Meta busca hasta 95,000 millones de dólares para financiar su expansión en inteligencia artificial

Meta busca hasta 95,000 millones de dólares para financiar su expansión en inteligencia artificial

La compañía inició ofertas de acciones por aproximadamente 35,000 millones de dólares y contempla un programa adicional de hasta 60,000 millones para 2027. Sus documentos financieros revelan compromisos multimillonarios en centros de datos, capacidad de cómputo y energía, mientras Nvidia, AMD y Broadcom consideran participar en la operación.

Meta Platforms anunció este lunes 26 de octubre de 2026 un plan para obtener hasta 95,000 millones de dólares mediante distintas ofertas de acciones, con el propósito de ampliar sus fuentes de financiamiento y sostener el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial. La compañía inició dos ofertas públicas por aproximadamente 35,000 millones de dólares y anunció su intención de establecer un programa adicional de venta de acciones por hasta 60,000 millones. Esta última operación todavía no está formalizada, por lo que el monto total representa un objetivo potencial y no recursos que la empresa ya haya recibido.

La primera etapa comprende aproximadamente 22,500 millones de dólares en acciones ordinarias de clase A y otros 12,500 millones mediante certificados de depósito que representan participaciones en una nueva serie de acciones preferentes de conversión obligatoria. La compañía también prevé lanzar, durante el primer trimestre de 2027, un programa de colocación gradual de acciones de clase C, sujeto a la entrada en circulación de esa nueva categoría accionaria.

La estructura financiera introduce una distinción importante entre colocar acciones y recibir inmediatamente el capital. Para la oferta de 22,500 millones de dólares, Meta espera suscribir contratos de venta a plazo con Morgan Stanley Capital Services y Goldman Sachs. Bajo este mecanismo, las acciones se colocan mediante intermediarios, mientras que la empresa recibirá los recursos correspondientes cuando se liquiden los contratos, en las fechas que determine y dentro del plazo previsto hasta el 19 de noviembre de 2027. Meta reconoce que no espera recibir ingresos iniciales de esta parte de la colocación.

La oferta de valores preferentes contempla inicialmente 250 millones de certificados de depósito, cada uno equivalente a una vigésima parte de una acción preferente de serie A. Salvo conversión anticipada, estos instrumentos se convertirían obligatoriamente en acciones ordinarias alrededor del 15 de agosto de 2029. La tasa de dividendo y las condiciones definitivas de conversión se determinarán al fijar el precio de la operación. Meta pretende solicitar su cotización en Nasdaq bajo el símbolo METAM.

Aunque Meta presenta el financiamiento como parte de su estrategia de inteligencia artificial, los recursos netos de las ofertas están destinados formalmente a fines corporativos generales y no se encuentran asignados de manera exclusiva a determinados centros de datos o modelos. La compañía señaló que combinará el capital accionario con su flujo operativo, emisión de deuda de grado de inversión y asociaciones estratégicas para financiar su expansión.

La expansión de infraestructura presiona el flujo de caja

El anuncio llega cinco días después de que Meta publicara sus resultados financieros del tercer trimestre de 2026. Durante ese periodo, la empresa generó 32,786 millones de dólares de efectivo mediante sus operaciones, pero sus inversiones en activos e infraestructura, incluidos los pagos de principal de arrendamientos financieros, alcanzaron aproximadamente 34,906 millones. Como resultado, el flujo de caja libre fue negativo en 2,120 millones de dólares, frente a un resultado positivo de 10,625 millones durante el mismo trimestre de 2025.

Esto no significa que Meta haya dejado de generar ganancias o agotado sus reservas de efectivo. Durante los primeros nueve meses del año registró 96,873 millones de dólares de flujo de efectivo operativo y conservaba 82,449 millones en efectivo, equivalentes y valores negociables al cierre de septiembre. Sin embargo, el flujo de caja libre acumulado de enero a septiembre descendió a 11,049 millones de dólares, frente a 29,508 millones en el mismo periodo de 2025. La diferencia muestra cómo el ritmo de inversión está absorbiendo una proporción creciente del efectivo generado por sus negocios.

Meta proyecta gastos de capital de entre 135,000 y 145,000 millones de dólares para todo 2026, incluidos los pagos de principal de arrendamientos financieros. Estas inversiones se relacionan con la ampliación de centros de datos, infraestructura de redes, servidores y capacidad computacional necesaria tanto para sus negocios existentes como para el entrenamiento y operación de nuevos sistemas de IA. No todo el gasto de capital se destina exclusivamente a inteligencia artificial, porque la infraestructura también sostiene sus plataformas tradicionales.

Compromisos de infraestructura que se extienden durante décadas

El informe 10-Q presentado ante la SEC revela obligaciones financieras de una magnitud todavía mayor. Al 30 de septiembre de 2026, Meta registraba 454,520 millones de dólares en compromisos contractuales no cancelables de corto y largo plazo. Estos acuerdos corresponden principalmente a capacidad de cómputo contratada con proveedores de nube, adquisición de servidores, infraestructura de redes, servicios energéticos para centros de datos y determinados productos de hardware de Reality Labs. Del total, aproximadamente 121,410 millones correspondían a obligaciones con vencimiento durante 2027.

Por separado, la compañía informó de obligaciones por aproximadamente 355,730 millones de dólares en arrendamientos operativos y financieros que todavía no habían comenzado al cierre de septiembre. Estos contratos abarcan centros de datos, instalaciones compartidas, infraestructura energética y redes. Está previsto que comiencen entre finales de 2026 y 2036, con duraciones que pueden alcanzar los 30 años. Se trata de obligaciones futuras asociadas con instalaciones y servicios, no de gastos ya ejecutados durante 2026.

