Edomex integra un humanoide y un perro robot al C5 para tareas de vigilancia

Edomex integra un humanoide y un perro robot al C5 para tareas de vigilancia

Ceci funcionará como asistente de inteligencia artificial dentro del centro de mando, mientras que el cuadrúpedo robótico será utilizado en operaciones de campo. El gobierno estatal no ha detallado cuánto costaron individualmente, qué empresa desarrolló sus sistemas ni los protocolos que regularán el reconocimiento facial.

El gobierno del Estado de México incorporó un robot humanoide y un perro robot al Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) para apoyar tareas de vigilancia, análisis de información y atención de emergencias.

Los dispositivos, denominados Ceci y K5 o K7, según la presentación más reciente, fueron mostrados este miércoles 22 de julio durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, realizada en Toluca.

La gobernadora Delfina Gómez explicó que los robots forman parte de una modernización tecnológica del C5 mexiquense, mediante la cual también se incorporaron herramientas de inteligencia artificial, analítica de datos, mensajería instantánea y nuevos sistemas para gestionar las llamadas realizadas al 911.

Sin embargo, los robots no llegaron esta semana. Ambos equipos habían sido presentados desde el 22 de junio, durante la inauguración del Centro de Comando Criminal en Tiempo Real y la entrega de nuevo equipamiento para la Secretaría de Seguridad estatal. La aparición en la conferencia presidencial funcionó como una nueva exhibición pública del proyecto.

Ceci conecta a los operadores con las bases del C5

Durante la demostración, Ceci se presentó como una “asistente de inteligencia artificial para apoyar operaciones” y enumeró algunas de las funciones con las que estará vinculada: videovigilancia, monitoreo coordinado, ubicación de personas o acontecimientos, reconocimiento facial, lectura de placas, operación de drones tácticos y atención ciudadana mediante el 911.

También podrá consultar información relacionada con negocios enlazados al sistema de seguridad y apoyar el seguimiento de reportes de violencia contra las mujeres, de acuerdo con la explicación ofrecida durante la conferencia.

Esto no significa necesariamente que todas esas capacidades se encuentren instaladas directamente dentro del robot. Los reportes disponibles describen a Ceci principalmente como una interfaz física y conversacional conectada con las bases de datos, cámaras, plataformas de análisis y sistemas de inteligencia que ya utiliza el C5.

El humanoide ha sido identificado como un Unitree G1-EDU, una plataforma robótica programable de aproximadamente 1.32 metros de altura y 35 kilogramos de peso. El fabricante ofrece este modelo para investigación, educación y desarrollo de aplicaciones personalizadas, con entre 23 y 43 grados de movilidad dependiendo de su configuración.

Su participación se concentrará dentro del centro de mando, donde podrá responder consultas por voz, presentar información a los operadores y facilitar búsquedas en sistemas institucionales. Las decisiones policiales y operativas, según lo presentado hasta ahora, continuarán bajo responsabilidad de personal humano.

Un perro robot para operaciones de campo

El segundo dispositivo es un robot cuadrúpedo diseñado para desplazarse en espacios donde el acceso puede representar riesgos para agentes humanos.

Durante la presentación realizada en junio fue denominado K5 por funcionarios de la Secretaría de Seguridad del Estado de México. Este miércoles, sin embargo, la gobernadora Delfina Gómez se refirió al dispositivo como K7. Hasta el cierre de esta nota, el gobierno estatal no había aclarado si se trata de un cambio de nombre, una nueva unidad o una confusión durante la conferencia.

El cuadrúpedo podrá utilizarse en tareas de reconocimiento, vigilancia y exploración de zonas de difícil acceso. A diferencia de Ceci, que permanecerá principalmente dentro del C5, este robot está previsto para acompañar operaciones fuera del centro de mando, aunque las autoridades todavía no han presentado protocolos detallados sobre su despliegue.

Tampoco se ha informado si contará con cámaras térmicas, sensores especializados, brazos manipuladores o sistemas autónomos de navegación, ni en qué circunstancias podrá ser enviado a un operativo policial.

El robot es apenas una parte del sistema de vigilancia

La incorporación de los robots ocurre dentro de una infraestructura de vigilancia mucho más amplia. El C5 mexiquense reporta alrededor de 20 mil cámaras distribuidas en cinco mil postes, además de dos mil 550 intercomunicadores conectados con sus centros de monitoreo.

La institución también opera sistemas para consultar registros criminales estatales y nacionales, información vehicular y datos relacionados con detenciones. Ceci funcionará como una capa adicional para interactuar con estas plataformas y concentrar información durante una emergencia o investigación.

