La disputa entre Anthropic y Alibaba acaba de subir de nivel. Lo que comenzó como una acusación por extracción de capacidades de Claude ahora derivó en una prohibición interna contra Claude Code, el asistente de programación de Anthropic.
Alibaba habría prohibido a sus empleados utilizar Claude Code en el trabajo, de acuerdo con una fuente citada por Reuters. La medida habría tenido lugar después de que la herramienta de programación de Anthropic fuera señalada por incluir funciones capaces de ayudar a identificar usuarios vinculados con China.
La orden interna forma parte de una disputa más amplia entre ambas compañías, luego de que Anthropic acusó a Alibaba de haber extraído ilícitamente capacidades de sus modelos Claude mediante una operación de “destilación”.
Claude Code es el asistente de programación de Anthropic para desarrolladores. Según Reuters, la herramienta se ha vuelto popular entre programadores en China, a pesar de las restricciones de acceso que Anthropic mantiene para usuarios y entidades del país. La fuente consultada por la agencia señaló que empleados de Alibaba estaban siendo instruidos para usar Qoder, la propia plataforma de programación de la compañía china.
El nuevo capítulo llega apenas unos días después de que Anthropic acusó a Alibaba de haber realizado lo que describió como el mayor ataque conocido de ese tipo contra la empresa. En una carta vista por la agencia, Anthropic afirmó que la operación se realizó entre el 22 de abril y el 5 de junio de 2026, generó más de 28.8 millones de intercambios con Claude y utilizó casi 25 mil cuentas fraudulentas.
En el lenguaje de la inteligencia artificial, la destilación consiste en usar las respuestas de un modelo más avanzado para entrenar o mejorar otro modelo menos capaz. La técnica puede ser legítima en ciertos contextos de investigación o desarrollo, pero en este caso Anthropic la presentó como una extracción no autorizada de capacidades. De acuerdo con la carta citada por Reuters, la compañía sostuvo que este tipo de operación podría acelerar la capacidad de China para alcanzar capacidades avanzadas similares a las de Mythos Preview, uno de sus modelos de frontera.
La actualización de este viernes agrega otro elemento delicado: el temor a que las propias herramientas de IA para programadores se conviertan en mecanismos de detección o vigilancia. Reuters reportó que desarrolladores señalaron que Claude Code contenía mecanismos que inspeccionaban el entorno del usuario, incluyendo información de zona horaria y datos relacionados con proxies, además de insertar marcadores sutiles en los prompts enviados a los servidores de Anthropic.
Un empleado de Anthropic escribió en X que esa función era parte de un experimento lanzado en marzo para prevenir abuso de cuentas por revendedores no autorizados y proteger a la empresa contra la destilación de modelos, según Reuters. La misma fuente consultada por la agencia sobre la prohibición en Alibaba señaló que las restricciones de Anthropic contra China son difíciles de aplicar a usuarios individuales, porque pueden desplegar servidores en Estados Unidos y hacer que el tráfico parezca originarse desde ahí.
La disputa muestra una nueva fase en la competencia por la inteligencia artificial de frontera. Hasta ahora, la carrera se ha contado sobre todo como una batalla por chips, centros de datos, talento y modelos más potentes. Pero el caso Anthropic-Alibaba apunta a otra capa: la protección de capacidades ya no depende solamente de contratos, listas de acceso o controles de exportación, sino también de mecanismos técnicos para detectar quién usa un modelo, desde dónde y con qué infraestructura.
Esto vuelve más compleja la relación entre desarrolladores y asistentes de programación. Herramientas como Claude Code, GitHub Copilot, Cursor o Qoder prometen acelerar el trabajo de escribir software, pero también operan dentro de entornos profundamente sensibles: repositorios, terminales, credenciales, flujos de trabajo empresariales y datos técnicos. En ese contexto, una función diseñada para prevenir abuso puede ser leída por otra empresa como una forma de rastreo o un riesgo de seguridad.
Alibaba no ha comentado públicamente las acusaciones de Anthropic, de acuerdo con Reuters. Tampoco Alibaba ni Anthropic respondieron de inmediato a las solicitudes de comentario de la agencia sobre la nueva prohibición interna.