La empresa también reportó compromisos contingentes para adquirir hasta 14,720 millones de dólares adicionales de capacidad de nube durante cinco años. Estas obligaciones podrían reducirse si el proveedor consigue vender la capacidad correspondiente a otros clientes. Por su naturaleza condicional, no deben confundirse con contratos de pago incondicional. Además, Meta mantiene 10,800 millones de dólares en equivalentes de efectivo restringidos para garantizar determinados acuerdos plurianuales de infraestructura, recursos que no están disponibles para necesidades corporativas generales mientras permanezcan sujetos a esas condiciones.

La compañía tampoco depende únicamente de nuevas emisiones accionarias. Al cierre de septiembre mantenía un principal de deuda emitida de 84,000 millones de dólares, con vencimientos distribuidos entre 2027 y 2066. En paralelo, no realizó recompras de acciones ordinarias de clase A durante los primeros nueve meses de 2026, pese a conservar una autorización vigente por 25,030 millones de dólares. Estas cifras permiten observar los distintos mecanismos con los que Meta está administrando sus recursos mientras amplía sus obligaciones de inversión.

Nuevas acciones sin voto para financiar la expansión

La estrategia de financiamiento también está relacionada con una reorganización del capital social aprobada durante octubre. Meta estableció las condiciones para crear acciones ordinarias de clase C sin derechos generales de voto, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de enero de 2027. La empresa contempla distribuir inicialmente una acción de clase C por cada acción existente de clase A o B, mediante un dividendo accionario sujeto a las condiciones regulatorias y corporativas establecidas.

La nueva categoría permitiría recaudar capital mediante emisiones adicionales sin reducir proporcionalmente el poder de voto de los actuales accionistas. La estructura es especialmente relevante para Mark Zuckerberg, que conserva el control corporativo mediante acciones de clase B con derechos de voto superiores. No obstante, la propia Meta advierte que las futuras emisiones de clase C podrían diluir la participación económica de los accionistas y que estos títulos podrían negociarse con descuentos respecto de las acciones de clase A.

Nvidia, AMD y Broadcom consideran invertir hasta 5,000 millones

Uno de los elementos más relevantes del anuncio es la posible participación de tres importantes proveedores de semiconductores. Nvidia, Advanced Micro Devices (AMD) y Broadcom comunicaron individualmente su interés en adquirir acciones ordinarias de clase A de Meta por un monto conjunto de hasta 5,000 millones de dólares, al mismo precio y bajo las mismas condiciones ofrecidas a otros compradores. La empresa aclaró expresamente que estas manifestaciones no constituyen acuerdos vinculantes y que cualquiera de los participantes podría adquirir más, menos o ninguna acción.

La posible participación de proveedores de chips introduce una dimensión adicional al financiamiento de infraestructura. Las empresas interesadas en invertir también forman parte del sector que suministra tecnología para ampliar la capacidad computacional de los grandes desarrolladores de IA. Esto plantea preguntas sobre la relación entre la financiación de los compradores de infraestructura y los ingresos potenciales de sus proveedores. Sin embargo, la manifestación de interés anunciada este lunes no demuestra por sí misma la existencia de acuerdos de compra de hardware asociados con la inversión accionaria.

Meta busca convertir su infraestructura de IA en nuevas fuentes de ingresos

Meta sostiene que sus inversiones en inteligencia artificial ya están contribuyendo a mejorar las recomendaciones de contenido, la interacción de los usuarios y el rendimiento publicitario. Durante el tercer trimestre de 2026 registró ingresos de 64,601 millones de dólares, un crecimiento interanual de 26%, y una utilidad neta de 9,860 millones. No obstante, sus ingresos consolidados no permiten aislar cuánto corresponde directamente a nuevos productos de inteligencia artificial, porque la publicidad y las plataformas tradicionales continúan representando la base principal del negocio.

En las nuevas líneas de negocio, Meta informó que más de dos millones de empresas utilizan semanalmente sus agentes comerciales Business Agent y que los usuarios mantienen más de 30 millones de conversaciones semanales con estos sistemas. También declaró que Muse incorporó más de diez millones de usuarios en Estados Unidos y Canadá durante sus primeras semanas de disponibilidad. Estas métricas describen adopción y actividad, pero no constituyen por sí mismas evidencia de rentabilidad comercial de cada producto.

La expansión física también continúa. Meta afirmó que posee centros de datos distribuidos en 23 estados de Estados Unidos y que construye cuatro grandes complejos de cómputo, cada uno con una capacidad proyectada superior a un gigavatio. La compañía espera casi duplicar su capacidad total de infraestructura durante 2026 y sostiene que el desarrollo de chips propios y otras optimizaciones permitirá reducir los costos computacionales por unidad de trabajo. Estas previsiones todavía dependen de la ejecución de los proyectos y de las condiciones operativas futuras.

La operación anunciada este lunes muestra cómo el crecimiento de la inteligencia artificial está modificando la estructura financiera de las grandes plataformas tecnológicas. Meta continúa generando ingresos y utilidades considerables, pero sus necesidades de infraestructura, las obligaciones contractuales de largo plazo y la reducción del flujo de caja libre explican la importancia de diversificar sus fuentes de capital. El desafío no consiste únicamente en financiar nuevos modelos y centros de datos, sino en transformar esa capacidad computacional en ingresos suficientes para sostener las inversiones y atender los compromisos adquiridos.

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