Operation Bluebird, una startup fundada entre otros por un antiguo abogado de marcas de Twitter, lanzó una nueva red social bajo el nombre Twitter.now mientras mantiene una disputa legal con X Corp. para intentar demostrar que la compañía de Elon Musk abandonó los derechos sobre la marca Twitter después de sustituirla por X.
La plataforma comenzó a operar esta semana y se presenta abiertamente como una empresa independiente de X. En su sitio afirma que está recuperando una marca que, según su interpretación, X Corp. decidió abandonar cuando eliminó progresivamente el nombre Twitter, la palabra tweet y el característico pájaro azul de sus productos.
Operation Bluebird no ha esperado a que los tribunales resuelvan definitivamente el conflicto. Twitter.now tiene por ahora cientos de usuarios y ofrece acceso anticipado mediante un pago de 20 dólares. La decisión eleva la presión sobre X Corp., que desde diciembre intenta impedir que la startup utilice una de las marcas más reconocibles de la historia de Internet.
Bluebird sostiene que Musk abandonó Twitter
Operation Bluebird inició formalmente la disputa en diciembre de 2025 al solicitar ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos la cancelación de varios registros pertenecientes a X Corp., incluidos TWITTER y TWEET. En su petición, la empresa sostiene que X dejó de utilizar deliberadamente esas marcas y no mostró intención de retomarlas después de que Musk rebautizara Twitter como X en 2023. Bluebird pide por ello que los registros sean cancelados por abandono.
El expediente de la Junta de Apelaciones y Juicios de Marcas de Estados Unidos confirma que el procedimiento de cancelación continúa pendiente. Actualmente está suspendido mientras se resuelve una demanda federal paralela presentada por X Corp. contra Operation Bluebird.
La legislación estadounidense contempla que tres años consecutivos de falta de uso de una marca pueden constituir evidencia inicial de abandono (prima facie), aunque la cuestión no se resuelve únicamente contando el tiempo transcurrido. También importa si el propietario conserva intención de reanudar el uso y otros elementos asociados con el reconocimiento y valor residual de la marca.
Bluebird utiliza además como evidencia las propias declaraciones públicas de Musk durante el cambio de identidad de la compañía. En julio de 2023, Musk anunció que la plataforma se despediría de la marca Twitter y, progresivamente, de sus pájaros. Reuters informó que la startup considera ese proceso parte de la evidencia de que X decidió dejar atrás conscientemente la identidad anterior.
X asegura que cambiar de nombre no significa regalar la marca
X Corp. sostiene exactamente lo contrario. La empresa demandó a Operation Bluebird el 16 de diciembre de 2025 y pidió a un tribunal federal de Delaware impedir que utilizara el nombre Twitter y elementos asociados para ofrecer una red social competidora. X mantiene que continúa siendo propietaria de los registros y que una decisión de rebranding no equivale jurídicamente a abandonar una marca.
En documentos presentados ante el tribunal, X calificó la estrategia de Bluebird como un intento deliberado de apropiarse del prestigio acumulado por Twitter durante años. La compañía destaca que el nombre conserva un enorme reconocimiento público y sostiene que Bluebird intenta utilizar una marca idéntica, un pájaro azul similar y otros elementos asociados con el antiguo servicio para competir en el mismo mercado.
Ese argumento puede seguir siendo importante incluso si algunos registros federales llegan a cancelarse. El reconocimiento que todavía existe entre el público entre “Twitter” y la plataforma ahora llamada X puede formar parte de la discusión sobre si una nueva empresa puede utilizar el nombre sin generar confusión.
Un juez cuestionó algunos de los derechos de X, pero todavía no hay sentencia
El conflicto dio un giro durante una audiencia celebrada en abril. El juez federal Colm Connolly expresó de manera preliminar desde el estrado que X parecía haber abandonado sus reclamaciones de propiedad intelectual sobre la palabra “tweet” y el logotipo del pájaro, y planteó que algo similar podría haber ocurrido con el propio nombre Twitter. Sin embargo, el juez todavía no ha emitido una resolución escrita definitiva sobre ese punto.
Eso significa que no existe por ahora una sentencia que declare que la marca Twitter dejó de pertenecer a X. Operation Bluebird decidió interpretar los comentarios del juez como una señal suficientemente favorable para poner en funcionamiento su producto mientras continúa el litigio.
El lanzamiento cambia además el escenario jurídico. X ya no se enfrenta únicamente a una solicitud administrativa para cancelar sus marcas, sino a una red social que está utilizando activamente el nombre Twitter y aceptando pagos de usuarios mientras el tribunal decide quién tiene derecho a utilizarlo.
Twitter.now recupera parte del lenguaje del antiguo Twitter
La nueva plataforma no intenta ocultar la asociación. Twitter.now utiliza un pájaro azul, conserva funciones conocidas como respuestas y retweets y promociona su regreso con frases como “The bird is back” y “The square is back”. Al mismo tiempo, muestra de manera visible que no está afiliada con X Corp.
Operation Bluebird asegura que no pretende reconstruir exactamente la red social anterior. Su propuesta se basa en una plataforma financiada inicialmente por usuarios en lugar de publicidad, con mayor control individual sobre el contenido que recibe cada persona y medidas destinadas a dificultar la creación masiva de cuentas automatizadas.
El acceso temprano cuesta 20 dólares, mientras que contribuciones de 40 dólares o más son presentadas también como una forma de financiar la batalla legal por la marca. La compañía afirma que el modelo de pago pretende reducir bots y disminuir su dependencia de anunciantes.
La plataforma utiliza además un sistema automatizado de verificación llamado Vera, basado en Gemini, que analiza publicaciones y proporciona información adicional sobre su veracidad. Coates dijo que la intención es construir un espacio donde la libertad de expresión no implique automáticamente derecho a la amplificación algorítmica.
Dos empresas reclaman ahora la herencia de Twitter
La disputa plantea una situación poco habitual: una empresa decidió retirar voluntariamente una de las marcas tecnológicas más conocidas del mundo y, tres años después, otra compañía intenta convertir precisamente esa decisión en el argumento jurídico para apropiarse de ella.
Operation Bluebird sostiene que abandonar una marca tiene consecuencias legales, incluso cuando esa marca conserve un enorme valor cultural. X responde que reemplazar Twitter por X nunca significó renunciar a los derechos construidos durante casi dos décadas.
Por ahora, ambas posiciones siguen abiertas. El procedimiento ante la oficina de marcas está suspendido y la demanda federal de X continúa pendiente. Pero Operation Bluebird ya convirtió una discusión sobre propiedad intelectual en un hecho comercial: Twitter vuelve a existir como nombre de una red social, sólo que esta vez no pertenece, al menos por ahora, a la empresa que originalmente lo creó.
