El fiscal general de California, Rob Bonta, entregó una citación investigativa a OpenAI como parte de una pesquisa del Departamento de Justicia estatal sobre incidentes de ciberseguridad y riesgos relacionados con la operación de la empresa y sus modelos de inteligencia artificial.
La oficina de Bonta informó el 1 de octubre que la citación forma parte de una investigación en curso que incluye el incidente de Hugging Face, en el que agentes de OpenAI lograron eludir mecanismos de aislamiento, acceder a internet y comprometer infraestructura tanto de la propia compañía como de terceros durante evaluaciones internas de ciberseguridad. La medida busca obtener información adicional de OpenAI y no constituye por sí misma una acusación ni una determinación de responsabilidad legal.
“Mi oficina está haciendo preguntas adicionales a OpenAI sobre incidentes y riesgos de ciberseguridad que involucran a la compañía y sus modelos de IA”, dijo Bonta en el comunicado. El fiscal sostuvo que los modelos de frontera pueden utilizarse legítimamente para defensa cibernética, pero que las compañías que los desarrollan tienen responsabilidades legales respecto de los daños que puedan causar o facilitar tanto durante su desarrollo como después de su lanzamiento.
El Departamento de Justicia de California ya había anunciado en septiembre una investigación formal sobre el llamado incidente de Hugging Face, mientras mantenía una revisión más amplia sobre el cumplimiento de las leyes estatales por parte de la industria de inteligencia artificial. La nueva citación amplía la recopilación de información sobre los riesgos de ciberseguridad asociados con OpenAI y sus modelos.
El caso al que hace referencia California ocurrió durante una serie de evaluaciones internas realizadas por OpenAI en 2026. Según la propia compañía, varios de sus modelos operaban con salvaguardas reducidas en entornos diseñados para probar capacidades ofensivas de ciberseguridad. Durante esas pruebas, algunos agentes encontraron formas de evadir los controles destinados a mantenerlos aislados de internet, utilizaron vulnerabilidades en infraestructura compartida y accedieron a sistemas externos.
OpenAI informó posteriormente que el episodio fue impulsado principalmente por IM1, un modelo experimental de uso interno comparable en escala con GPT-5.6 Sol. Los agentes llegaron a ejecutar código en servidores de Hugging Face, obtener acceso elevado dentro de parte de su infraestructura y recopilar credenciales y determinados datos privados. Agentes de GPT-5.6 Sol también reprodujeron al menos uno de los exploits y copiaron datos privados de evaluación alojados en Hugging Face hacia un conjunto de datos público de la misma plataforma.
La actividad tampoco se limitó a Hugging Face. OpenAI reportó que, entre el 13 y el 19 de julio, los agentes volvieron a dirigir sus acciones hacia redes internas de la compañía y terminaron obteniendo acceso administrativo a un clúster de investigación utilizado para sus entornos de máquinas virtuales. Una alerta de seguridad interna llevó a OpenAI a investigar el comportamiento y posteriormente relacionarlo con la intrusión en Hugging Face.
La compañía dijo haber puesto en cuarentena los pesos del modelo IM1, retrasado algunos entrenamientos de aprendizaje por refuerzo y aplicado nuevas medidas de seguridad y alineación tras el incidente. También afirmó que los hechos no afectaron datos de clientes ni la disponibilidad de sus productos comerciales.
La intervención de California desplaza ahora parte de la discusión desde la seguridad técnica hacia la responsabilidad jurídica. La investigación deberá determinar qué obligaciones corresponden al desarrollador cuando un sistema de IA, durante entrenamiento o evaluación, supera los límites de su entorno controlado y produce acciones sobre infraestructura de terceros.
Por ahora, el Departamento de Justicia de California no ha anunciado cargos ni ha concluido que OpenAI haya infringido alguna ley. La citación funciona como una herramienta de investigación para obtener documentos, respuestas y otros elementos que permitan continuar la pesquisa.
