El FSB advierte al G20 que la IA de frontera puede convertir el riesgo cibernético en una amenaza financiera

El FSB advierte al G20 que la IA de frontera puede convertir el riesgo cibernético en una amenaza financiera

El organismo que coordina la vigilancia de riesgos del sistema financiero internacional advierte que la IA puede aumentar la velocidad, escala y economía de los ciberataques. También observa vulnerabilidades por las altas valoraciones, el apalancamiento y las inversiones cruzadas entre empresas de IA y grandes proveedores de cómputo.

El impacto de los modelos de inteligencia artificial de frontera sobre el riesgo cibernético se ha convertido en la preocupación más inmediata relacionada con IA para el sistema financiero global, advirtió el presidente del Financial Stability Board (FSB), Andrew Bailey, en una carta enviada a los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 antes de sus reuniones del 31 de agosto y 1 de septiembre.

La advertencia supone un cambio relevante en la forma en que los organismos financieros internacionales empiezan a observar los modelos más avanzados de inteligencia artificial. El FSB no se limita a señalar los riesgos derivados del uso de IA dentro de bancos o mercados: plantea la posibilidad de que el aumento de capacidades de los modelos transforme las condiciones generales bajo las que opera la ciberseguridad y provoque perturbaciones capaces de propagarse entre instituciones, proveedores tecnológicos y países.

Bailey sostiene que la IA de frontera podría modificar materialmente la velocidad, escala y economía del riesgo cibernético, al permitir descubrir o explotar vulnerabilidades con mayor rapidez. Esto obligaría a bancos, infraestructuras de mercado y proveedores tecnológicos a responder a un volumen más elevado de vulnerabilidades y a acelerar los ciclos de aplicación de parches, pruebas y recuperación.

El problema, según el FSB, es que esa aceleración puede convertirse por sí misma en una fuente de riesgo operacional. Si los procesos utilizados para actualizar, probar y restaurar sistemas no pueden mantener el ritmo de los ataques o de las nuevas vulnerabilidades, las instituciones financieras podrían introducir errores o quedar expuestas durante sus propias respuestas defensivas. El organismo reconoce que la IA también puede fortalecer las defensas cibernéticas, pero considera que el avance de las capacidades debe ir acompañado por un aumento equivalente en resiliencia y preparación.

Una falla puede propagarse entre países

La preocupación del FSB no se limita a un ataque contra un banco determinado. El sistema financiero internacional depende de infraestructura tecnológica compartida y de un número relativamente pequeño de proveedores de servicios críticos, por lo que una interrupción importante puede transmitirse entre organizaciones y jurisdicciones.

Bailey advierte que las diferencias entre países en legislación, capacidad cibernética, resiliencia y mecanismos de recuperación pueden convertirse en vulnerabilidades sistémicas. Un incidente originado en una jurisdicción podría extenderse mediante proveedores tecnológicos comunes, infraestructura compartida o actividad financiera transfronteriza.

Por ello, el FSB plantea que instituciones financieras, infraestructuras de mercado y empresas tecnológicas deben prepararse incluso para escenarios en los que varias compañías sean afectadas simultáneamente o falle una dependencia tecnológica compartida.

Entre las capacidades que Bailey considera necesarias aparece una especialmente extrema: poder restaurar sistemas críticos y datos desde bare metal, es decir, reconstruir infraestructura prácticamente desde cero después de un incidente cibernético grave, en lugar de depender exclusivamente de sistemas que podrían haber quedado comprometidos.

El FSB advierte que muchos países aún no tienen protocolos para los modelos más avanzados

La carta lleva el problema más allá del sector financiero. Bailey sostiene que los acontecimientos recientes muestran que muchas jurisdicciones todavía no cuentan con protocolos adecuados para gestionar el desarrollo, lanzamiento y despliegue de modelos avanzados de IA de frontera.

Por ello considera que establecer mecanismos que permitan un lanzamiento y despliegue seguro y responsable de estos modelos a escala global debería convertirse en una prioridad. El FSB, por su parte, está estudiando específicamente cómo podrían desplegarse modelos de frontera de forma segura para tareas de defensa cibernética dentro de las instituciones financieras y cómo mejorar las capacidades de recuperación ante interrupciones operativas graves.

La declaración no constituye por sí misma una nueva regulación global de inteligencia artificial. El FSB funciona como organismo internacional de coordinación y elaboración de estándares de estabilidad financiera, por lo que sus recomendaciones requieren posteriormente acciones de autoridades nacionales y otros organismos. Sin embargo, la carta lleva el riesgo asociado a los modelos de frontera directamente a la agenda de los ministros de Finanzas y bancos centrales del G20.

No sólo preocupa la ciberseguridad: también las valoraciones de la IA

La carta contiene además una segunda advertencia relacionada con la inteligencia artificial, esta vez dentro de los mercados financieros.

El FSB considera que el sistema continúa expuesto a una posible corrección desordenada de los mercados capaz de propagarse internacionalmente, en un contexto de fragilidades en la deuda soberana, crecimiento del crédito privado, valoraciones elevadas de determinados activos y mayor utilización de deuda para invertir. Entre las áreas cuyas valoraciones considera especialmente tensionadas aparecen expresamente las inversiones relacionadas con inteligencia artificial.

Bailey observa además un incremento del apalancamiento en los mercados accionarios, incluyendo un mayor uso de ETF apalancados y estrategias de inversión basadas en momentum, incluso entre inversionistas minoristas. También señala la creciente presencia de entidades altamente apalancadas, como fondos de cobertura, que participan simultáneamente en mercados de acciones y deuda soberana, aumentando las posibilidades de contagio si cambian las condiciones financieras.

Pero la observación más particular está relacionada con la propia estructura de la industria de inteligencia artificial. El presidente del FSB advierte que las altas valoraciones, la concentración del mercado y el creciente nivel de inversiones cruzadas entre compañías de IA e hyperscalers pueden interactuar con el apalancamiento y amplificar una futura corrección.

Es decir, el riesgo no provendría únicamente de que las acciones relacionadas con inteligencia artificial estén caras. El problema aparece cuando empresas tecnológicas, proveedores de infraestructura, inversionistas y compañías de IA mantienen relaciones financieras entre sí mientras parte del mercado utiliza deuda para aumentar su exposición. Una caída suficientemente importante podría entonces transmitirse a otros activos y participantes del sistema.

La IA entra en el radar de estabilidad financiera

Las dos advertencias muestran cómo la discusión financiera sobre inteligencia artificial está cambiando de escala. El FSB observa ahora riesgos que provienen tanto de lo que los modelos pueden hacer —acelerar las capacidades cibernéticas— como de la estructura económica que se está construyendo alrededor de ellos, caracterizada por grandes inversiones, concentración tecnológica, inversiones cruzadas y valoraciones elevadas.

Eso no significa que el organismo pronostique un ataque sistémico o el estallido de una burbuja. Bailey reconoce también las oportunidades de la IA para fortalecer la defensa cibernética y aumentar la capacidad tecnológica de las instituciones financieras.

La advertencia es otra: un sistema financiero profundamente interconectado puede convertir problemas originalmente tecnológicos en problemas financieros. Y, a medida que los modelos de frontera aumentan sus capacidades y el capital continúa concentrándose alrededor de la infraestructura de IA, la estabilidad de ambos sistemas empieza a resultar cada vez más difícil de separar.


Fuentes consultadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *