluyendo la menor Azulet, nieta de Alicia Matías Teodoro, quien murió tras protegerla durante la explosión.
Durante la conferencia en el Hospital Regional “Gral. Ignacio Zaragoza” del ISSSTE, Clara Brugada Molina explicó que el Gobierno de la Ciudad de México otorgará un apoyo inicial solidario de 20 mil pesos para quienes resultaron hospitalizados y 50 mil pesos para las familias de los fallecidos, como parte de un programa conjunto con el Gobierno del Estado de México.
La Fiscal General de Justicia de la CDMX, Bertha María Alcalde Luján, señaló que se realizará una reparación integral del daño a todas las víctimas, que incluirá no solo el daño emergente, sino también el lucro cesante y el proyecto de vida de los afectados. La Fiscalía confirmó que la pipa de gas volcó tras golpear el pavimento y parte de un muro, provocando la fractura del tanque de 40 centímetros. También se determinó un exceso de velocidad como factor en el accidente.
Sobre la situación de los pacientes, la secretaria de Salud, Nadine Gasman Zylbermann, reportó que 17 personas permanecen en estado crítico, incluyendo la menor hospitalizada en el Hospital Siglo XXI. La autoridad sanitaria hizo un llamado a la población para donar sangre, necesaria para la atención de pacientes con quemaduras graves.
Respecto a la regulación del transporte de gas, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil informó que se elaborará un Protocolo de Regulación y Supervisión de Vehículos de reparto de gas, revisando rutas, horarios, límites de velocidad y control de carga, para prevenir futuros incidentes.
La jefa de Gobierno destacó que estas medidas buscan garantizar la seguridad en Iztapalapa y la metrópoli, evitando que tragedias como la del Puente de la Concordia se repitan, y enfatizó que la responsabilidad de la reparación del daño corresponde a la empresa propietaria de la pipa de gas.