El gobierno sostiene que la modernización permitirá disminuir los tiempos de atención del 911, mejorar la coordinación entre corporaciones y acelerar el análisis de grandes cantidades de información. La administración de Delfina Gómez afirmó que los recursos utilizados provinieron del presupuesto estatal y de ampliaciones extraordinarias, sin contratar deuda pública.

Reconocimiento facial sin protocolos públicos

La presentación se concentró en las capacidades tecnológicas de los equipos, pero dejó sin responder preguntas sobre su contratación, supervisión y tratamiento de datos.

En los materiales y declaraciones revisados no se precisó cuánto costó cada robot, cuál fue el proveedor responsable de integrar sus sistemas, qué bases de datos podrá consultar Ceci ni qué niveles de autorización necesitarán los operadores para realizar búsquedas mediante reconocimiento facial.

Tampoco fueron presentados protocolos sobre conservación de imágenes, revisión de posibles coincidencias erróneas, auditorías de las consultas o mecanismos para que una persona pueda saber si fue identificada por el sistema.

La llegada de Ceci y del perro robot ofrece una imagen visible y llamativa de la modernización del C5. Su impacto real, sin embargo, dependerá menos de la forma de los dispositivos que de los sistemas a los que estarán conectados, la capacitación de sus operadores y los controles establecidos para impedir que las herramientas de vigilancia sean utilizadas sin supervisión.

Ceci y K5: plataformas comerciales modificadas para el C5

Por su estructura física, los dos robots presentados por el gobierno mexiquense corresponden aparentemente a plataformas fabricadas por Unitree Robotics, una empresa china especializada en humanoides y robots cuadrúpedos. Ceci coincide con el diseño del Unitree G1, mientras que el denominado K5 o K7 presenta las características del Unitree Go2. Sin embargo, las autoridades no han informado oficialmente qué versiones compraron, qué componentes adicionales incorporaron ni qué empresa realizó la adaptación para tareas de seguridad pública.

La distinción es relevante porque ninguno de los dos equipos fue diseñado originalmente como un policía robótico. Unitree clasifica al G1 como una plataforma humanoide para desarrollo, investigación y aplicaciones de inteligencia artificial, mientras que el Go2 forma parte de su línea de robots cuadrúpedos de consumo y educación. Son cuerpos robóticos programables: incluyen motores, sensores y capacidad de cómputo, pero las funciones concretas dependen del software, los modelos de IA y los sistemas externos que el comprador instale o conecte.

Ceci parece ser un Unitree G1

El humanoide presentado como Ceci mide aproximadamente 1.32 metros y pesa alrededor de 35 kilogramos, dimensiones que coinciden con las especificaciones del Unitree G1. Este robot puede incorporar entre 23 y 43 grados de libertad, es decir, articulaciones controlables que le permiten caminar, girar la cintura, mover los brazos y manipular algunos objetos. Su batería ofrece alrededor de dos horas de funcionamiento, aunque la duración efectiva depende de los movimientos y procesos que ejecute.

El G1 utiliza una cámara de profundidad y un sensor LiDAR 3D para calcular distancias y construir una representación espacial de su entorno. También incluye cuatro micrófonos, altavoz, conectividad Wi-Fi 6 y Bluetooth, además de un procesador de ocho núcleos para las funciones básicas de control. La edición G1 EDU admite desarrollo de software, manos robóticas opcionales y módulos de cómputo de mayor capacidad, entre ellos procesadores NVIDIA Jetson Orin utilizados para ejecutar modelos de visión artificial y aprendizaje automático directamente en el dispositivo.

Por la presencia de manos articuladas y las modificaciones visibles en la cabeza, Ceci podría ser una versión G1 EDU o una configuración personalizada, pero esto no puede establecerse únicamente a partir de las imágenes. El gobierno estatal tampoco ha informado qué procesador lleva la unidad, cuánta memoria tiene o si el procesamiento de voz e imágenes ocurre dentro del robot, en servidores del C5 o mediante servicios externos.

Unitree presenta al G1 como una plataforma compatible con aprendizaje por imitación y aprendizaje por refuerzo. Estas técnicas pueden utilizarse para enseñar movimientos, mantener el equilibrio o reproducir acciones humanas, pero no convierten automáticamente al robot en un agente capaz de investigar delitos o tomar decisiones policiales. La compañía ofrece herramientas abiertas para simular locomoción, entrenar políticas de movimiento y teleoperar sus humanoides, lo que permite que universidades, empresas e integradores desarrollen sus propias aplicaciones.

En consecuencia, cuando Ceci afirma que puede realizar reconocimiento facial, consultar placas o apoyar la atención del 911, probablemente está describiendo servicios del C5 a los que fue conectada, no capacidades exclusivas del robot. El G1 puede funcionar como una interfaz física y conversacional para solicitar información, pero la identificación de personas, las búsquedas en bases de datos y el análisis de cámaras dependerían de otros sistemas informáticos operados por la institución. Esta interpretación se desprende de la diferencia entre las especificaciones de fábrica y las funciones anunciadas durante la demostración.

