Anthropic presenta un modelo que proyecta tres escenarios económicos para 2030 según el avance de la IA

Anthropic presenta un modelo que proyecta tres escenarios económicos para 2030 según el avance de la IA

El equipo de Economía de Anthropic publicó un modelo que estima el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo, el crecimiento y los salarios en Estados Unidos hacia 2030, y lo acompañó de un simulador interactivo que permite a cualquier usuario introducir sus propias expectativas sobre las capacidades futuras de la IA y observar qué economía resultaría de ellas.

El trabajo, titulado «Economic Scenarios for Transformative AI» y firmado por Anton Korinek, Chad Jones, Szymon Sacher, Tess Cotter y Peter McCrory, plantea tres escenarios posibles. En el escenario modesto, la IA tendría un efecto comparable al de internet: el PIB estadounidense crecería 1.6% adicional hasta los 34.1 billones de dólares, y el impacto sería difícil de distinguir en las cifras macroeconómicas. En el escenario sustancial, la IA realizaría la mitad del trabajo de conocimiento hacia 2030, en su mayoría de forma autónoma, aunque sin adoptarse todavía en el conjunto de esas tareas; el PIB crecería 8.3%, hasta 36.3 billones, a un ritmo del doble de lo habitual. En el escenario extremo, la IA superaría a los humanos en la mayoría de las tareas de conocimiento y las ejecutaría casi por completo sin intervención humana, un desenlace que Anthropic vinculó a la posibilidad de sistemas de IA con capacidad de automejora recursiva. Ese tercer escenario elevaría el PIB 32.4%, hasta 44.4 billones de dólares, con tasas de crecimiento anual cercanas a 15%, lo que implicaría que la economía duplicara su tamaño cada cuatro años y medio.

El informe señaló que, en los dos primeros escenarios, el desempleo se mantendría dentro de rangos históricos y los salarios permanecerían estables o subirían según la industria. En el escenario extremo, en cambio, se anticipó un desempleo por encima de los niveles típicos de una recesión y una caída superior al 10% en los salarios de los trabajadores de conocimiento hacia 2030, mientras los ingresos de otros trabajadores aumentarían por el traslado de demanda hacia ocupaciones menos expuestas a la automatización.

El modelo también proyectó cambios en la distribución del ingreso entre capital y trabajo. Actualmente, de cada dólar que genera la economía estadounidense, aproximadamente 60 centavos corresponden a salarios y 40 a capital. Según las estimaciones de Anthropic, esa proporción cambiaría a 59.4%-40.6% en el escenario modesto, 56.1%-43.9% en el sustancial y 45.2%-54.8% en el extremo, lo que implicaría que una porción creciente de la riqueza generada por la IA se destinaría a los propietarios del capital y no a los salarios de los trabajadores.

Anthropic complementó el modelo con una encuesta realizada en agosto entre más de 10,000 personas en Estados Unidos, en colaboración con Morning Consult, sobre sus expectativas respecto a las capacidades futuras de la IA, su adopción y la facilidad para encontrar empleo en caso de tener que cambiar de ocupación. La compañía indicó que las respuestas del encuestado típico se acercaron al escenario sustancial, con un PIB 10% mayor en 2030 respecto a un mundo sin IA y una tasa de desempleo cercana a 5%. Alrededor de 10% de los encuestados sostuvo expectativas alineadas con el escenario extremo.

La compañía advirtió que el modelo es una simplificación deliberada de la realidad y que, en su primera versión (v1.0, publicada en septiembre de 2026), no incorpora factores como respuestas de política pública, ciclos económicos, posibles disrupciones en la demanda agregada o el desarrollo de robots con capacidades avanzadas. Un grupo de economistas externos, entre ellos Daron Acemoglu, David Autor y Emi Nakamura, revisó una versión preliminar del reporte técnico, aunque Anthropic precisó que no se les pidió respaldar las conclusiones del estudio.

El ejercicio de Anthropic no es una predicción, sino una herramienta para pensar en público sobre las consecuencias distributivas de la IA, algo poco común entre las compañías que desarrollan estos sistemas. Para audiencias en América Latina, donde la estructura del empleo de conocimiento y la exposición a la automatización difieren de la estadounidense, el ejercicio es un punto de referencia útil, no un pronóstico trasladable sin matices. Quien quiera comprobar por sí mismo qué economía implican sus propias expectativas sobre la IA puede introducir sus respuestas directamente en el simulador que Anthropic publicó junto con el estudio. #AgenciaEpistemológica