La misión humanitaria enviada por Brasil a Venezuela intensificó las labores de búsqueda de sobrevivientes con equipos capaces de detectar señales emitidas por teléfonos celulares bajo los escombros, una tecnología que permite orientar a los rescatistas hacia zonas donde podría haber personas atrapadas.
La misión brasileña apostó por equipos electrónicos transportados por la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil, Anatel, que pueden rastrear señales de teléfonos móviles que permanecen encendidos o con batería bajo edificios colapsados.
El objetivo es reducir el área de incertidumbre en la zona de desastre donde miles de personas se encuentran atrapadas en los escombros tras los terremotos del pasado 24 de junio. Una vez detectada una posible señal, los equipos verifican la zona con cámaras especiales, sensores acústicos y perros entrenados antes de iniciar la remoción de escombros. De acuerdo con cifras oficiales, al corte de esta nota, hay mil 450 personas fallecidas, y 3 mil 238 heridos.
La primera etapa posterior a un terremoto suele ser crítica. El jefe de la expedición brasileña, Armin Braun, explicó que la prioridad es rescatar personas con vida, ya que las primeras 72 horas después de un sismo representan la mayor oportunidad para localizar sobrevivientes.
La tecnología utilizada por Anatel se basa en monitoreo del espectro radioeléctrico. De acuerdo con la propia agencia brasileña, estos equipos pueden identificar emisiones de radiofrecuencia producidas por dispositivos móviles en funcionamiento o en intento de conexión con redes de telecomunicaciones.
Ajuda humanitária!
🇻🇪 A Anatel enviou uma equipe técnica para auxiliar as equipes técnicas que trabalham de forma incessante na busca por sobreviventes do terremoto que atingiu a Venezuela na noite de quarta-feira (24). pic.twitter.com/5JcTxwyAwp
— Anatel (@AnatelGovBR) June 26, 2026
En la práctica, un teléfono encendido puede convertirse en un rastro técnico para los rescatistas. Aunque la persona atrapada no pueda llamar, enviar mensajes o moverse, el aparato puede seguir emitiendo señales detectables mientras conserve batería y se encuentre dentro de un entorno donde esas emisiones puedan ser captadas.
Anatel explicó que los analizadores de espectro y antenas direccionales de alta sensibilidad fueron originalmente utilizados para tareas de fiscalización e identificación de interferencias en redes de telecomunicaciones. En contextos de desastre, esos mismos instrumentos pueden reconfigurarse para apoyar operaciones humanitarias.
La agencia ya había usado tecnología similar en Brasil durante los deslizamientos de tierra de São Sebastião, en São Paulo, en 2023, y en acciones de apoyo tras fuertes lluvias en Minas Gerais en febrero de 2026.
La misión brasileña también incluye bomberos, integrantes de Defensa Civil, perros entrenados, sensores de movimiento y equipo médico. El Ministerio de Integración y Desarrollo Regional de Brasil informó que el grupo se instaló en una base en la región de Los Corales, una de las zonas afectadas, con toneladas de materiales y equipos.
Braun describió el escenario como devastador, con personas fuera de sus casas, zonas sin agua ni energía y edificios colapsados o gravemente dañados. Según el funcionario, los equipos brasileños trabajan en una “carrera contra el tiempo” para localizar personas con vida.
El uso de señales telefónicas agrega una capa tecnológica a las labores de rescate. En una emergencia, la conectividad no sirve únicamente para comunicar a las familias o coordinar ayuda; también puede convertirse en una herramienta directa para encontrar sobrevivientes.
La técnica, sin embargo, tiene límites. Depende de que el dispositivo conserve batería, emita alguna señal detectable y pueda ser asociado con una zona específica. Por eso, Anatel subraya que la información obtenida no reemplaza los protocolos de búsqueda y salvamento, sino que sirve como apoyo técnico para concentrar esfuerzos en puntos con mayor probabilidad de presencia de víctimas.
Tras los terremotos del 24 de junio, Venezuela enfrenta una emergencia marcada por edificios colapsados, fallas de energía, daños en telecomunicaciones y miles de personas damnificadas. En ese contexto, la tecnología brasileña muestra otra dimensión de la infraestructura digital: incluso cuando las redes fallan, un teléfono puede seguir funcionando como rastro mínimo de ubicación.
La búsqueda de sobrevivientes ya no depende solo de maquinaria, perros entrenados o cámaras. También puede apoyarse en las señales invisibles que dejan los dispositivos personales entre los escombros.
