Illinois aprobó una de las leyes estatales más fuertes sobre seguridad en inteligencia artificial de frontera en Estados Unidos, una medida que obligaría a grandes desarrolladores de modelos avanzados, como OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, a someter sus prácticas de seguridad a auditorías externas.
La Cámara de Representantes de Illinois aprobó SB 315, una iniciativa que exige a los laboratorios de IA de frontera contar con terceros que verifiquen si cumplen con sus propios estándares de seguridad. El gobernador JB Pritzker ha dicho que firmará la ley.
La medida coloca a Illinois al frente de la regulación estatal sobre IA en Estados Unidos. A diferencia de marcos aprobados o impulsados en estados como California y Nueva York, centrados principalmente en divulgaciones o reportes de seguridad elaborados por las propias empresas, la propuesta de Illinois introduce una capa adicional: revisión independiente por auditores externos.
OpenAI celebró la aprobación de la ley y afirmó que respaldó SB 315 porque adopta un enfoque “reflexivo” en temas como transparencia, auditorías y reporte de incidentes. Para la compañía, la convergencia entre Illinois, Nueva York y California muestra que los estados empiezan a alinearse alrededor de un enfoque común para regular los modelos más avanzados de IA.
El punto político de fondo es que Estados Unidos aún no cuenta con una ley federal integral para regular la inteligencia artificial de frontera. En ese vacío, los estados empiezan a construir un marco nacional de facto: reglas distintas, pero cada vez más parecidas, que pueden terminar definiendo el estándar de cumplimiento para las grandes empresas tecnológicas.
La aprobación también muestra que la disputa regulatoria ya no se reduce a estar a favor o en contra de regular la IA. El debate se está moviendo hacia qué tipo de regulación prevalecerá: una basada en transparencia, auditorías y gestión de riesgos, o una más dura en responsabilidad legal directa por daños asociados con modelos avanzados.
Para OpenAI, respaldar este tipo de legislación puede tener una doble función. Por un lado, le permite presentarse como una empresa dispuesta a aceptar controles externos sobre la seguridad de sus modelos. Por otro, le permite influir en el tipo de regulación que podría consolidarse como estándar nacional antes de que el Congreso estadounidense apruebe una ley federal.
La ley aún debe ser firmada por el gobernador de Illinois, pero su aprobación legislativa ya marca un cambio relevante: la regulación de la IA de frontera en Estados Unidos empieza a avanzar desde los estados, y las propias empresas buscan participar en la definición de ese marco.
