El XIX Concurso Internacional de Piano Fryderyk Chopin abrió una nueva página en su historia centenaria. Fundado en 1927, este certamen -uno de los más antiguos y prestigiosos del mundo dedicados a un solo compositor- inició en 2025 una serie de celebraciones especiales por su centenario, reafirmando su papel como faro de la música clásica y punto de encuentro entre tradición e innovación interpretativa.
Un siglo de competencia y devoción
El concurso nació en la década de 1920, cuando el interés por la música clásica y por las obras de Fryderyk Chopin comenzaba a desvanecerse. Su creador, el profesor Jerzy Żurawlew, concibió la idea de introducir un espíritu competitivo en el arte pianístico para revitalizar la apreciación del compositor polaco. “Pensé en añadir un toque de rivalidad deportiva a la música de Chopin para popularizarla entre los jóvenes”, recordaría años después. Su visión trascendió: lo que comenzó como un experimento nacional se convirtió en un evento de alcance internacional que ha marcado la carrera de generaciones de pianistas.
Desde entonces, el certamen ha cambiado su formato, número de etapas, criterios de evaluación y medios de difusión. Sin embargo, dos elementos permanecieron inalterables: la música de Chopin y la fascinación que despierta tanto en los intérpretes como en el público.
Nuevas partituras para redescubrir a Chopin
Durante la edición actual, la orquesta interpreta los conciertos para piano del compositor con partituras restauradas por el equipo de investigación y edición del Instituto Fryderyk Chopin, organizador del certamen. Estas ediciones buscan reflejar con la mayor fidelidad posible las intenciones originales del músico, a partir de manuscritos históricos y primeras publicaciones.
Durante más de un año, los investigadores del Instituto trabajaron en la preparación de este material, que fue presentado en febrero de 2025 a la Orquesta Filarmónica de Varsovia y utilizado por primera vez en el Concurso Nacional Chopin. Las correcciones finales se realizaron en colaboración con los músicos, obteniendo un resultado que combina rigor histórico y practicidad contemporánea.
El efecto, audible incluso para los oyentes menos especializados, es un cambio sutil pero notable: una orquestación más cercana al espíritu de Chopin, distinta de las versiones alteradas por los editores del siglo XIX. “Si alguien pregunta quién compuso la orquestación que hoy se escucha, la respuesta es simple: Fryderyk Chopin”, afirma el Instituto.
Los finalistas del XIX Concurso Chopin
El jurado de esta edición, presidido por Garrick Ohlsson, ganador del concurso en 1970, anunció a los once pianistas finalistas, seleccionados entre decenas de aspirantes de todo el mundo:
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Piotr Alexewicz (Polonia)
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Kevin Chen (Canadá)
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David Khrikuli (Georgia)
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Shiori Kuwahara (Japón)
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Tianyou Li (China)
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Eric Lu (Estados Unidos)
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Tianyao Lyu (China)
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Vincent Ong (Malasia)
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Miyu Shindo (Japón)
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Zitong Wang (China)
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William Yang (Estados Unidos)
Las audiciones finales se celebrarán del 18 al 20 de octubre, en sesiones vespertinas a partir de las 18:00 horas (CEST), en el escenario de la Filarmónica Nacional de Varsovia.
Un legado que sigue resonando
A lo largo de un siglo, el Concurso Chopin no solo ha lanzado a la fama a pianistas legendarios —como Martha Argerich, Krystian Zimerman o Yundi Li—, sino que también ha mantenido viva la conversación sobre cómo interpretar la obra de un compositor que unió la emoción romántica con el virtuosismo técnico.
Hoy, en su centenario, el certamen reafirma el propósito con el que nació: mantener vigente la música de Chopin como una forma de arte en constante renovación.