K5 o K7 parece ser un Unitree Go2

El cuadrúpedo que acompañó a Ceci coincide visualmente con el Unitree Go2, un robot de aproximadamente 70 centímetros de largo, 40 centímetros de alto y 15 kilogramos de peso. Cuenta con 12 articulaciones motorizadas y puede desplazarse sobre superficies irregulares, subir pendientes, recuperar el equilibrio y ejecutar movimientos que serían difíciles para una plataforma con ruedas.

El Go2 incorpora una cámara frontal de gran angular y un LiDAR que emite pulsos de luz para medir distancias y detectar obstáculos. Unitree señala que el sistema ofrece una cobertura hemisférica cercana a 360 grados y puede utilizarse para construir mapas tridimensionales, definir recorridos y permitir que el robot siga determinadas rutas. Dependiendo de la configuración, alcanza velocidades ordinarias de entre 2.5 y 3.7 metros por segundo y puede acercarse a cinco metros por segundo en condiciones de laboratorio.

Las variantes más completas soportan transmisión de video, conexión 4G, GPS, seguimiento de personas y evasión de obstáculos. El modelo EDU admite una cámara de profundidad, acceso para desarrollo secundario y módulos NVIDIA Orin con entre 40 y 100 TOPS de capacidad de procesamiento, suficientes para ejecutar modelos de detección de objetos, navegación y visión artificial. Su autonomía puede variar entre una y cuatro horas, según la batería y la configuración utilizada.

El Go2 también puede transportar sensores o equipos pequeños. Unitree declara una carga habitual de entre siete y ocho kilogramos y máximos de entre diez y doce kilogramos, dependiendo de la versión. Esto permitiría añadir cámaras térmicas, sistemas de comunicación, iluminación, micrófonos u otros instrumentos, aunque el gobierno mexiquense no ha especificado qué accesorios lleva su unidad.

A pesar de sus capacidades de locomoción, el Go2 no es necesariamente autónomo. Puede ser dirigido mediante control remoto, seguir trayectos previamente definidos o recibir funciones adicionales desarrolladas por el comprador. El propio fabricante advierte que, debido a los límites actuales de la técnica y del cómputo disponible, algunas funciones requieren operación humana o desarrollo adicional. En las imágenes de la presentación del Edomex también pueden observarse operadores sosteniendo controles, por lo que la demostración no prueba que el equipo pueda realizar por sí solo un despliegue policial.

La IA decisiva podría estar fuera de los robots

La parte más importante del sistema no necesariamente se encuentra dentro de Ceci o del perro robot. El movimiento, el equilibrio y la evasión de obstáculos pueden estar controlados por algoritmos de Unitree, pero el reconocimiento facial, la lectura de matrículas, la consulta de antecedentes y el análisis de reportes requieren bases de datos, modelos y servidores adicionales.

Esto significa que el despliegue tiene al menos tres capas: el hardware robótico de Unitree, el software agregado por el proveedor o integrador mexicano y la infraestructura de vigilancia del C5. Sin conocer esa arquitectura, no es posible determinar qué decisiones toma el robot, cuáles ejecuta un operador humano y cuáles dependen de sistemas externos.

Tampoco se sabe qué modelo de lenguaje permite conversar con Ceci, si sus respuestas están previamente programadas, si utiliza reconocimiento de voz local o servicios en la nube, ni si puede acceder directamente a expedientes sensibles. La conversación mostrada durante la conferencia demuestra que el robot puede responder preguntas preparadas, pero no permite evaluar su precisión, su nivel de autonomía o su funcionamiento en una emergencia real.

Las preguntas que deja la compra

Para evaluar el sistema no basta con conocer el nombre de los robots. El gobierno estatal tendría que informar qué variantes adquirió, cuánto pagó por ellas, quién desarrolló el software y qué empresa se responsabiliza por su mantenimiento.

También debería precisar si los equipos se conectan con servicios de Unitree para recibir actualizaciones OTA, si permanecen aislados de internet, dónde se almacenan las imágenes captadas por sus cámaras y qué auditorías de ciberseguridad se realizaron antes de conectarlos a la red del C5. El Go2 admite actualizaciones mediante servicios en la nube con autorización del usuario, mientras que tanto el G1 como el cuadrúpedo cuentan con interfaces de comunicación y desarrollo que deben configurarse y protegerse adecuadamente.

La forma humanoide de Ceci puede hacer más visible y accesible la tecnología, pero el robot no es por sí mismo el sistema de inteligencia artificial. Es el cuerpo y la interfaz de una arquitectura más amplia que, hasta ahora, el gobierno mexiquense no ha explicado públicamente.