Veintiséis empleados y exempleados de Meta demandaron a la compañía en California, acusándola de usar sistemas internos de IA para seleccionar trabajadores en despidos masivos y afectar a personas con licencias médicas, discapacidad o embarazo. Meta negó las acusaciones y afirmó que las decisiones laborales fueron tomadas por personas, no por IA.
Veintiséis empleados y exempleados de Meta demandaron a la compañía en California, acusándola de usar sistemas internos de inteligencia artificial para seleccionar trabajadores en un recorte masivo. La empresa negó las acusaciones y afirmó que las decisiones laborales fueron tomadas por personas, no por IA.
Meta enfrenta una demanda en la Corte Federal del Distrito Norte de California presentada por 26 trabajadores identificados como “Does 1 through 26”, quienes acusan a la empresa de usar sistemas internos de inteligencia artificial para seleccionar empleados dentro de una reducción de personal anunciada el 20 de mayo de 2026. La demanda fue presentada el 13 de julio y solicita medidas cautelares, reparación declaratoria y daños, además de juicio con jurado para las reclamaciones que procedan.
De acuerdo con Reuters, los demandantes sostienen que Meta usó software impulsado por IA de forma discriminatoria durante despidos masivos, afectando de manera desproporcionada a personas con discapacidades, empleados que tomaron licencias médicas o trabajadores que se ausentaron para cuidar a familiares. Los trabajadores buscan bloquear separaciones programadas a partir del 22 de julio mientras sus reclamos avanzan en arbitraje privado.
La acusación central es que Meta no habría construido la lista de despidos a partir del criterio directo de gerentes familiarizados con el trabajo de cada empleado. Según la demanda, la compañía habría usado una “constelación” de sistemas internos, entre ellos “Metamate”, agentes tipo “second brain”, datos de actividad y teclado, tableros de consumo de tokens de IA y herramientas algorítmicas de evaluación de desempeño para calificar, clasificar y seleccionar trabajadores.
Los demandantes argumentan que esos indicadores castigaban indirectamente a quienes no podían acumular señales de productividad por estar en licencia médica, familiar o por tener una discapacidad. En el documento judicial, sostienen que Meta no habría neutralizado esos datos, no habría excluido a trabajadores con licencias protegidas de la selección ni habría detenido el proceso para una revisión individual que no penalizara ausencias legalmente protegidas.
Meta rechazó las acusaciones. Un portavoz de la compañía dijo a Reuters que los reclamos “carecen de mérito” y que las decisiones de administración laboral y organización “fueron y son tomadas por personas, no por IA”. La empresa no está acusada por una autoridad reguladora en esta nota, sino por trabajadores que buscan medidas judiciales mientras sus reclamaciones se tramitan.
La demanda también describe un programa de monitoreo laboral que, según los empleados, capturaba datos de dispositivos de Meta, incluidos teclado, contenido de pantalla, actividad del mouse, historial de navegación, mensajes, correo electrónico y, para algunos grupos, voz, video y ubicación. Los trabajadores afirman que ese programa, identificado internamente como “Model Capability Initiative”, no solo habría recogido señales de trabajo, sino también actividad relacionada con licencias protegidas y documentación médica.
El caso se cruza con un debate más amplio sobre el uso de IA en recursos humanos. La demanda invoca leyes federales y estatales contra discriminación, licencias médicas, embarazo y discapacidad, y también menciona normas recientes sobre sistemas automatizados de decisión laboral. La autoridad de derechos civiles de California aprobó regulaciones para aclarar cómo se aplican las leyes antidiscriminatorias al uso de IA, algoritmos y otros sistemas automatizados en decisiones de empleo, mientras que Nueva York exige auditorías de sesgo y avisos cuando se usan herramientas automatizadas de decisión laboral bajo la Ley Local 144.
El punto delicado no es solo si una IA tomó la decisión final, sino si sus métricas influyeron en el proceso. En la práctica laboral, un sistema puede no “despedir” directamente a nadie y aun así afectar quién aparece como menos productivo, menos visible o menos alineado con los objetivos de una empresa. Esa es la discusión que abre esta demanda: cuando la productividad se mide con datos automatizados, las ausencias protegidas pueden convertirse en señales negativas si el sistema no distingue entre bajo desempeño y derechos laborales ejercidos.
Reuters señala que la demanda parece ser la primera contra una gran empresa estadounidense que desafía el presunto uso de IA para conducir despidos. El caso llega mientras Meta acelera su inversión en inteligencia artificial y reorganiza áreas internas alrededor de agentes de IA, al mismo tiempo que redujo aproximadamente 10% de su fuerza laboral global, cerca de 8,000 personas, en mayo.
La acusación aún debe probarse, pero el caso puede convertirse en un precedente importante para las empresas que usan IA en evaluaciones internas, productividad y gestión de personal. Si los tribunales aceptan revisar cómo se construyen esas métricas, la discusión sobre IA laboral podría pasar de la contratación automatizada a una zona más sensible: la vigilancia del trabajo diario y la selección de quién conserva su empleo.
