La página transmite programación creada con herramientas como Blender y CUA y fue desarrollada con Astra en Codex a partir de un diseño de Figma. OpenAI no la presenta formalmente como una nueva plataforma de video ni como una demostración, pero su proceso de producción funciona como escaparate de las capacidades del modelo.
OpenAI habilitó ChatGPT TV, una página con apariencia de televisor retro que ofrece programación mediante un reproductor integrado, canales, guía de transmisión, control de volumen e incluso un sistema para modificar la iluminación ambiental de la interfaz.
La página se identifica simplemente como “ChatGPT TV” y señala que está “Powered by GPT-6 Astra”. OpenAI no ofrece en ella una definición formal que permita clasificarla como producto, plataforma de video, servicio de streaming o demostración tecnológica.
Sin embargo, una sección titulada Behind the screen explica cómo fue construida y permite entender mejor su función: tanto el televisor como parte de su programación y el propio texto descriptivo fueron creados mediante una colaboración dirigida por humanos con GPT-6 Astra dentro de Codex.
El proyecto comenzó con un diseño de Figma que Astra ayudó a convertir en una aplicación funcional desarrollada en React. Codex conectó los controles del televisor, implementó el reproductor de Vimeo y la guía de programación y posteriormente fue refinando el sitio mediante previsualizaciones locales, comentarios y pruebas de reproducción. La herramienta de generación de imágenes también participó en el diseño de la consola y sus controles.
Astra también produjo parte de la programación
La intervención del modelo no terminó en el sitio web. Para series ambientales como Tiny Worlds y Word Art, Codex generó scripts destinados a construir escenas tridimensionales, configurar materiales, mover cámaras y renderizar secuencias en Blender. Otra serie, Art Astra, fue realizada mediante timelapses de pintura creados utilizando capacidades de uso de computadora, CUA, y posteriormente combinados con bucles musicales.
Los videos terminados son publicados en Vimeo, de forma que la programación puede modificarse independientemente del código del televisor. La arquitectura convierte así el proyecto en algo más que una página construida por un modelo: Astra participa también en la cadena que produce parte del contenido que posteriormente reproduce la propia página.
Esto coincide con una de las capacidades que OpenAI está utilizando para promocionar GPT-6 Astra. Al presentar el modelo el pasado 3 de septiembre, la compañía destacó particularmente su capacidad para utilizar computadoras, desarrollar software, crear sitios y juegos y desenvolverse en herramientas profesionales. Entre sus ejemplos oficiales se encuentran precisamente trabajos realizados en Blender y flujos que combinan código, navegación e interacción con distintas aplicaciones.
El 98% del contexto llegó desde caché
La explicación de OpenAI contiene además un dato poco habitual en una pieza destinada al público: durante el desarrollo de ChatGPT TV, aproximadamente 98% de los tokens de entrada fueron servidos desde caché. El equipo reutilizó contexto previamente procesado conforme avanzaba el proyecto, mientras los scripts y componentes compartidos permitían introducir cambios sin reconstruir continuamente el trabajo anterior.
El dato es relevante porque Astra es un modelo costoso por token, pero OpenAI cobra considerablemente menos por las entradas recuperadas desde caché. Su documentación actual establece además mecanismos específicos para conservar contexto durante trabajos prolongados en Codex.
ChatGPT TV se convierte así también en una demostración, aunque OpenAI no lo denomine de esa manera, de cómo espera que Astra sea utilizado en proyectos largos: mantener un contexto persistente, reutilizar componentes y dejar que el agente avance iterativamente sobre un mismo entorno.
No es, por ahora, un nuevo YouTube
El nombre puede sugerir una incursión de OpenAI en el mercado de plataformas audiovisuales, pero ChatGPT TV no muestra actualmente las características que definirían un servicio comparable con YouTube. No existe en la interfaz pública una plataforma abierta para que usuarios creen canales, carguen videos, construyan audiencias o moneticen contenido. Lo que aparece es una programación controlada por OpenAI dentro de una experiencia diseñada específicamente para este proyecto.
Por eso resulta más prudente describirlo como una experiencia audiovisual construida alrededor de Astra que como una nueva plataforma de distribución. Y su peculiaridad está precisamente en cómo fue hecha. OpenAI no sólo colocó algunos videos producidos por inteligencia artificial dentro de una página promocional. Utilizó Astra para transformar un diseño en software, interactuar con herramientas, crear escenas tridimensionales, producir piezas audiovisuales, probar el reproductor y mantener el proyecto durante numerosas iteraciones. El resultado es inevitablemente autorreferencial: Astra ayudó a construir el televisor, producir parte de lo que transmite y escribir la explicación de cómo fue construido.
