Google quiere dejar de hablar de inteligencia artificial como una capa experimental y convertirla en infraestructura cotidiana. Durante su discurso inaugural de Google I/O 2026, Sundar Pichai presentó lo que la compañía llama la “era de Gemini impulsada por agentes”: una etapa en la que la IA ya no solo responde preguntas, sino que organiza tareas, navega productos, crea interfaces, programa, sintetiza información y actúa en segundo plano bajo dirección del usuario.
El cambio de escala es uno de los datos centrales del anuncio. Pichai dijo que Google procesaba 9.7 billones de tokens mensuales en sus superficies hace dos años; el año pasado llegó a 480 billones, y ahora supera los 3.2 mil billones de tokens al mes. También aseguró que más de 8.5 millones de desarrolladores crean cada mes con sus modelos y que las APIs de Google procesan cerca de 19 mil millones de tokens por minuto.
El mensaje es claro: Google quiere probar que su ventaja no está solo en tener modelos, sino en tener distribución. Pichai recordó que la empresa tiene 13 productos con más de mil millones de usuarios y que cinco superan los 3 mil millones. En ese ecosistema, Gemini funciona como una capa transversal: entra al Buscador, YouTube, Docs, Gmail, Keep, Maps, Chrome, Android y herramientas para desarrolladores.
Uno de los anuncios más importantes fue Gemini Spark, un agente personal disponible en la aplicación Gemini. Según Google, Spark podrá organizar la vida digital del usuario, trabajar en máquinas virtuales dedicadas en Google Cloud, encargarse de tareas de largo plazo en segundo plano e integrarse con herramientas de Google y de terceros mediante MCP. La beta llegará primero a suscriptores de Google AI Ultra en Estados Unidos.
Google también llevó la lógica agente al Buscador. Pichai presentó agentes de información personalizados que podrán trabajar en segundo plano, encontrar información útil y ayudar a pasar a la acción. Además, el Buscador comenzará a generar interfaces dinámicas, elementos visuales interactivos y rastreadores persistentes, casi como miniaplicaciones creadas para consultas específicas.
La apuesta requiere una inversión enorme en infraestructura. Pichai dijo que Google pasó de invertir 31 mil millones de dólares anuales en CapEx en 2022 a una expectativa de alrededor de 190 mil millones este año. También destacó la octava generación de TPUs, con chips especializados para entrenamiento e inferencia, y una infraestructura capaz de escalar a más de un millón de TPUs distribuidas globalmente.
La lectura de fondo es que Google está construyendo una respuesta distinta a la conversación sobre AGI. Mientras Altman ya usa la palabra AGI para hablar de aceleración en investigación, empresas y metas personales, Pichai evita ese marco y presenta algo más operativo: agentes incrustados en productos masivos, corriendo sobre infraestructura propia y conectados a la vida digital de miles de millones de usuarios.
En otras palabras, Google no necesita declarar la AGI para disputar su despliegue. Su apuesta es más silenciosa y más industrial: convertir a Gemini en una capa de acción distribuida sobre internet, productividad, búsqueda, creatividad, programación y vida personal.
